Los procedimientos más
utilizados para determinar la confiabilidad mediante un coeficiente
son:
1. Medida de
estabilidad (confiabilidad por test-retest). En este
procedimiento un mismo instrumento de medición (o ítems o
indicadores) es aplicado dos o más veces a un mismo
grupo de personas, después de un periodo de tiempo. Si la
correlación entre los resultados de las diferentes aplicaciones es
altamente positiva, el instrumento se considera confiable. Se trata
de una especie de diseño panel. Desde luego, el periodo de tiempo
entre las mediciones es un factor a considerar. Si el periodo es
largo y la variable susceptible de cambios, ello puede confundir la
interpretación del coeficiente de confiabilidad obtenido por este
procedimiento. Y si el periodo es corto las personas pueden recordar
cómo contestaron en la primera aplicación del instrumento, para
aparecer como más consistentes de lo que son en realidad (Bohrnstedt,
1976).
2. Método
de formas alternativas o paralelas.
En este procedimiento no se administra el mismo instrumento de medición,
sino dos o más versiones equivalentes de éste. Las versiones son
similares en contenido, instrucciones, duración y otras
características. Las versiones —generalmente dos— son administradas
a un mismo grupo de personas dentro de un periodo de tiempo
relativamente corto. El instrumento es confiable si la correlación
entre los resultados de ambas administraciones es significativamente
positiva. Los patrones de respuesta deben variar poco entre las
aplicaciones.
3. Método de
mitades partidas (split-halves). Los procedimientos anteriores
(medida de estabilidad y método de formas alternas), requieren
cuando menos dos administraciones de la medición en el mismo grupo
de individuos. En cambio, el método de mitades-partidas requiere
sólo una aplicación de la medición. Específicamente, el conjunto
total de ítems (o componentes) es dividido en dos mitades y las
puntuaciones o resultados de ambas son comparados. Si el instrumento
es confiable, las puntuaciones de ambas mitades deben estar
fuertemente correlacionadas. Un individuo con baja puntuación en una
mitad, tenderá a tener también una baja puntuación en la otra mitad.
El procedimiento se diagrama en la figura 9.5.
La confiabilidad varía
de acuerdo al número de ítems que incluya el instrumento de
medición.
Cuantos más ítems la confiabilidad aumenta (desde luego, que se
refieran a la misma variable). Esto resulta lógico, veámoslo con un
ejemplo cotidiano: Si se desea probar qué tan confiable o
consistente es la lealtad de un amigo hacia nuestra persona, cuantas
más pruebas le pongamos, su confiabilidad será mayor. Claro está que
demasiados ítems provocarán cansancio en el respondiente.
4. Coeficiente
alfa de Cronbach. Este coeficiente desarrollado por J. L.
Cronbach requiere una sola administración del instrumento de
medición y produce valores que oscilan entre O y 1. Su ventaja
reside en que no es necesario dividir en dos mitades a los ítems del
instrumento de medición, simplemente se aplica la medición y se
calcula el coeficiente.
La manera de calcular este
coeficiente se muestra en
la
siguiente
sección.
5. Coeficiente
KR-20. Kuder y Richardson (1937) desarrollaron un coeficiente
para estimar la confiabilidad de una medición, su interpretación es
la misma que la del coeficiente alfa.