¿QUÉ
CARACTERÍSTICAS DEBE
TENER UNA HIPÓTESIS?
Para que una
hipótesis sea digna de tomarse en cuenta para la investigación
científica, debe reunir ciertos requisitos:
1. Las hipótesis
deben referirse a una situación social real.
Como argumenta Rojas (1981), las hipótesis sólo pueden someterse a
prueba en un universo y contexto bien definidos. Por ejemplo, una
hipótesis que tenga que ver con alguna variable del comportamiento
gerencial —digamos, la motivación— deberá ser sometida a prueba en
una situación real (con ciertos gerentes de organizaciones
existentes, reales). En ocasiones en la misma hipótesis se
explicita esa realidad (“ los niños guatemaltecos que viven en
zonas urbanas, imitarán mayor conducta violenta de la televisión;
que los niños guatemaltecos que viven en zonas rurales”), y otras
veces la realidad se define a través de explicaciones que
acompañan a la hipótesis (la hipótesis: “cuanto mayor sea la
retroalimentación sobre el desempeño en el trabajo que proporcione
un gerente a sus supervisores, más grande será la motivación
intrínseca de éstos hacia sus tareas laborales”; no explicita qué
gerentes, de qué empresas. Y será necesario contextualizar la
realidad de dicha hipótesis, afirmar por ejemplo que se trata de
gerentes de todas las áreas —producción, recursos humanos,
finanzas— de empresas puramente industriales con más de 1 000
trabajadores y ubicadas en Bogotá). Es muy frecuente que, cuando
nuestras hipótesis provienen de una teoría o una generalización
empírica (afirmación comprobada varias veces en la realidad),
sean manifestaciones contextualizadas o casos concretos de
hipótesis generales abstractas. La hipótesis “a mayor satisfacción
laboral mayor productividad” es general y puede someterse a prueba
en diversas realidades (países, ciudades, parques industriales o
aun en una sola empresa; con directivos, secretarias u obreros,
etc.; en empresas comerciales, industriales, de servicios o
combinaciones de estos tipos; giros; etc.). En estos casos, al
probar nuestra hipótesis contextualizada aportamos evidencia en
favor de la hipótesis más general. Es obvio que los contextos o
realidades pueden ser más o menos generales y —normalmente— han
sido explicitados en el planteamiento del problema. Lo que
hacemos al establecer la hipótesis o las hipótesis es volver a
analizar si son los adecuados para nuestro estudio y si es posible
tener acceso a ellos (reconfirmamos el contexto, buscamos otro o
ajustamos las hipótesis).
2.Los
términos (variables) de la hipótesis tienen que ser comprensibles,
precisos y lo más concretos posible. Términos vagos o confusos
no tiene cabida en una hipótesis. Por ejemplo: “globalización de
la economía , sinergia organizacional”, son conceptos imprecisos
y generales que deben sustituirse por otros mas específicos y
concretos.
3.La
relación entre variables propuesta por una hipótesis debe ser
clara y verosímil (lógica). Es decir, es necesario que
quede claro cómo se están relacionando las variables y que esta
relación no sea ilógica. Por ejemplo, una hipótesis como: “La
disminución del consumo del petróleo en los Estados Unidos está
relacionada con el grado de aprendizaje del álgebra por parte de
niños que asisten a escuelas públicas en Buenos Aires” sería
inverosímil, no podemos considerarla.
4.Los
términos de la hipótesis y la relación planteado entre ellos,
deben poder ser observados y medidos, o sea tener referentes en la
realidad
Las hipótesis
científicas —al igual que los objetivos y preguntas de
investigación— no incluyen aspectos morales ni cuestiones que no
podemos medir en la realidad. Hipótesis tales como: “Los hombres
más felices van al cielo” o ‘La libertad de espíritu está
relacionada con la voluntad creadora” contienen conceptos o
relaciones que no poseen referentes empíricos; por lo tanto, no
son útiles como hipótesis para investigar científicamente ni se
pueden someter a prueba en la realidad.
5.Las
hipótesis deben estar relacionadas con técnicas disponibles para
probarlas.
Este requisito
está estrechamente relacionado con el anterior y se refiere a que
al formular una hipótesis, tenemos que analizar si existen
técnicas o herramientas de la investigación (instrumentos para
recolectar datos, diseños, análisis estadísticos o cualitativos,
etc.), para poder verificarla, si es posible desarrollarlas y si
se encuentran a nuestro alcance. Se puede dar el caso de que
existan dichas técnicas pero que por ciertas razones no tengamos
acceso a ellas. Alguien podría pretender probar hipótesis
referentes a la desviación presupuestal en el gasto público de un
país latinoamericano o la red de narcotraficantes en la ciudad de
Miami, pero no disponer de formas realistas de obtener sus datos.
Entonces su hipótesis aunque teóricamente puede ser muy valiosa,
no se puede probar en la realidad.