¿HEMOS HECHO UNA REVISIÓN ADECUADA
DE LA LITERATURA?
En ocasiones uno
puede preguntarse si hizo o no una correcta revisión de la
literatura y una buena selección de referencias para integrarlas
en el marco teórico. Para responder a esta cuestión, pueden
utilizarse los siguientes criterios en forma de preguntas. Cuando
podemos responder “sí” a todas ellas, estaremos seguros que, al
menos, hemos hecho nuestro mejor esfuerzo y de cualquiera que lo
hubiera intentado no podría haber obtenido un mejor resultado.
·
¿Acudimos a un banco de datos, ya sea de consulta manual o por
terminal de computadora? y ¿pedimos referencias por lo menos de
cinco años atrás?
·
¿Consultamos como mínimo cuatro revistas científicas que suelen
tratar el tema que nos interesa?, ¿las consultamos de cinco años
atrás a la fecha?
·
¿Buscamos en algún lugar donde había tesis y disertaciones sobre
el tema de interés?
·
¿Buscamos libros sobre el tema al menos en dos buenas bibliotecas?
·
¿Consultamos con más de una persona que sepa algo del tema?
·
Si, aparentemente, no descubrimos referencias en bancos de datos,
bibliotecas, hemerotecas, videotecas y filmotecas, ¿escribimos a
alguna asociación científica del área dentro de la cual se
encuentra enmarcado el problema de investigación?
Además, cuando hay
teorías o generalizaciones empíricas sobre un tema, cabría agregar
las siguientes preguntas con fines de autoevaluación: ¿Quién o
quiénes son los autores más importantes dentro del campo de
estudio? ¿Qué aspectos y variables han sido investigadas?
¿Hay algún
investigador que haya estudiado el problema en un contexto similar
al nuestro?
EL EJEMPLO DEL
NOVIAZGO
Recapitulemos lo
comentado hasta ahora y retomemos el ejemplo del noviazgo que se
ha visto en los dos capítulos anteriores.
Si la joven
interesada en investigar cómo influye la similitud en la
evaluación que hace la pareja respecto a su noviazgo, y la
satisfacción que procura siguiera los pasos que hemos sugerido
para elaborar el marco teórico, realizaría las siguientes
acciones:
1.
Acudiría a un centro de información que estuviera conectado a un
banco de datos —con referencias sobre relaciones interpersonales—
por medio de terminal de computadora o a un banco de datos manual.
Buscaría referencias de los últimos cinco años en Psychological
Abstracts (que sería el banco de datos indicado), utilizando
las palabras “clave” o “guía” interpersonal (interpersol),
relationships (relaciones), simllaraty (similitud)
y complemen¡ariry (complementariedad).
En caso de que
viviera en un lugar donde no hay bancos de datos, acudiría a las
bibliotecas y otros centros de información de su localidad,
buscando referencias en revistas y ficheros. Además, escribirla a
alguna asociación nacional o internacional para solicitar
información al respecto —nombres y direcciones de expertos en el
tema, estudios realizados, instituciones de educación superior
que puedan haber tratado el tema (acudiría a la biblioteca
universitaria más cercana, escribirla a la Sociedad Mexicana de
Psicología, la American PsychologicalAssOciat¡Ofl. la
Sociedad Psicoanalítica Mexicana y otros organismos; y a las
revistas: Revista Mexicana de Psicología, Joumal of
Personality and Social Psychology, Journal of Marriage and Famlly,
Human Communicat¡on Research).
2.
Seleccionaría únicamente las referencias que hablarán de similitud
en las relaciones interpersonales, particularmente las que tienen
que ver con el noviazgo.
3. Al
encontrarse con que la literatura pertinente sugiere la siguiente
generalización empírica: “Las personas tienden a seleccionar para
sus relaciones interpersonales heterosexuales a individuos
similares a ellos en cuanto a educación, nivel socioeconómico,
raza, religión, edad, cultura, actitudes y aun atractivo físico y
psíquico. Es decir, la similitud entre dos personas del sexo
opuesto, aumenta la posibilidad de que establezcan una relación
interpersonal —como sería el caso del noviazgo—” construirla el
marco teórico sobre la base de dicha generalización.
La revisión de la
literatura nos ha revelado qué estudios se han realizado
anteriormente sobre el problema de investigación que nos ocupa e
indicado qué se está haciendo en la actualidad, es decir, nos ha
dado un panorama sobre el estado del conocimiento en el que se
encuentra nuestra temática de investigación.
En este punto es
necesario volver a evaluar el planteamiento del problema debido a
que ahora conocemos la problemática de investigación con mayor
profundidad puesto que hemos llevado a cabo una revisión completa
de la literatura (estamos más que familiarizados con el tema, como
era el caso del planteamiento del problema). Esto es, debemos
cuestionamos: ¿el planteamiento del problema se mantiene vigente o
requiere de modificaciones? De ser así, ¿qué tiene que
modificarse?, ¿realmente vale la pena realizar la investigación
planteada?, ¿es posible efectuaría?, ¿cómo puede mejorarse el
planteamiento original?, ¿de qué manera la investigación es
novedosa?, ¿el camino a seguir es el correcto? Las respuestas a
estas preguntas hacen que el planteamiento se mantenga,
perfeccione o sea sustituido por otro. Una vez reevaluado el
planteamiento del problema, se comienza a pensar en términos más
concretos en la investigación que se va a realizar.
RESUMEN