RECOPILACIÓN
DE LA INFORMACIÓN
El
autor (1990: 254) defiende que antes de adoptar una postura personal es
necesario que te documentes sobre el tema que vas a tratar leyendo las
aportaciones de los autores más importantes.
Fuentes
(1990: 254-255)
La
cantidad y calidad de la información que se ha de recopilar dependerá del tipo
de trabajo y de la profundidad del mismo. Las principales fuentes que se suelen
tener en cuenta son:
Encuestas y cuestionarios
Periódicos y revistas
Observación directa
La entrevista
El experimento
La revisión
bibliográfica: Debes leer los libros más significativos sobre el tema, a fin de
poder establecer el estado actual de la cuestión.
Rowntree
(1976: 85) recomienda no descuidar otras fuentes más informales de información:
conversaciones, medios de comunicación, etc.
La
consulta en la biblioteca
Según
Salas Parrilla (1990: 255) todo estudiante ha de aprender a utilizar una biblioteca.
Ante
cualquier duda (1990: 256), consulta con el bibliotecario.
En
la mayoría de las bibliotecas los libros están clasificados en ficheros
siguiendo unos criterios de clasificación universales. Las principales formas de
clasificación son las siguientes (1990: 256-259):
a)
Fichero por materias
Cuando
se acude a una biblioteca para iniciar un trabajo, lo normal es que la
bibliografía todavía esté por elaborar. Por ello, el autor recomienda (1990:
256) que consultes éste catálogo en primer lugar; porque el catálogo por
autores sólo sirve para aquel que ya sabe directamente lo que quiere.
En
estas fichas la clasificación responde al orden alfabético de las
palabras-clave.
En muchas
bibliotecas existen repertorios bibliográficos referentes a temas concretos.
b)
Fichero por autores
Este
sistema (1990: 257) ordena las fichas de los libros según el orden alfabético
de los apellidos de los autores. En la ficha encontrarás los siguientes datos:
primer apellido, segundo y nombre. Después el título de la obra, número de la
edición, lugar, editorial y año de publicación. En el renglón siguiente: número
de páginas y de ilustraciones. A continuación: colección y número que tiene en
la misma. Y, por último, número del D.L., del ISBN y otros datos.
Cuando
el libro es de varios autores, es oportuno comenzar a buscarlo por el primero
de ellos. Si no lo localizas así, ensaya con los otros autores.
En
la parte superior izquierda o derecha de la ficha bibliográfica, muchas veces a
lápiz, figura la signatura topográfica: signo formado por cifras, letras o una
combinación de ambas, que se pone en un libro o documento, así como en su
asiento bibliográfico (ficha), para indicar el lugar que ocupa en una
biblioteca o archivo. Este código es el que debes poner en la hoja de pedido,
sirve para que el bibliotecario localice el libro en la estantería
correspondiente.
c) Fichero de Clasificación Decimal Universal
En
este sistema de clasificación todo el saber se divide en diez grupos del 0 al
9, que es la numeración principal que figura a la izquierda. Cada uno de estos
grupos se subdivide en otros diez, que es la siguiente cifra que se escribe a
la derecha de la anterior. Cada uno de estos 100 grupos, a su vez, se divide en
otros diez y así sucesivamente, hasta alcanzar todos los conceptos de una
ciencia.
d)
Catálogo diccionario
Es
una forma de clasificación que ordena alfabéticamente en un solo fichero tanto
las fichas por autores como las fichas por materias. Su consulta es muy útil,
pero no está instalado en todas las bibliotecas.
e)
Consulta a través del
ISBN (Internacional Standard Book Number)
El
ISBN es un índice en forma de libro que anualmente publican todos los países.
En él figuran todos los libros editados en ese país y que han recibido un
código de la numeración internacional del libro. La consulta de estos
libros-ficheros, que suelen existir en la mayoría de las bibliotecas y en las
buenas librerías, nos permite conocer qué existe publicado sobre cualquier
campo temático, cuándo y por quién. Localizar el libro será una labor posterior.
f)
Consulta por ordenador
Cada
día es más frecuente que las bibliotecas hayan introducido en el banco de datos
de su ordenador los datos de las fichas de sus libros.
