Uno de los
propósitos de la revisión de la literatura es analizar y discernir
si la teoría existente y la investigación anterior sugiere una
respuesta —aunque sea parcial— a la pregunta o preguntas de
investigación o una dirección a seguir dentro del tema de nuestro
estudio (Dankhe, 1986). La literatura revisada nos puede revelar,
en relación con nuestro problema de investigación, lo siguiente:
1) Que
existe una teoría completamente desarrollada, con abundante
evidencia empírica y que se aplica a nuestro problema
de investigación.
2) Que hay
varias teorías que se aplican a nuestro problema de
investigación.
3) Que hay
“piezas y trozos” de teoría con apoyo empírico moderado o
limitado, que sugieren variables potencialmente importantes y que
se aplican a nuestro problema de investigación (generalizaciones
empíricas o microteorías).
4) Que
solamente existen guías aún no estudiadas e ideas vagamente
relacionadas con el problema de investigación (Dankhe, 1986).
En cada caso,
varía la estrategia que habremos de utilizar para construir
nuestro marco teórico. Pero antes de hacerlo es necesario
explicar algunos términos que se han venido manejando en este
apartado; por ejemplo, ¿qué es una teoría? y ¿cuáles son sus
funciones? Hagamos pues una pausa y revisemos estos conceptos.
Hemos de aclarar que mucho podría decirse acerca de una teoría
(hay incluso obras completas dedicadas únicamente a hablar de este
tema); sin embargo; debido a que no es el propósito principal del
libro ahondar en este tema, sólo trataremos algunos aspectos de
él.
Acepciones
del término teoría
El término
“teoría” ha sido empleado de diferentes formas para indicar varias
cuestiones distintas. Al revisar la literatura al respecto, nos
encontramos con definiciones contradictorias o ambiguas; además,
conceptos como “teoría”, “orientación teórica”, “marco teórico de
referencia”, “esquema teórico” o “modelo” se usan ocasionalmente
como sinónimos y otras veces sólo con leves matices diferenciales
(Sjoberg y Nett, 1980, p. 40). En ocasiones se ha hecho uso del
término para indicar una serie de ideas que una persona tiene
respecto de algo (“yo tengo mi propia teoría sobre cómo educar
a los hijos”). Otra concepción ha sido considerar las teorías como
conjuntos de ideas no comprobables e incomprensibles, que
están en las mentes de los profesores y los científicos y que
tienen muy poca relación con la “realidad” (Black y Champion,
1976). Muy frecuentemente, las teorías son vistas como algo
totalmente desvinculado de la vida cotidiana. Hay incluso quienes
piensan que debido a que no tratan problemas relevantes” de la
vida diaria (por ejemplo, como conseguir trabajo o hacerse rico,
conquistar a una muchacha, ganar dinero en un casino, tener una
vida matrimonial feliz, superar una tragedia), no son de ninguna
utilidad (Black y Champion, 1976). De acuerdo con este punto de
vista, sólo cuando las teorías pueden mostrarnos cómo vivir mejor
deben seriamente tomarse en cuenta.
También, hay
quienes creen que la teoría representa simples ideas para
las cuales no han sido ideados procedimientos empíricos relevantes
para medirlas. Esta concepción confiere a la teoría de cierta
cualidad mística (Black y Champion, 1976). Desde esta perspectiva,
la información obtenida de la realidad sobre una proposición
teórica sirve únicamente para ser refutada porque no captura toda
la “esencia” o el “corazón” u otra cualidad no medible del
fenómeno que se investiga (Black y Champion, 1976). Una
vez que un fenómeno es
medible u observable, deja de ser importante desde el punto de
vista teórico. Para los que están de acuerdo con este enfoque,
aparentemente lo teórico es aquello que no se puede medir, que
escapa al escrutinio empírico. En consecuencia, no importa cuánta
investigación se lleve a cabo, ésta resulta “teóricamente
irrelevante” o, al menos, de trascendencia secundaria.
Estas
interpretaciones, a nuestro juicio erróneas, han provocado
controversias y han conducido a la investigación por diferentes
caminos.
Asimismo, algunos
científicos del comportamiento humano han identificado
cualquier clase de conceptualización con la teoría. Conceptos
como “nacionalismo”, cultura”, “medios de comunicación colectiva”,
“opinión pública”, al ser definidos y utilizados en la
interpretación de materiales de investigación, son equiparados con
la teoría social (Sjoberg y Nett, 1980). Así se habla de
“teoría de la opinión pública”, “teoría de la información , teoría
de la socialización”, etcétera.
Otro uso del
término es el de la teoría como el pensamiento de algún autor,
se identifica la teoría con los textos de autores clásicos de
las ciencias del comportamiento como Carlos Marx, Max Weber,
Emile Durkheim, Burhus Frederic Skinner, Wilbur Schramm, Sigmund
Freud. Pero esto significaría igualar el concepto “teoría” con la
“Historia de las ideas” (Sjoberg y Nett, 1980). Como parte de esta
noción de teoría, algunos utilizan el término como sinónimo de
“escuela de pensamiento”.
Hay quienes
conciben la teoría como esquema conceptual (Ferman y Levin,
1979). En este sentido la teoría se considera un conjunto de
conceptos relacionados que representan la naturaleza de una
realidad (psicológica, social, física, política, económica).
LA DEFINICIÓN CIENTÍFICA