LA IMAGEN
ES LA MEJOR CLAVE
PARA
EL RECUERDO
Rompamos con el mito de que sólo se olvida lo
que se aprendió con la memoria del loro: ¡hasta la comprensión
también se olvida!
La comprensión de un texto, de una clase o de
una conferencia, es una condición necesaria para el
recuerdo... pero no una condición suficiente.
"¿Recuerdas lo que dijo?". "No", contesta la
mayoría, “pero era muy interesante”. Solemos recordar nuestras
sensaciones y emociones con mayor prolijidad; las ideas -sobre
todo si son complejas- se van con quien las enunció
(hablando o por escrito).
No se requiere ser pintor o frecuentador de
las artes plásticas. Todos tenemos esta propensión biológica.
Las imágenes nos llaman y nos seducen, luego es lógico que sean
mejor recordadas que las palabras, los sonidos o los olores.
El truco, en lo que se refiere al mayor nivel de recordación
posible, es:
Traducir los conceptos abstractos a
imágenes.
Un antiguo aforismo chino lo ilustró con
toda la fuerza del énfasis:
‘Una imagen vale por mil palabras’.
TRADUCIENDO LOS CONCEPTOS A IMÁGENES
Algunas personas lo hacen con facilidad, a
otras le cuesta horrores. Pero en todos nosotros se puede
incrementar esta facultad natural.
Procura adquirir el hábito de imaginar
situaciones donde se aplican los conceptos que aprendes.
Imagina que eres un director de cine y que
debes darle forma visual a lo que lees o piensas. El esfuerzo
deliberado en este sentido se verá recompensando por recuerdos
más fiables, y lo que es más importante aún, recuerdos en
un contexto de verdadera comprensión.
No olvides que tu sentido de la vista es
el que forma las impresiones más duraderas.
Ninguno de sus otros sentidos puede
compararse con la vista, en lo referente a intensidad y
permanencia de las impresiones que ella registra en su
cerebro.
Por lo tanto, es lógico deducir que si
deseas perfeccionar tu memoria, el mejor camino es pensar con
imágenes mentales.
Convierte en imagen viva todo lo que
desees o necesites recordar.
Cómo
Construir Imágenes Mentales
Eficaces
Para El Recuerdo
Las imágenes que construyas en tu mente deben
contener únicamente los elementos que deseas recordar,
debiendo existir asociación o conexión entre dichos
elementos y las imágenes-clave para la memorización.
Las conexiones entre las imágenes básicas de tu
sistema mnemotécnico y los datos que desees recordar deben
ser, a la vez, fundamentales y lo más sencillas posibles:
1. Hacer chocar unos elementos con
otros;
2. Pegar
unos elementos a otros;
3. Poner
unos elementos encima de otros;
4. Colocar
unos elementos debajo de
otros,
5. Introducir
unos elementos en otros,
6. Sustituir
unos elementos por otros;
7. Situar
los elementos en situaciones nuevas o muy extrañas.