MÁS FACTORES QUE FAVORECEN LA
DISTRACCIÓN
Distraerse por hábito suele ser consecuencia, en mayor o menor
medida de la ausencia, la disminución o la pérdida del interés.
Se puede hablar de causas objetivas u causas subjetivas de acuerdo
con esta consideración.
Causas subjetivas de la distracción
·
La falta de vivencias, de
actividad mental y también de léxico.
·
Exigir tareas o niveles de
contenidos para los que el individuo aún no se haya capacitado.
·
Falta de estimulación e interés
ante tareas demasiado fáciles.
·
Lagunas importantes en
contenidos básicos.
·
Problemas a nivel individual,
familiar y social.
·
Agotamiento físico.
·
Voluntad débil.
·
Ambiente demasiado cómodo,
que en nada contribuye a la concentración mental, porque
proporciona distintos focos de interés ajenos al estudio y porque
inclinan a la distracción: el televisor, el equipo de música, la
video, en la habitación de estudio.
·
Falta
de práctica y desconocimiento de las técnicas de trabajo
intelectual. La falta de
orden y de método además de dispersar la atención provoca el
cansancio y el desinterés.
·
Cansancio intelectual
a causa de la excesiva dedicación y esfuerzo, tras muchas
horas sin descansar lo suficiente, que conduce a la fatiga, la
tensión, el picor de ojos y a ideas depresivas que impiden la
concentración y la eficacia.
Causas objetivas de la distracción
·
Temas
presentados por el profesor de forma tediosa y monótona.
Hacer fácil lo difícil, claro lo oscuro. interesante lo que es
monótono... es un esfuerzo que ha de hacer el profesor si quiere
que la atención y el aprovechamiento de sus alumno no descienda.
·
La
sobresaturación de tareas,
no sólo por su cantidad sino también por su grado de dificultad,
provoca en el estudiante un sentimiento de desbordamiento y de
impotencia, quien ante la imposibilidad de una salida airosa opta
por el abandono.
·
Incapacidad didáctica que
se traduce en: falta de imaginación, variedad y originalidad en la
presentación de los contenidos; falta de comprensión con los
alumnos; incoherencias y despropósitos, como no calificar jamás
con notable y sobresaliente, ridiculizar al alumno antes sus
compañeros...
·
Ignorancia de los objetivos finales y de los pasos que hay que
seguir. Si el estudiante
ignora por qué, para qué y cuándo ha de utilizar y practicar los
contenidos que aprende, se muestra desorientado y desmotivado y en
tal situación, la distracción no tardará en aparecer.
·
Mala
distribución del tiempo.
Hay temas que precisan más tiempo y esfuerzo, y deben estudiarse
cuando nuestro nivel de atención y de concentración es máximo. Si
no hacemos una adecuada y racional distribución de tiempo
provocaremos directa o indirectamente todo tipo de distracción.
La fatiga mental