¿DE QUÉ DEPENDE QUE UNA INVESTIGACIÓN SE INICIE COMO
EXPLORATORIA, DESCRIPTIVA,
CORRELACIONAL O EXPLICATIVA?
Tal como se mencionó anteriormente, son dos los factores que
influyen en que una investigación se inicie como exploratoria,
descriptiva, correlacional o explicativa: el estado del
conocimiento en el tema de investigación que nos revele la
revisión de la literatura y el enfoque que el investigador
pretenda dar a su estudio.
En primer término, la literatura nos puede revelar que no hay
antecedentes sobre el tema en cuestión o que no son aplicables
al contexto en el cual habrá de desarrollarse el estudio, en cuyo
caso la investigación tendrá que iniciarse como exploratoria. Si
la literatura nos revela guías aún no estudiadas e ideas vagamente
vinculadas con el problema de investigación, la situación es
similar (el estudio se iniciará como exploratorio). Por ejemplo,
si pretendemos llevar a cabo una investigación sobre el consumo
de drogas en determinadas prisiones o cárceles, con el propósito
de analizar si hay o no consumo de estupefacientes en esos
lugares, y si se da ese consumo, ¿en qué medida se da?, ¿qué tipo
de narcóticos se consume?, ¿cuáles más?, ¿a qué se debe ese
consumo?, ¿quiénes suministran los estupefacientes?, ¿cómo es que
son introducidos en las prisiones?, ¿quiénes intervienen en su
distribución? etc.). Y si nos encontramos con que no existen
antecedentes, el estudio se iniciaría como exploratorio.
En segundo término, la literatura nos puede revelar que hay
piezas y trozos de teoría con apoyo empírico moderado, esto
es, estudios descriptivos que han detectado y definido ciertas
variables. En estos casos nuestra investigación puede iniciarse
como descriptiva (porque hay detectadas ciertas variables
en las cuales se puede fundamentar el estudio). Asimismo, se
pueden adicionar variables a medir. Por ejemplo, si estamos
pensando describir el uso que hace de la televisión un grupo
específico de niños, nos encontraremos con investigaciones que nos
sugieren variables a medir: tiempo que dedican diariamente a ver
la televisión, contenidos que ven más, actividades que realizan
los niños mientras ven televisión, etc. A ellas podemos agregar
otras como control paterno sobre el uso que los niños hacen de la
televisión; o correlacional (cuando después de un cuidadoso
análisis de las variables podemos presuponer unas relaciones entre
ellas). Por ejemplo, al leer cuidadosamente los estudios
realizados sobre la relación niño-televisión, podemos tener una
base para hipotetizar una relación entre el tiempo que dedican los
niños a ver televisión y el control paterno sobre el uso que hacen
aquellos de ésta, y llevar a cabo una investigación para aprobar
dicha relación y otras más.
En tercer término, la literatura nos puede revelar la
existencia de una o varias relaciones entre conceptos o variables.
En estas situaciones la investigación se iniciará como
correlacional. Por ejemplo, si queremos analizar la relación entre
la productividad y la satisfacción laboral de ciertos trabajadores
de determinadas empresas, y si hay estudios al respecto, la
investigación podrá iniciarse como correlativa.
En cuarto término, la literatura nos puede revelar que existe
una o varias teorías que se aplican a nuestro problema de
investigación; en estos casos el estudio puede iniciarse como
explicativo. Por ejemplo, si pensamos analizar por qué ciertos
ejecutivos están más motivados intrínsecamente hacia su trabajo
que otros, al revisar la literatura nos encontraremos con la
teoría de la relación entre las características del trabajo y la
motivación intrínseca, comentada anteriormente, la cual posee
evidencia empírica de diversos contextos —incluyendo los
latinoamericanos—. Podríamos pensar en llevar a cabo un estudio
para explicar el fenómeno en nuestro contexto (ciertos ejecutivos
de determinadas organizaciones).
Por otra parte, el enfoque que el investigador le de a su
estudio determina cómo se iniciará éste. Si un investigador
piensa en realizar un estudio sobre un tema ya estudiado
previamente pero dándole un enfoque diferente, el estudio puede
iniciarse como exploratorio. Por ejemplo, el liderazgo ha sido
investigado en muy diversos contextos y situaciones (en
organizaciones de distintos tamaños y características, con
trabajadores de línea, gerentes, supervisores, etc.; en el proceso
de enseñanza-aprendizaje; en diversos movimientos sociales de
masas y otros muchos contextos). Asimismo, las prisiones como
forma de organización también han sido estudiadas. Sin embargo,
alguien puede pretender llevar a cabo una investigación para
analizar las características de las líderes en las cárceles o
reclusorios de mujeres en la Ciudad de México y qué factores hacen
que las líderes ejerzan como tales. Su estudio se iniciará como
exploratorio —suponiendo que no encuentre antecedentes
desarrollados sobre los motivos que provocan el fenómeno del
liderazgo—.
Igualmente, un investigador puede pretender únicamente indicar
cuál es el nivel de motivación intrínseca hacia el trabajo y la
satisfacción laboral en un determinado grupo de directores de
organizaciones industriales; y aunque exista una teoría que
explique cómo se relacionan ambos conceptos, el estudio se
iniciará —y concluirá- como descriptivo. Si buscara primero
describir dichos conceptos y luego relacionarlos, su estudio se
iniciaría como descriptivo y posteriormente sería correlativo.
Desde luego, cuantos más antecedentes haya, mayor será la
precisión inicial de la investigación. Asimismo, como se ha
explicado, el estudio puede iniciarse como exploratorio y terminar
siendo explicativo.