Este último
módulo es lo que, comúnmente, se conoce con el nombre de repaso.
En esta etapa
ya tienes incorporados los conocimientos y tienes, si lo deseas, que
optimizarlos. Para eso necesitas, fundamentalmente, tiempo. Por eso
es tan importante que planifiques el estudio de tal manera que te
quede uno o dos días previos al examen para optimizar los
resultados.
La
repetición activa
Esta repetición
se refiere a la corrección de errores y vacíos en la información que
adquiriste en la fases de Comprensión de los conceptos y
Estructuración Mnémica. Puede presentar estas variaciones:
1.
Has olvidado fechas, nombres, relaciones entre
sucesos;
2.
Fallas
en la secuencia de los acontecimientos; mencionas primero lo que es
un dato del final, etc.
3.
Decreció el nivel de información. Este es un punto importante
que se conoce con el nombre de Exceso de Síntesis
4.
Tienes distorsionada la información: confundes fechas,
nombres, situaciones.("¿Cómo era el nombre de ese Papa...
Ricardo... no Alejandro...?")
Es que la
retención de lo aprendido se va modificando con el paso del tiempo.
Esto se conoce con el nombre de "la curva del olvido" por eso es tan
importante la optimización de lo estudiado para mantener vigentes
los conocimientos.
Nueva síntesis del Método A.C.C.E.S.O.
En
tu tarea de estudiar un texto es de gran importancia que cumplas con
estos puntos:
Aproximación al
texto:
Harás una lectura “a vuelo de pájaro” para tener una
Completarás ese primer contacto…
Construyendo
los contenidos:
·
Interrogando al texto
·
subrayándolo telegramaticamente las palabras claves que te
servirán para
·
Identificar las ideas principales.
Comprenderás
los conceptos:
·
confeccionando tablas y/o mapas conceptuales (diagramas creativos)
·
escribiendo una síntesis con tu propio estilo
Estructurarás
lo aprendido memorizando las palabras claves, las que subrayaste,
ayudándote con la creación de escenas mentales.
Sanearás
lo estudiado:
·
Repitiendo lo interrogado, lo subrayado, lo sintetizado teniendo a
la vista las tablas o diagramas
Optimizarás
los resultados:
·
Recitando y repitiendo lo incorporado, ahora, en ausencia de los
diagramas o tablas. Aquí entra a funcionar el espejo y el grabador
o, si la tienes, una videocámara.
El proceso es
este:
1.
Estarás parado o sentado frente a un espejo. Te recuerdo que esto
te dará sensación de que otra persona te está mirando. Este recurso
es útil para quienes tienen pánico de escena, es decir, miedo a
enfrentar al público sean cinco o cien personas.
2.
Encenderás el grabador para registrar tu verbalización. El grabador
ocupa el lugar de los "oídos" del profesor, del público, de los
compañeros.
3.
Luego cierra los ojos y relájate utilizando algunas de las técnicas
que has aprendido.
4.
Visualiza internamente el diagrama o tabla conceptual
5.
Comienza a narrar por donde quieras. Sigue grabando lo que dices.
6.
Rebobina la cinta y escúchate.
7.
Imagina que eres el profesor y estás oyendo la narración de un
alumno ¿Qué piensas? ¿Cómo lo juzgas? ¿Qué nota le pondrías?
8.
Si la nota que te has puesto es realista y te sientes conforme es
porque has alcanzado tu NORTE, es decir, tu Nivel Optimo de
Rendimiento en las Tareas de Estudio. En cambio, si no te sientes
satisfecho, date cuenta si es porque:
a)
eres muy perfeccionista;
b)
realmente tu desempeño fue bajo.
9.
Si lo consideras bajo, tendrás que regresar a la etapa de
Comprensión de los conceptos y repetir el texto con los diagramas a
la vista.
10.
Si este es tu caso deberás repetir los puntos anteriores hasta
alcanzar la optimización.
¿Cuánto tiempo voy a tardar?
