¿EN QUÉ CONTEXTOS
PUEDE ADMINISTRARSE
O APLICARSE UN CUESTIONARIO?
Los cuestionarios pueden
ser aplicados de diversas maneras:
A)
Autoadministrado. En este caso el cuestionario se les
proporciona directamente a los respondientes, quienes lo
contestan. No hay intermediarios y las respuestas las marcan
ellos. Por ejemplo, silos respondientes fueran una muestra de los
estudiantes de la Licenciatura en Comunicación de Bogotá, se
acudiría a ellos y se les entregarían los cuestionarios. Los
estudiantes se autoadministrarían el cuestionario. Obviamente que
esta manera de aplicar el cuestionario es impropia para
analfabetas, personas que tienen dificultades de lectura o niños
que todavía no leen adecuadamente.
B) Por
entrevista personal. En esta situación, un entrevistador
aplica el cuestionario a los respondientes (entrevistados). El
entrevistador va haciéndole las preguntas al respondiente y va
anotando las respuestas. Las instrucciones son para el
entrevistador. Normalmente se tienen varios entrevistadores,
quienes deberán estar capacitados en el arte de entrevistar y
conocer a fondo el cuestionario, y no deben sesgar o influir las
respuestas.
C) Por
entrevista telefónica. Esta situación es similar a la
anterior, solamente que la entrevista no es “cara a cara” sino a
través del teléfono. El entrevistador le hace las preguntas al
respondiente por este medio de comunicación.
D)
Autoadministrado y enviado por correo postal; electrónico o
servicio de mensajería. En este caso también los
respondientes contestan directamente el cuestionario, ellos marcan
o anotan las respuestas, no hay intermediario. Solamente que no
se entregan los cuestionarios directamente a los respondientes
(“en propia mano”) sino que se les envían por correo u otro medio,
no hay retroalimentación inmediata, silos sujetos tienen alguna
duda no se les puede aclarar en el momento.
Consejos para la
administración del cuestionario, dependiendo del contexto
Cuando se tiene
población analfabeta,
con niveles educativos
bajos o niños que apenas comienzan a leer o no dominan la lectura,
el método más conveniente de administración de un cuestionario es
por entrevista. Aunque hoy en día ya existen algunos cuestionarios
muy gráficos que usan escalas sencillas. Como por ejemplo:
Con trabajadores
de niveles de
lectura básica se recomienda utilizar entrevistas o cuestionarios
autoadministrados sencillos que se apliquen en grupos con la
asesoría de entrevistadores o supervisores capacitados.
En algunos casos, con
ejecutivos que difícilmente pueden dedicarle a un solo asunto
más de 20 minutos, se pueden utilizar cuestionarios
autoadministrados o entrevistas telefónicas. Con estudiantes
suelen funcionar los cuestionarios autoadniinistrados.
Asimismo, algunas
asociaciones hacen encuestas por correo y ciertas empresas envían
cuestionarios a sus ejecutivos y supervisores mediante el servicio
interno de mensajería o por correo electrónico. Cuando el
cuestionario contiene unas cuantas preguntas (su administración no
toma más de 4 minutos —o máximo 5—), la entrevista
telefónica es una buena alternativa.
Ahora bien, sea cual
fuere la forma de administración, siempre debe haber uno
o varios supervisores que verifiquen que se están
aplicando correctamente los cuestionarios. Cuando un
cuestionario o escala es aplicado(a) de forma masiva suele
denominarse “encuesta”.
Cuando se utiliza la
entrevista telefónica se debe tomar en cuenta el horario.
Ya que si hablamos sólo a una hora (digamos en la mañana), nos
encontraremos con unos cuantos subgrupos de la población (v.g.,
amas de casa).
Cuando lo enviamos
por correo o es autoadministrado directamente, las
instrucciones deben pecar de precisas, claras y completas. Y
debemos dar instrucciones que motiven al respondiente para que
continúe contestando el cuestionario (v.g., ya nada más unas
cuantas preguntas, finalmente).
Asimismo, cabe señalar
que cuando se trata de entrevista personal, el lugar donde
se realice es importante (oficina, casa-habitación, en la calle,
etc.). Por ejemplo, Jaffe, Pasternak y Grifel (1983) realizaron un
estudio para comparar —entre otros aspectos— las respuestas
obtenidas en dos puntos diferentes: en el hogar y en puntos de
venta. El estudio se interesaba en la conducta del comprador y los
resultados concluyeron que se pueden obtener datos exactos en
ambos puntos, pero la entrevista en los puntos de compra-venta es
menos costosa.
Las entrevistas
personales requieren de una atmósfera apropiada. El
entrevistador debe ser amable y tiene que generar confianza en el
entrevistado. Cuando se trata de entrevistados del sexo masculino,
mujeres simpáticas y agradables suelen resultar excelentes
entrevistadores. Quien responde a una entrevista debe concentrarse
en las preguntas y estar relajado. Y después de una entrevista
debe prepararse un informe que indique si el sujeto se mostraba
sincero, la manera como respondió, el tiempo que duró la
entrevista, el lugar donde se realizó, las características del
entrevistado, los contratiempos que se presentaron y la manera
como se desarrolló la entrevista, así como otros aspectos que se
consideren relevantes.
La elección del
contexto para administrar el cuestionario deberá ser muy cuidadosa
y
dependerá del presupuesto de que se disponga, el tiempo de entrega
de los resultados, !os objetivos de la investigación y el tipo de
respondientes (edad, nivel educativo, etc.).
Estas maneras de aplicar
un cuestionario pueden hacerse extensivas a las escalas de
actitudes, sólo que es mucho más difícil en el caso de que se
administren por teléfono (pocas frases y alternativas claras de
respuesta).
Cuando los
cuestionarios son muy complejos
de contestar o aplicar,
suele utilizarse un manual que explica a fondo las
instrucciones y cómo debe responderse o ser administrado.
ANÁLISIS DE LOS DATOS