CARACERÍSTICAS DE LAS BUENAS
ESTRATEGIAS
MNEMOTÉCNICAS
Las reglas para
perfeccionar la memoria enunciadas por los griegos responden casi
con exactitud a la información descubierta en los últimos tiempos
acerca de los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo. Sin
disponer de una base científica, los griegos se dieron cuenta de que
para recordar como es debido, es necesario utilizar todos los
aspectos de nuestra mente.
Para recordar con
eficacia, tenemos que incluir en nuestro ámbito mental de
asociaciones y enlaces, los siguientes elementos:
1. Colores.
Cuanto mayor sea el número de colores que utilicemos y cuanto más
intensos sean, mayor será su eficacia. El solo hecho de utilizar
colores puede mejorar nuestra memoria hasta un 50 por ciento.
2. Imaginación.
La imaginación es la fuente de energía de nuestra memoria. Cuanto
más intensamente la utilicemos, con mayor facilidad se recordará.
Entre las áreas que abarca la imaginación, se destacan las
siguientes:
a.
Expansión:
cuanto más gigantescas y desmesuradas sean las imágenes mentales
empleadas, tanto mayor será su poder.
b.
Contracción:
si podemos imaginarnos las cosas como extremadamente pequeñas, las
recordaremos mejor.
c.
Absurdidad:
cuanto más ridículas, estrafalarias y absurdas sean las imágenes
mentales que usemos, mayor será su relevancia y nuestra capacidad
para recordarlas.
3. Ritmo.
Cuanto más ritmo y variaciones del mismo contengan las imágenes
mentales que empleemos, mayor será la profundidad con que penetren
en nuestra memoria.
4. Movimiento.
Debemos intentar que las imágenes mentales se muevan lo más a
menudo posible. Los objetos en movimiento se suelen recordar mejor
que los estáticos.
5. Utilización de todos
los sentidos.
Gusto, tacto, olfato, vista, oído. Cuanto mayor sea el grado de
participación de todos los sentidos en la imagen mental, mayor será
la facilidad con que la recordemos.
6. Sexualidad.
La sexualidad es uno de nuestros impulsos más fuertes, y si añadimos
este aspecto a nuestra increíble capacidad de ensoñación, la memoria
aumentará de forma considerable.
7. Secuencia y Orden.
La imaginación por sí sola no basta para recordar. A fin de
funcionar como es debido, la mente necesita un orden y una
secuencia. Estos factores contribuyen a clasificar y estructurar las
cosas de forma que nos sean más fácilmente accesibles, del mismo
modo que es más fácil encontrar la información en un sistema
ordenado de archivo que cuando dicha información está dispersa por
el suelo.
8. Números.
Para establecer con más facilidad un orden y una secuencia, a menudo
conviene utilizar números. Muchos de los sistemas mnemotécnicos se
basan en diferentes apoyos numéricos.
9. Dimensión.
Debemos aprovechar la capacidad del hemisferio derecho del cerebro
para ver las imágenes mentales en tres dimensiones.
¿Cuándo aplicaremos
técnicas de elaboración
de imágenes?
Las iremos aplicando en las
estrategias de la Cadena, el método Alfanumérico,
y el sistema de los Loci . Todos ellos,
aunque se basan en diferentes principios, requieren del ejercicio de
tu imaginación.
LA IMAGEN
ES LA MEJOR CLAVE
PARA
EL RECUERDO