La anterior es una pregunta habitual entre las personas que aprenden
el Método A.C.C.E.S.O. al Saber
Bueno... No
desesperes. La respuesta es NO: no tienes que hacer TODO esto
secuencialmente pues, en la medida que practiques el método
A.C.C.E.S.O. te darás cuenta que ese TODO se hace casi
simultáneamente.
Veamos:
Cuando estás
sentado frente al texto de estudio y comienzas a leer lo harás con
un LÁPIZ en la mano (No lapicera pues no se puede borrar). Mientras
haces la lectura a vuelo de pájaro ya estás captando las primeras
palabras claves que subrayarás y te darás cuenta que generarás
imágenes mentales sobre lo que estás leyendo. Esto puede ser más
lento si el texto trata de conceptos abstractos y más fáciles si son
conceptos de historia o geografía. Es mucho más sencillo visualizar
con el ojo de tu mente al papa Alejandro, creándole un rostro, que
la Semántica; la conquista de un territorio que la Sintáctica.
Inmediatamente, con el mismo lápiz, estás colocando sobre una hoja
en blanco del tipo oficio las palabras que enlazarás con flechitas
tal como hicimos en la confección de los mapas conceptuales. Cuanto
más rápido y, por qué no, desprolijo, mejor. De ese diagrama o tabla
es de donde tienes que recordar los conceptos que, si quieres, lo
puedes transformar en síntesis escrita o grabada. Todo esto es más
rápido cuanto más lo practiques.
La idea que
subyace al método de estudio es, como te dije anteriormente, que
cuanto más sentidos utilices más fácil recordarás: la vista, el
oído, el movimiento y hasta puedes imaginar olores y sabores. Todo
quedará asociado en tu mente y el recuerdo será efectivo.
¿Qué criterio utilizar para evaluarte?
Puedes
preguntarte qué criterio tienes que utilizar para juzgar si sabes o
no sabes la materia o el objetivo a evaluar cuando tengas que rendir
examen. Yo te voy a hacer otra pregunta: ¿Cómo sabes cuando has
saciado tu hambre? El aparato digestivo envía una señal a tu cerebro
que le dice ¡Ya está bien; no comas más! Si este circuito fallara,
como ocurre en muchos casos, la persona seguiría comiendo porque el
sensor de la saciedad no le funciona. Algo parecido ocurre con tu
criterio para saber si sabes. Independientemente de si la "comida -
materia" te gusta, una parte tuya sabe que sabe o sabe que no sabe.
Como te dije antes, si eres perfeccionista puede ser que nunca estés
conforme con lo que has aprendido. Y si eres muy complaciente
contigo puede que te evalúes con un 10 cuando no has estudiado más
que para un cinco.
Una vez atendí
a una alumna de 26 años que estudiaba medicina. Entraba en una
crisis de ansiedad tan pero tan grande que no se podía poner a
estudiar. Los libros de medicina soy bastante voluminosos. Esta
alumna, que llamaremos Andrea, incrementaba sus niveles de ansiedad
ya en el momento de tomar el libro. Se decía "¡Cuánto tengo que
estudiar!", pues observaba la totalidad del tomo. Pero la cosa
no quedaba ahí: iba a la bibliografía y se angustiaba al tomar
conciencia de la enorme cantidad de autores que habían tratado el
tema. Si bien no era obligatorio que leyera todos esos libros, se
decía a sí misma que NUNCA abarcaría esa materia. Entonces, entraba
(se provocaba) una crisis de desaliento que la manifestaba mediante
llanto, desesperación, intolerancia con sus familiares, dolores de
cabeza, etc., que, además, le impedían estudiar. Entraba en un
círculo viciosos llevada por el perfeccionismo:"Jamás sabré TODO
lo que hay que saber" con lo que terminaba sin saber nada y
abandonando la materia y, tiempo después, la carrera. Vivía a pura
frustración por su afán de saberlo todo, lo cual es imposible para
Andrea, para ti, para mi y para cualquier persona.
Así que, al
evaluarte en esta etapa de Optimización, deja de lado el
perfeccionismo y la complacencia contigo y sé realista.
Fin de la Sección 'TÉCNICAS
DE ESTUDIO'