La coma tiene dos usos principales:
1. Separar elementos análogos de una serie de palabras, frases u oraciones.
Ejemplos:
Ufano, alegre, altivo, enamorado.
Ni tú lo crees, ni yo lo creo, ni nadie lo cree.
2. Otra particularidad del uso de la coma es separar elementos que tienen carácter incidental
dentro de la oración.
Ejemplos:
Buenos Aires, la capital, es una ciudad populosa.
Él, entonces, se detuvo.
Yo, si me lo propone, acepto.
Nota: Obsérvese que se hubiera podido decir en los ejemplos anteriores: "Buenos Aires es una
ciudad populosa"; "Él se detuvo"; "Yo lo acepto". Se
han añadido aquellas palabras, frases u oraciones explicativas que suprimidas no
alterarían el sentido de la oración.
A veces, cuando el sujeto de la oración es muy largo, se separa con una coma de los otros
elementos constitutivos de la oración -verbo y complemento- para facilitar
la "respiración" de la frase.
Ejemplo
Chiapas, Guerrero, Oaxaca y otros estados de la República mexicana, padecen
problemas económicos, políticos y culturales.
Los dos últimos elementos de una enumeración no se separan por comas sino que
se unen por una conjunción copulativa.
Tiempo, viento, mujer y fortuna, presto se mudan.
• Los vocativos (invocar, llamar o nombrar a una persona o cosa personificada) van siempre entre comas.
Escucha, amigo, este consejo leal.
Lucharás, soldado, con valor y entrega.
• Cuando se interrumpe el sentido de la oración y se intercalan datos
explicativos, éstos se ponen
entre comas.
No es conveniente, con este calor, hacer el viaje.
Los barcos, que llegaron, eran los más veloces.
• En las oraciones elípticas (que presupone una parte de la oración,
pero
no utiliza necesariamente una estructura formal), hay que poner coma en el lugar del verbo omitido.
Manuel era simpático; Pedro, antipático.
Se ha omitido el verbo "era" en la segunda oración, lo cual se indica mediante
una coma.
• A veces se usa la coma para separar oraciones enlazadas por la
conjunción "y", en los casos en que pudiera haber confusión:
A Pedro le gustaba el trabajo, y el ocio lo consideraba absurdo.
En este caso se ha puesto una coma para precisar el sentido; sin ese signo, parecería
que "A Pedro le gustaba el trabajo y el ocio".
El punto y coma es una pausa intermedia entre la coma y el punto y seguido.
Lo usamos para separar los elementos que componen oraciones, cuando ya están
separados por comas o cuando la oración que sigue se refiere a todas las ideas anteriores.
• Se utiliza el punto y coma entre frases con cierta proximidad y
relación por excepción, semejantes, en serie.
"Hubieras asignado su parte a la configuración del terreno y a los hábitos
que ella engendra; su parte a las tradiciones españolas y a la conciencia nacional;
su parte a la tradición indígena..."
•Se usa el punto y coma para separar oraciones relacionadas entre sí,
pero no enlazadas por una preposición o conjunción:
Al contrario, vivo muy cerca; éste es mi distrito.
• También se usa punto y coma cuando una oración o un periodo puede prestarse a
confusiones con otras comas:
"La primera parte de la obra era interesante; la segunda,
insípida; la tercera, francamente aburrida..."
Éste es un caso de oraciones elípticas, en donde la
coma sustituye al verbo sobreentendido.
El punto separa oraciones cuando los pensamientos que ellas
contienen, aunque relacionados entre sí, no lo están de modo inmediato. La
diferencia entre el punto y el punto y coma es el matiz:
"Hablo en nombre de la Patria. Nuestra palabra no puede morir
sin eco; hablo en tierra española."
• Cuando el pensamiento se ha desarrollado en una o más oraciones,
si la frase tiene sentido completo, formando un todo que se llama párrafo, se pone punto final.
El punto y seguido se usa cuando determinamos un juicio y seguimos razonando sobre el mismo tema.
El punto y aparte indica que ha terminado un párrafo. Puede
ser porque se indica un asunto diferente a lo tratado anteriormente; o porque se va a tratar de
otro aspecto diverso a la misma cuestión.
El punto final se refiere al punto colocado al final de un escrito.
Los dos puntos sirven para hacer resaltar lo que le sigue.
Se utiliza en los siguientes casos:
• En el encabezamiento de las cartas.
Querido amigo:
Muy señor mío:
Estimado compañero:
• En el saludo al comienzo de un discurso.
Señoras y Señores:
Distinguido público:
Ciudadanos:
• En los documentos públicos después de expresiones tales como:
hago saber, declaro, certifico, ordeno y mando, fallo, etcétera.
• Para iniciar una enumeración.
Analizaremos sólo los puntos: uno, tres y cuatro.
Podemos visitar también: museos, teatros y cines.
• Para reproducir palabras textuales propias o ajenas.
Ya os dije en otra ocasión: el trabajar es digno.
Julio César dijo: "llegué, vi, vencí".
• Para llamar la atención o resumir la consecuencia de lo precedente.
Pero ante todo: visiten el Museo de Antropología.
No se me puede condenar por lo que he dicho: la verdad, lealmente
expresada, no puede ser delito.
Los puntos suspensivos se emplean cuando no se concluyen las ideas en una frase. Se
usan si conviene al que escribe dejar en suspenso el sentido o cuando, por dudas, temor o respeto se deja de
decir algo que, por otra parte, queda implícito.
• Los casos más frecuentes son:
— Dejar una frase incompleta.
"El que a buen árbol se arrima..."
— Suspender el final para sorprender.
"Y en el momento más emocionante... apareció un gato corriendo".
— Para dejar algo indeterminado.
"El precio de los alimentos... mejor no
comentarlo".
— En una forma entrecortada de expresarse.
"No sabría... posiblemente... si fuera posible..."