EXISTENCIA DE VARIAS TEORÍAS QUE SE
APLICAN A NUESTRO PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
Cuando al revisar
la literatura nos encontramos con que hay varias teorías que
tienen que ver con nuestro problema de investigación, podemos
elegir una y basarnos en ella para construir el marco teórico —ya
sea desglosando la teoría o de manera cronológica— o bien tomar
parte de algunas o todas las teorías a tal efecto.
En la primera
situación, elegimos la teoría que se evalúe más positivamente —de
acuerdo con los criterios que se comentaron antes— y que se
aplique más a nuestro problema de investigación. Por ejemplo, si
nos interesan los efectos que tienen en los adolescentes los
programas con alto contenido sexual en televisión, podríamos
encontrarnos con que hay varias teorías que explican el efecto de
ver sexo en televisión, pero que sólo una de ellas lo ha
investigado en adolescentes. Evidentemente ésta debería ser la
teoría que seleccionaríamos para construir nuestro marco teórico.
En la segunda
situación, tomaríamos de las teorías solamente aquello que se
relaciona con el problema de estudio. En estos casos es
conveniente que antes de construir el marco teórico, se haga un
bosquejo de cómo armarlo, teniendo cuidado de no caer en
contradicciones lógicas (hay veces que diversas teorías rivalizan
en uno o más aspectos de manera total; si aceptamos lo que dice
una teoría tenemos que desechar lo que postulan las demás). Cuando
las teorías se excluyen unas a otras en las proposiciones más
importantes (centrales), debemos elegir una sola. Pero si
únicamente difieren en aspectos secundarios, tomamos las
proposiciones centrales que son más o menos comunes a todas ellas
y elegimos las partes de cada teoría que sean de interés y las
acoplamos entre sí, cuando sea posible. Si es así, seleccionamos
las proposiciones primarias y secundarias de la teoría que cuenta
con más evidencia empírica y se aplica mejor al problema de
investigación.
Lo más común es
tomar una teoría como base y extraer elementos de otras teorías
que nos sean de utilidad para construir el marco teórico. En
ocasiones se usan varias teorías porque el fenómeno de estudio es
complejo y está constituido de diversas conductas, y cada teoría
ve al fenómeno desde una perspectiva diferente y ofrece
conocimiento sobre él.
Existencia de “piezas y trozos” de teoría
(generalizaciones
empíricas o microteorías)
Hoy día, las
ciencias de la conducta no disponen —relativamente— de muchas
teorías que expliquen los fenómenos que estudian; la mayoría de
las veces lo que se tiene son generalizaciones empíricas
(proposiciones que han sido comprobadas en la mayor parte de las
investigaciones realizadas). Al revisar la literatura, lo más
probable es que uno se encuentre con este caso y lo que se hace
entonces es construir una perspectiva teórica (en los dos casos
anteriores se adoptaba una teoría). Cuando se descubre (en la
revisión de la literatura) una única proposición o se piensa
limitar la investigación a una generalización empírica, el marco
teórico se construye incluyendo los resultados y conclusiones a
que han llegado los estudios antecedentes de acuerdo con algún
esquema lógico (cronológicamente, por variable o concepto de la
proposición o por las implicaciones de las investigaciones
anteriores). Por ejemplo, si nuestra pregunta de investigación
fuera: ¿Los individuos de un sistema social que conocen primero
una innovación están más expuestos a los canales interpersonales
de comunicación que quienes la adoptan con posterioridad?,5
nuestro marco teórico consistiría en comentar los estudios
de difusión de innovaciones que, de una u otra manera, han hecho
referencia al problema de investigación.
Comentar implicaría describir cada
estudio, el contexto en que se realizó y los resultados y
conclusiones a que llegó.
Ahora bien,
casi todos los estudios plantean varias preguntas de investigación
o una pregunta de la cual se derivan varias proposiciones. En
estos casos, el marco teórico también está constituido por el
análisis de estudios anteriores —que se refieren a una o varias de
las proposiciones—. Los estudios se comentan y se van relacionando
unos con otros, de acuerdo —una vez más— con un criterio coherente
(cronológicamente, proposición por proposición o por las
variables del estudio). En ocasiones se pueden entrelazar las
proposiciones de manera lógica para construir —tentativamente—
una teoría (la investigación puede comenzar a integrar una teoría
que otros estudios posteriores se encargarán de afinar y terminar
de construir).
Cuando nos
encontramos con generalizaciones empíricas, es frecuente
organizar el marco teórico por cada una de las variables del
estudio. Por ejemplo, si pretendemos investigar el efecto que
tienen diversas variables estructurales de las organizaciones
(niveles jerárquicos o posiciones en la organización, tamaño de la
organización, tamaño de la unidad organizacional o área
—departamento, gerencia, dirección—, tramos de control del
supervisor, intensidad administrativa, percepción o concepción de
la jerarquía y jerarquías de línea y asesoría) sobre la
comunicación entre superior y subordinado, nuestro
marco teórico podría tener la siguiente estructura:
1. La
comunicación organizacional: el enfoque psicológico centrado en el
individuo y la díada versus la tradición sociológica enfocada en
el grupo y niveles organizacionales.
2. La
estructura organizacional y la comunicación entre superior y
subordinado.
2.1.
Jerarquía.
2.2.
Tamaño de la organización.
2.3.
Tamaño de la unidad organizacional.
2.4.
Tramos de control en la supervisión.2.5. Intensidad
administrativa.
2.6.
Concepción de la jerarquización: normas, políticas, roles y
percepciones.
2.7.
Jerarquías de líneas y asesorías.
En cada
apartado se definiría la variable y se incluirían las
generalizaciones proposiciones empíricas sobre la relación entre
la variable y la comunicación de superior y subordinado.
Las
generalizaciones empíricas que se descubran en la literatura
constituyen en la base de lo que serán las hipótesis que se
someterán a prueba y a veces son las hipótesis mismas. Lo mismo
ocurre cuando estas proposiciones forman parte de una teoría.
EXISTENCIA DE
GUÍAS AÚN NO INVESTIGADAS E IDEAS VAGAMENTE RELACIONADAS CON EL
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN