¿CÓMO LEEN
LOS LECTORES EFICIENTES?
Los lectores eficientes leen el material aproximadamente de 3 a
5 veces más rápido que el lector medio.
·
En principio, tienen un
movimiento de ojos suave y rítmico mientras van avanzando a lo
largo del material, con pocas regresiones - o relecturas del
material. Sus ojos siempre están en el lugar previsto, en vez de
ir vagando por la página.
·
También tienen una amplia
zona de enfoque sobre las palabras
·
Además han reducido su nivel de
subvocalización- decirse a ellos mismos la palabra- a un
mínimo.
·
Los buenos lectores también
tienen un enfoque flexible, sistemático y “ad hoc”
para muchos tipos diferentes de material, así como buena
concentración y memoria. No podemos leer todo a la misma
velocidad. Las exigencias son mayores, por ejemplo, si el
vocabulario es nuevo o si tienes unos conocimientos previos de la
materia bastante limitados. Además, el material puede estar
deficientemente estructurado o escrito. Cualquiera de estos
problemas puede motivar un cambio en tu velocidad de lectura.
Una de las primeras diferencias que notarás,
según vayas haciéndote un lector más eficiente, es que en vez de
leer a una velocidad, irás cambiando tanto la velocidad como la
técnica, de acuerdo con la dificultas del material al que te
enfrentes, y de la finalidad que persigas con tu lectura.
Si reconoces en tus propias experiencias de lectura la ausencia de
alguno de los hábitos precedentes, ¡enhorabuena! Acabas de dar una
gran paso hacia la identificación de los motivos que te hacen leer
despacio.
EL LECTOR INEFICIENTE
El lector ineficiente, en cambio, lee palabra por palabra.
Centra sus ojos en cada palabra porque teme que si no absorbe
todas y cada una de ellas va a perder algo. El lector ineficiente
es por naturaleza muy detallista en todo lo que hace y siente que
leyendo palabra por palabra va a sacar el máximo beneficio de lo
que lee. Cree que leer despacio aumentará la comprensión y
concentración.
Desafortunadamente esto no es así. Tu concentración se debilita
pronto y pierde interés por lo que está leyendo. Este tipo de
lectura se convierte en algo aburrido, tedioso, y los libros pasan
a ser tu mayor enemigo.
El lector ineficiente se concentra tanto en
cada palabra que pierde las ideas y conceptos importantes que el
autor busca transmitir. Se podría decir ‘no ve el bosque’ porque
está muy ocupado en mirar ‘los árboles’.
Los ejercicios de lectura veloz y búsqueda de
ideas centrales te ayudarán a cambiar de hábitos y desarrollar
mayores habilidades para la lectura. Aprenderás rápidamente a
buscar ideas importantes y detalles significativos, en vez de
concentrarte en palabras individuales. Te divertirás con la
lectura y logrará tus metas con eficiencia.
¿Sabe tú
leer eficazmente?
La pregunta no resulta obvia si se
piensa que hace cincuenta años que Psicólogos y Pedagogos están
estudiando los mecanismos de la lectura y los medios
para mejorarla.
La Lectura Dinámica produce resultados
extraordinarios. Investigaciones realizadas en los laboratorios de
psicología experimental, han permitido comprobar que mediante
ejercitaciones especiales, todas las personas pueden
modificar su velocidad de lectura y su comprensión de lo leído.
Esto se logra desterrando antiguos malos hábitos de
lectura, incorporando nuevas técnicas, agilizando la
capacidad de percepción del ojo, y coordinando esa nueva capacidad
visual con la capacidad de elaboración mental.
El hombre de la Edad Media, jamás superó la velocidad de 35
kilómetros por hora en sus precarios carruajes. Su capacidad
de lectura era de 100 palabras por minuto y su comprensión
y retención eran escasas.
Hoy el hombre usa trajes espaciales, se precipita a razón de
30.000 kilómetros por hora a la conquista del universo. Sin
embargo, su sistema de lectura es similar al de la Edad Media...
sigue leyendo a razón de 150 palabras por minuto.
La ejercitación es la base del método de Lectura Veloz o Dinámica,
que puede adquirirse a través de dos o tres meses, según el número
de horas que se dedique a su práctica. Podríamos decir que en tres
meses (a razón de una hora diaria de ejercitación) se puede desde
duplicar hasta decuplicar la velocidad habitual, con
un aumento considerable en la comprensión.
Antes de introducirnos en la mecánica de la lectura, y las
técnicas para desterrar malos hábitos y convertirnos en lectores
super-eficientes, conviene que demos un vistazo a las habilidades
de los lectores maduros.
LAS HABILIDADES DEL LECTOR MADURO