¿Qué es
la Lectura veloz?
Es una técnica imprescindible en la era de
la información, del conocimiento y de Internet.
Es una metodología que permite:
Incrementar la
velocidad de lectura hasta en un 300%, aumentando consecuentemente
el nivel de comprensión...
Erradicando hábitos
negativos de lectura,
trocándolos por otros nuevos y más convenientes.
Poniendo la lectura a tono con nuestro
tiempo: mayor velocidad y comprensión, mínimo esfuerzo y máximo
rendimiento.
La lectura lenta desgasta, porque
obliga a recorrer el texto por sílabas o palabras.
Esto es equivalente a querer mirar un bosque
pasando por cada árbol, u observar cualquier escena a través de
un pequeño orificio. A este tipo de abordaje que impide la
comprensión global se lo denomina, técnicamente, ‘lectura
tubular’. Todas las personas, desde la escuela primaria,
leemos de esta manera ineficaz.
Si una persona normal lee 250 palabras por
minuto, le llevará casi 7 horas terminar un libro de
200 páginas (suponiendo que hay quinientas palabras en cada
una). Pero si con la Lectura Dinámica puede alcanzar las 1000
palabras por minuto, terminará el libro en poco más de una
hora, obteniendo una comprensión.
Objetivos de este curso:
Analizaremos el papel que juegan los ojos y el cerebro en el
proceso de la lectura, conoceremos los vicios de la lectura
convencional y los superaremos ejercitándonos en las
habilidades de la Lectura Veloz o Dinámica, con las cuales
se logra:
·
Disfrutar del hábito de
leer.
·
Aumentar la velocidad de
los movimientos de los ojos.
·
Ampliar la longitud de
sus fijaciones.
·
Comprender mejor en menos tiempo.
·
Entender sin necesidad de hacer retrocesos.
·
Leer
sin movimientos de labios, lengua y/o laringe.
·
Aumentar la concentración.
·
Optimizar el nivel de retención del material leído.
·
Disfrutar de una mayor relajación visual.
·
Hacer una adecuada selección
de textos.
·
Saber aplicar
técnicas de salteo y lectura superficial.
Cómo se descubrieron los principios de
la Lectura Dinámica
A principios del siglo XX,
las investigaciones neurofisiológicas arrojaban nuevas luces sobre
los mecanismos de percepción visual. Los gabinetes de psicología
experimental descubrían las leyes gestálticas (Wertheimer,
Kofka).
Quedaba aclarada la interrelación figura-fondo, la validez de los
conjuntos, la superioridad de todo a la suma de las partes.
La nueva pedagogía (Decroly, Piaget) estructuraba los
primeros métodos de enseñanza global.
Se había probado que aunque la actividad intelectual procedía de
lo simple a lo complejo, el niño captaba totalidades con un
sentido holístico.
Seguir enseñándole la lectura en base a las articulaciones del
lenguaje hablado constituía evidentemente un inconveniente.
En los comienzos de los años 30, la Sra. J.L. Anderson
señalaba, en una célebre tesis, la importancia de las
investigaciones sobre percepción visual realizadas por medio de
aparatos especializados. Experimentos precisos demostraban que
los movimientos del ojo son discontinuos, que para leer recorre la
línea en una serie de saltos y pausas.
La lectura sólo se produce durante las pausas.
Esas pausas son irregulares en cuanto a número y duración,
variando según los individuos y también según las características
del material de lectura.
Las primeras conclusiones a partir de los trabajos de la Sra.
Anderson ya entreveían la posibilidad de impartir mejores
hábitos de lectura a cada individuo, disminuyendo el número
de pausas por línea. El ojo podía ser educado para
aprovechar también su mayor campo de percepción.
Esta perfección de métodos podría ser alcanzada a condición de
desarrollar la capacidad de lectura visual silenciosa, es
decir, sustituir la lectura articulada por una lectura
mental directa (sin vocalizar).
Se había encontrado, pues, el hilo de Ariadna para recorrer los
laberintos estímulo-sensación, precepto- integración,
memoria-elaboración. De allí en adelante partiría el camino para
la revisión racional de antiguas modalidades de lectura lenta.
EL F.B.I., PRECURSOR DE LA LECTURA
VELOZ
Antes de la segunda guerra mundial, si un observador no
informado hubiese asistido a una sesión de trabajo en el F.B.I. ,
seguramente se hubiera sentido desconcertado.
El material documental microfilmado se proyectaba para información
de los miembros a una velocidad de pasaje que lo tornaba
ilegible para nuestro hipotético observador. Es que el
personal del F.B.I. se encontraba entre los principales
adiestrados en las nuevas Técnicas de Lectura.
Las técnicas se fueron perfeccionando y utilizando cada vez con
mayor frecuencia en distintos ámbitos de actividad profesional,
científica y cultural.
Hoy día, el método de Lectura Dinámica ha pasado su etapa de
prueba y perfeccionamiento y ha ingresado al patrimonio
tecnológico de nuestra época.
LECTURA
VELOZ O dinámica:
más velocidad y mayor comprensión