LA IMPORTANCIA DEL REPASO
El psicólogo alemán Herman Ebbinghaus,
a finales del siglo pasado, realizó cientos de estudios que dieron
mucha información sobre los ciclos de recuerdo y olvido.
Ebbinghaus
descubrió que la mayor parte de faltas de memoria se producen
inmediatamente después del aprendizaje:
·
en el plazo de 1 hora,
se olvida más de la mitad del material original
·
9 horas después,
se pierde un 60%
·
en el plazo de 1 mes,
un 80%.
A pesar de esto, sabemos que si el material
es revisado periódicamente, la retención puede ser óptima.
El repaso refuerza las redes neuronales creadas al aprender
nuevos temas y, por el proceso de consolidación, sitúa la nueva
información en la memoria a largo plazo.
Si intentamos recordar algo, es importante el
repaso. Y éste conviene hacerlo de dos maneras:
·
Mientras leemos el material que queremos recordar, parémonos de
vez en cuando y pensemos brevemente en lo que estamos leyendo.
·
Resumámoslo para nosotros mismos en una palabra o frase;
liguémoslo a lo que viene antes o al contexto de nuestro estudio.
Este simple acto de revisión consciente
es una de las herramientas más eficaces para aprender y recordar.
Hay una estrecha relación entre la repetición
en el tiempo y la eficacia de la retención.
Y esto es así porque una fase importante del
olvido se manifiesta 20 minutos después del aprendizaje;
pero después, el olvido va progresando a medida que el tiempo
avanza.
Habitualmente, luego de 4 ó 5 revisiones
la información entra en la memoria a largo plazo. Pero,
¿cuáles son los momentos óptimos para repasar?
Parece posible proponer calendarios de
revisiones que estimulen y reaviven los recuerdos.
Gráfico para organizar el repaso luego
de una sesión de estudio de 45 minutos.
Sesión de estudio de 45 minutos
1er Repaso: a los 10 minutos
2do Repaso: día después.
3er Repaso: a la semana.
4to Repaso: al mes.
5to Repaso: a los 4-6 meses (en caso de
materias extensas).
6to Repaso: toda vez que sea necesario.
Según el experto Tony Buzan, “la ausencia de
repaso perjudica a la memoria en un sentido amplio”. El repaso
produce el efecto “bola de nieve” manteniendo los conceptos
previamente adquiridos y facilitando así las conexiones con los
nuevos aprendizajes. El mecanismo de la memoria funciona gracias a
los procesos de conexión y asociación: cuantos menos elementos
haya en la reserva mnemónica menos posibilidades tienen los nuevos
elementos de ser retenidos y enlazados con otros.
El repaso es la conservación del recuerdo.
Cuando queriendo memorizar demasiado,
fomentamos en el plano psicológico un sentimiento de fracaso y nos
convencemos de tener mala memoria, lo que trae como consecuencia
falta de motivación, desánimo y nos lleva a renunciar a emprender
estudios... Algunas personas, sintiéndose angustiadas ante un
trabajo de aprendizaje, se niegan a aprender, considerando el
porvenir sólo bajo un prisma negativo.
La
repetición mental activa
es el punto decisivo para el éxito. Si una vez realizado el
estudio activo no nos ocupamos de su consolidación en la
memoria, prácticamente no será útil. Así, utilizando sólo un
esquema nos repetimos, preferentemente en voz alta, el contenido
íntegro del texto, consultando donde no recordamos bien y
efectuando la repetición las veces que sean necesarias, hasta
sentir los conocimientos bien consolidados.
Para repasar se aconseja:
1. Escribir el esquema de memoria.
2. Hacer la repetición mental activa mirándolo (oral o escrito).
3. Consultar con el resumen las posibles lagunas.
4. Hecho esto, repetir mentalmente de nuevo.
5. Aunque es optativo, resulta aconsejable hacerse preguntas de
examen y responderlas.
El método más rápido es el oral (que tiene la ventaja de que
aprendes "oyéndote") pero si es escrito ayuda al sobreaprendizaje,
tan útil para memorizar.
Una equivocación frecuente
Una equivocación frecuente es repasar todo
sólo una vez, pocas horas antes del examen. Lo ideal sería ir
repasando o bien cada día lo anterior, o bien todo lo estudiado en
una semana, el último día de la misma, y así con el mes, etc. (Es
decir, realizar un verdadero cronograma de repasos).
LAS
FaseS de Evocación Y DE
REVISIÓN