¿LAS PREGUNTAS
VAN PRECODIFICADAS O NO?
Siempre que se
pretendan efectuar análisis estadísticos es necesario codificar las
respuestas de los sujetos a las preguntas del cuestionario,
y debemos recordar que
esto significa asignarles símbolos o valores numéricos a dichas
respuestas. Ahora bien, cuando se tienen preguntas “cerradas”, es
posible codificar “a priori” o precodificar las alternativas de
respuesta e incluir esta precodificación en el cuestionario (tal y
como lo hacíamos con las escalas de actitudes).
EJEMPLOS DE PREGUNTAS
PRECODIFICADAS
¿Tiene usted inversiones
en la Bolsa de Valores?


Sí No
Cuando se enfrenta usted a
un problema en su trabajo, para resolverlo recurre generalmente a:
(1) Su superior
inmediato
(2) Su propia
experiencia
(3) Sus compañeros
(4) Los manuales de
políticas y procedimientos
(5) Otra fuente
__________________
(especificar)
En ambas preguntas, las
respuestas van acompañadas de su valor numérico correspondiente, han
sido precodificadas. Obviamente en las preguntas “abiertas” no
puede darse la precodificación, la codificación se realiza
posteriormente, una vez que se tienen las respuestas. Las preguntas
y alternativas de respuesta precodificadas tienen la ventaja que su
codificación y preparación para el análisis son más sencillas y
requieren de menos tiempo.
¿Qué características debe
tener una pregunta?
Independientemente de que
las preguntas sean abiertas o cerradas y sus respuestas estén
precodificadas o no, hay una serie de características que deben
cubrirse al plantearías:
A. Las preguntas
deben ser claras y comprensibles para los respondientes.
Deben evitarse términos
confusos o ambiguos y como menciona Rojas (1981, p.138) no es nada
recomendable sacrificar la claridad por concisión. Es indispensable
incluir las palabras que sean necesarias para que se comprenda la
pregunta. Desde luego, sin ser repetitivos o barrocos. Por ejemplo,
la pregunta: ¿ve usted televisión? es confusa, no delimita cada
cuánto. Sería mucho mejor especificar: ¿acostumbra usted ver
televisión diariamente? o ¿cuántos días durante la última semana vio
televisión? y después preguntar los horarios, canales y contenidos
de los programas.
B. Las preguntas
no deben incomodar al respondiente.
Preguntas como:
¿acostumbra consumir algún tipo de bebida alcohólica?, tienden a
provocar rechazo. Es mejor preguntar: ¿algunos de sus amigos
acostumbran consumir algún tipo de bebida alcohólica? y después
utilizar preguntas sutiles que indirectamente nos indiquen si la
persona acostumbra consumir bebidas alcohólicas (v.g., ¿cuál es su
tipo de bebida favorita?, etcétera). Y hay temáticas en donde a
pesar de que se utilicen preguntas sutiles, el respondiente se
sentirá molesto. En estos casos, pueden utilizarse escalas de
actitud en lugar de preguntas o aún otras formas de medieión. Tal es
el caso de temas como el homosexualismo, la prostitución, la
pornografía, los anticonceptivos y la drogadicción.
C. Las preguntas
deben preferentemente referirse a un sólo aspecto o relación lógica.
Por ejemplo, la
pregunta: ¿acostumbra usted ver televisión y escuchar radio
diariamente?, expresa dos aspectos, puede confundir. Es mucho mejor
dividirla en dos preguntas, una relacionada con la televisión y otra
relacionada con la radio.
D. Las preguntas
no deben inducir las respuestas
(Rojas, 1981, p. 138).
Preguntas tendenciosas o que dan pie a elegir un tipo de respuesta
deben evitarse. Por ejemplo: ¿considera usted a Ricardo Hernández el
mejor candidato para dirigir nuestro sindicato?, es una pregunta
tendenciosa, induce la respuesta. Lo mismo que la pregunta: ¿los
trabajadores mexicanos son muy productivos? Se insinúa la respuesta
en la pregunta. Resultaría mucho más conveniente preguntar:
¿Qué tan productivos
considera usted —en general— a los trabajadores mexicanos?




Sumamente
Más bien
Improductivos
Sumamente
productivos
productivos
Improductivos
E. Las preguntas
no pueden apoyarse en instituciones, ideas respaldadas social-mente
ni en evidencia comprobada.
Es también una manera de
inducir respuestas. Por ejemplo, la pregunta: La Organización
Mundial de la Salud ha realizado diversos estudios y concluyó que el
tabaquismo provoca diversos daños al organismo, ¿usted considera que
fumar es nocivo para su salud? Esquemas del tipo: “La mayoría de las
personas opinan que...”, “La Iglesia considera...”, “Los padres de
familia piensan que...”, etcétera, no deben anteceder a una
pregunta, sesgan las respuestas.
E. En las
preguntas con varias alternativas o categorías de respuesta y donde
el respondiente sólo tiene que elegir una, puede ocurrir que el
orden en que se presenten dichas alternativas afecte las respuestas
de los sujetos
(v.g., tiendan a favorecer a la primera o a la última alternativa de
respuesta). Entonces resulta conveniente rotar el orden de lectura
de las alternativas de manera proporcional. Por ejemplo, si
preguntamos: ¿cuál de los siguientes tres candidatos presidenciales
considera usted que logrará disminuir verdaderamente la inflación? Y
el 33.33% de las veces que se haga la pregunta se menciona primero
al candidato “A”, el 33.33% se menciona primero al candidato “B” y
el restante 33.33% al candidato “C”.
G. El lenguaje
utilizado en las preguntas debe ser adaptado a las características
del respondiente
(tomar en cuenta su nivel
educativo, socioeconómico, palabras que maneja, etcétera). Este
aspecto es igual al que se comentó sobre las escalas de actitudes.