LAS FICHAS
Una
vez localizados y leídos los documentos (p.260), se ha de proceder a tomar nota
de los mismos.
Para
recoger y sistematizar la información es muy útil valerse de fichas. Existen
dos modelos: la ficha bibliográfica y la de contenido.
a) La
ficha bibliográfica (1990: 260-261)
Como
su nombre indica, sirve para tomar nota de las referencias bibliográficas de un
libro. En estas fichas, luego, son muy útiles para la redacción de la
bibliografía final. Puedes ordenarlas alfabéticamente –por autores o por temas-
en un fichero que puedes comprar en la papelería o fabricar tú mismo. Se
separan por medio de separadores de cartón con pestañas que llevan marcada
encima la letra correspondiente.
Como
ya se ha indicado, los principales datos que has de consignar en ellas son:
En el ansverso:
AUTOR. Apellidos
y nombre, éste separado de los apellidos por una coma. Si son dos o tres los
autores, se indican todos. Si son más de tres, basta con el primero.
TÍTULO.
También se indica el subtítulo, si lo hubiere.
TRADUCTOR O
PROLOGUISTA, si el libro ha sido traducido o tiene prólogo.
EDITORIAL que
lo ha publicado. Si pertenece a una colección, también se indica.
CIUDAD donde
se ha editado.
AÑO de la
edición y número de la misma.
Número de
PÁGINAS que tiene el libro.
Número de ILUSTRACIONES o
de fotografías.
Número de VOLUMENES de que
consta la obra.
En
el reverso puedes anotar:
Temas que
trata el libro
Tu valoración
personal sobre la importancia del libro, novedad, interés, etc.
Bibliotecas
en las que puede encontrarlo y signatura que tiene en las mismas. Estos datos
facilitan su hallazgo cada vez que necesitas consultarlo.
b) La ficha de contenido (1990: 264-266)
Para
realizar tus trabajos muchas veces podrás valerte de libros, revistas o
fotocopias que previamente has fotocopiado. Otras veces, has de tomar nota de
los originales por ser libros valiosos que no se deben estropear o por
pertenecer a una biblioteca o a un amigo que te los ha prestado.
En
estos casos, has de tomar nota de los mismos. Puedes hacerlo de dos maneras: en
tu cuaderno tamaño folio o DIN A-4 de hojas cambiables o en fichas de contenido
cuyo tamaño puede variar de acuerdo con tus necesidades y preferencias.
En
el formato de ficha cabe distinguir cabecera y cuerpo, separados habitualmente
en las fichas comerciales por una o dos líneas rojas.
En
el lado izquierdo de la cabecera se pone: autor, título del libro o del
artículo consultado, número y título del capítulo del que se toman los datos y
página o páginas
que
abarcan los textos citados. Si se desea poner la referencia bibliográfica
completa, puede hacerse.
En
la parte derecha de la cabecera puedes poner la temática amplia a que se
refieren el texto o los textos de la ficha.
El cuerpo de
la ficha es el lugar reservado para el texto, allí puedes poner:
Citas
textuales. Se anteponen y posponen las comillas. Después de las comillas y
entre paréntesis se indica la página exacta de donde se toma el texto.
Resumen del texto, realizado con tus propias palabras. Se han de indicar las páginas de referencia
de las diferentes ideas resumidas.
Valoración de
la importancia del ese texto, ideas que te sugiere, caminos de investigación
que abre, comparación con otros textos, etc.
Es
conveniente que estos textos vayan precedidos de un título que tú les pongas y
que te orientará en el futuro cuando procedas a localizarlos. El título debe
ser breve, ha de ir subrayado y sus letras han de ser mayúsculas.
Las
fichas referidas a la misma temática o al mismo libro han de enumerarse. La
numeración puede ir en la esquina superior o inferior del lado derecho.
ORGANIZACIÓN DE LA
INFORMACIÓN Y
ESTRUCTURACIÓN DEL TRABAJO