LECTURA VELOZ O dinámica:
más velocidad y mayor comprensión
Emplear tu tiempo de la mejor
manera posible no sólo significa leer rápidamente, sino también
satisfacer tus necesidades de comprensión del material. Por
tanto, si quieres obtener todos los beneficios posibles de tu
tiempo de lectura, debes aprender a leer de manera más
inteligente, y no sólo más rápida.
En las
páginas siguientes descubrirás por qué lees despacio, e
identificarás tus viejos e inefectivos hábitos, tras lo cual
podrás sustituirlos por nuevos hábitos, bien definidos y
efectivos. La primera mejora será en tu velocidad, según se
vaya comprobando que es posible leer y comprender más palabras por
minuto. Descubrirás que tu nueva habilidad no es magia, sino más
bien una habilidad física que necesita método y práctica.
DOS CLASES DE INEFICIENCIA
A las personas que leen una
novela en diez minutos, pero no pueden explicar ni siquiera
brevemente su trama, no se los puede considerar buenos lectores,
son inefectivos. Por otra parte, los que pueden explicarle
cualquier cosa sobre la novela, pero necesitan dos meses para
leerla, tampoco son buenos lectores, son ineficientes.
REQUISITOS PARA MEJORAR LAS APTITUDES DE LECTURA
Recoger
los beneficios de una lectura más rápida implica siete requisitos:
1.
Deseo
de mejora. Un deseo sincero
es esencial para cualquier mejora.
2.
Creer
que es posible mejorar. Lo
peor que se puede pedir a cualquier instructor es: “Enséñeme lo
imposible”. Debes creer que es posible. Puedes no saber cómo, pero
debes creer que existe una manera. Puede que tengas amigos que
hayan seguido un curso de lectura rápida o que son lectores
rápidos por naturaleza. Si es así, has tenido una experiencia de
primera mano sobre las posibilidades de leer y comprender a un
ritmo mucho más elevado.
3.
Seguir todas las instrucciones cuidadosamente.
El método de enseñanza ha sido resumido a los elementos vitales de
una buena lectura dinámica. Cualquier desviación u omisión de las
instrucciones o lecciones dañaría tu capacidad para poner en
prácticas las técnicas descritas.
4.
Competir contigo mismo/a.
Trata de mejorar con cada ejercicio. Cada persona que lea
este curso empezará a un nivel distinto. Por lo tanto, compite
sólo contigo mismo. Haz de cada ejercicio otro escalón hacia una
escritura mejorada.
5.
Adoptar un enfoque sistemático para la lectura.
Al comenzar con cada sección, busca la organización y
asegúrate de que comprendes lo que se te pide que aprendas o
hagas. Estudia y practica las técnicas de manera sistemática y
coherente.
6.
Evitar la tensión.
En los ejercicios de velocidad, hay personas que se ponen
algo nerviosas: la tensión puede afectar negativamente a la
comprensión. Obviamente, la comprensión disminuye si estás
nervioso mientras haces los ejercicios. Recuerda, se puede
estar mentalmente atento a la vez que físicamente relajado.
7.
Practicar.
Porque la única manera de sustituir toda un vida de viejos
hábitos de lectura es comprender y reforzar los nuevos hábitos. De
otro modo, podrías recaer con facilidad en tu vieja manera de
hacer las cosas, algo bastante comprensible, puesto que los viejos
hábitos son confortables y familiares. La única manera de hacer
que los nuevos hábitos sean confortables y familiares es
reforzarlos mediante su puesta en práctica.
Comprométete contigo mismo a hacer realidad ese tipo de mejora en
tu vida de estudiante, aprendiendo lo que puedes hacer para leer
más rápida e inteligentemente.
UNA
NECESIDAD DE NUESTRO TIEMPO PARA NUESTRA NECESIDAD DE MAYOR TIEMPO