VALOR
La investigación
correlacional tiene,
en alguna medida,
un valor explicativo aunque parcial. Al saber que dos conceptos
o variables están relacionadas se aporta cierta información
explicativa. Por ejemplo, si la adquisición de vocabulario por parte
de un determinado grupo de niños de cierta edad (digamos entre los 3
y los 5 años) se encuentra relacionada con la exposición a un
programa de televisión educativo, ese hecho puede proporcionar
cierto grado de explicación sobre cómo los niños adquieren ciertos
conceptos. Igualmente, si la similitud en cuanto a valores
(religión, sexo, educación, etcétera) por parte de los novios de
ciertas comunidades indias guatemaltecas está relacionada con la
probabilidad de que contraigan matrimonio, esta información nos
ayuda a explicar por qué algunas de esas parejas de novios se casan
y otras no. Desde luego, la explicación es parcial, pues hay otros
factores relacionados con la decisión de casarse. Cuanto mayor
número de variables sean correlacionadas en el estudio y mayor sea
la fuerza de las relaciones más completa será la explicación. En el
ejemplo anterior, si se encuentra que, además dé la “similitud”,
también están relacionadas con la decisión de casarse las variables
“tiempo de conocerse en la comunidad”, “vinculación de las familias
de los novios”, “ocupación del novio”, “atractivo físico” y
“tradicionalismo”, el grado de explicación será mayor. Y si
agregamos más variables que se relacionan con dicha decisión, la
explicación se torna más completa.
Riesgo:
correlaciones espurias
Ahora bien, puede
darse el caso de que dos variables estén aparentemente
relacionadas, pero que en realidad no lo estén (lo que se conoce en
el lenguaje de la investigación como “correlación espuria”).
Por ejemplo, supóngase que lleváramos a cabo una investigación con
niños —cuyas edades oscilaran entre los 8 y los 12 años— con el
propósito de analizar qué variables se encuentran relacionadas con
la inteligencia y midiéramos su inteligencia a través de alguna
prueba. Nos daríamos cuenta de que se da la siguiente tendencia: “a
mayor estatura, mayor inteligencia”; es decir, los niños con más
estatura tenderían a obtener una calificación más alta en la prueba
de inteligencia, con respecto a los niños de menor estatura. Estos
resultados no tendrían sentido; no podríamos decir que la estatura
está correlacionada con la inteligencia aunque los resultados del
estudio así lo indicaran. Lo que sucede es lo siguiente: la
maduración está asociada con las respuestas a una prueba de
inteligencia, los niños de 12 años (en promedio más altos) han
desarrollado mayores habilidades cognitivas para responder a la
prueba (comprensión, asociación, retención, etc.), que los niños de
11 años y éstos a su vez las han desarrollado en mayor medida que
los de 10 años; y así sucesivamente hasta llegar a los niños de 8
años (en promedio los de menor estatura), quienes poseen menos
habilidades que los demás para responder a la prueba de inteligencia
(incluso si aplicáramos la prueba a niños de 5 años no
podrían responderla). Estamos ante una correlación espuria
cuya “explicación” no sólo es parcial sino errónea; se requeriría de
una investigación a nivel explicativo para saber cómo y por qué las
variables están supuestamente relacionadas. El ejemplo citado
resulta obvio, pero en ciertas ocasiones no es tan sencillo detectar
cuándo una correlación carece de sentido.
¿EN QUÉ
CONSISTEN LOS ESTUDIOS EXPLICATIVOS?
Los estudios
explicativos
van más allá de la
descripción de conceptos o fenómenos o del establecimiento de
relaciones entre conceptos; están dirigidos a responder a las
causas de los eventos físicos o sociales. Como su nombre lo
indica, su interés se centra en explicar por qué ocurre un fenómeno
y en qué condiciones se da éste, o por qué dos o más variables están
relacionadas. Por ejemplo,
dar a conocer las intenciones del electorado es una actividad
descriptiva (indicar —según una encuesta de opinión antes de que se
lleve a cabo la elección— cuántas personas “van” a votar por los
candidatos contendientes constituye un estudio descriptivo) y
relacionar dichas intenciones con conceptos como edad y sexo de los
votantes, magnitud del esfuerzo propagandístico en los medios de
comunicación colectiva que realizan los partidos a los que
pertenecen los candidatos y los resultados de la elección anterior
(estudio correlacional) es diferente de señalar por qué alguna gente
habrá de votar por el candidato 1 y otra por los demás candidatos12
(estudio explicativo). Volviendo a hacer una analogía con el
ejemplo del psicoanalista y sus pacientes, un estudio explicativo
sería similar a que el doctor González hablará del por qué Dolores y
César se llevan como lo hacen (no cómo se llevan, lo cual
correspondía a un nivel correlacional). Suponiendo que su matrimonio
lo condujeran “bien” y la relación fuera percibida por ambos como
satisfactoria, el doctor González nos explicaría por qué ocurre así.
Además, nos explicaría por qué realizan ciertas actividades y pasan
juntos determinado tiempo.
EJEMPLO DE LAS
DIFERENCIAS ENTRE UN ESTUDIO
EXPLICATIVO,
UNO DESCRIPTIVO Y UNO CORRELACIONAL
Los estudios
explicativos responderían a preguntas tales como: ¿qué efectos tiene
que los adolescentes peruanos —que viven en zonas urbanas y cuyo
nivel socioeconómico es elevado— se expongan a videos televisivos
musicales con alto contenido de sexo?, ¿a qué se deben estos
efectos?, ¿qué variables mediatizan los efectos y de qué modo?, ¿por
qué prefieren dichos adolescentes ver videos musicales con altos
contenidos de sexo respecto a otros tipos de programas y videos
musicales?, ¿qué usos dan los adolescentes al contenido sexual de
los videos musicales?, ¿qué gratificaciones derivan de exponerse a
los contenidos sexuales de los videos musicales?, etc. Un estudio
descriptivo solamente respondería a preguntas como ¿cuánto tiempo
dedican dichos adolescentes a ver videos televisivos musicales y
especialmente videos con alto contenido de sexo?, ¿en qué medida
les interesa ver este tipo de videos?, en su jerarquía de
preferencias por ciertos contenidos televisivos ¿qué lugar ocupan
los videos musicales?, ¿prefieren ver videos musicales con alto,
medio, bajo o nulo contenido de sexo?, etc.; y un estudio
correlacional contestaría a preguntas como ¿está relacionada la
exposición a videos musicales con alto contenido de sexo por parte
de los mencionados adolescentes con el control que ejercen sus
padres sobre la elección de programas de aquellos?, ¿a mayor
exposición por parte de los adolescentes a videos musicales con alto
contenido sexual, mayor manifestación de estrategias en las
relaciones interpersonales heterosexuales para establecer contacto
sexual?, ¿a mayor exposición por parte de los adolescentes a dichos
videos, se presenta una actitud más favorable hacia el aborto?, etc.
GRADO DE ESTRUCTURACIÓN
DE LOS ESTUDIOS EXPLICATIVOS