METODOLOGÍA DE LA
INVESTIGACIÓN
Los documentos que a
continuación se presentan trata de los diferentes pasos o etapas al
llevar a cabo una investigación social. Muestra las actividades que un
investigador debe realizar en cada etapa de un estudio. Y se refiere a
un tipo particular de investigación: la investigación científica. Este
término suele provocar en algunos estudiantes escepticismo, confusión
y —a veces— molestia. Hay estudiantes que piensan que la investigación
científica es algo que no tiene relación con la realidad cotidiana.
Otros estudiantes piensan que es “algo” que solamente se acostumbra
hacer en centros muy especializados e institutos con nombres largos y
complicados. También hay quien piensa que la investigación científica
es propia de personas de edad avanzada, con pipa, lentes, barba y pelo
canoso y desaliñado. Incluso algunos consideran que la investigación
científica es algo complicado, muy difícil de aplicar y que requiere
un talento especial. Sin embargo, la investigación científica no es
nada de esto. En primer lugar, tiene que ver con la realidad. En ella
se abordan temas como las relaciones interpersonales, el matrimonio,
la violencia, la televisión, el trabajo, las enfermedades, las
elecciones. presidenciales, las emociones humanas, la manera de
vestimos, la familia y otros más que forman parte de lo cotidiano de
nuestras vidas. En resumen, el libro trata de una clase de
investigación, aquella que es social y científica.
De hecho, todos
los seres humanos hacemos investigación frecuentemente. Cuando nos
gusta una persona que conocimos en alguna junta, reunión o un salón de
clases, tratamos de investigar si le podemos resultar atractivos.
Cuando un amigo está enojado con nosotros, buscamos investigar las
razones. Cuando nos interesa un gran personaje histórico, investigamos
cómo vivió y murió. Cuando buscamos empleo, nos dedicamos a investigar
quién ofrece trabajo y en qué condiciones. Cuando nos agrada un
platillo, nos interesa investigar los ingredientes. Éstos son sólo
algunos ejemplos de nuestro afán por investigar. Es algo que hacemos
desde niños, ¿o alguien no ha visto a un bebé tratando de investigar
de dónde proviene un sonido?
La
investigación científica es esencialmente como cualquier tipo de
investigación, sólo que más rigurosa y cuidadosamente realizada.
Podemos definirla
como un tipo de investigación “sistemática, controlada, empírica, y
crítica, de proposiciones hipotéticas sobre las presumidas relaciones
entre fenómenos naturales” (Kerlinger, 1975, p. 11). Que es
“sistemática y controlada” implica que hay una disciplina constante
para hacer investigación científica y que no se dejan los hechos a la
casualidad. “Empírica” significa que se basa en fenómenos observables
de la realidad. Y “crítica” quiere decir que se juzga constantemente
de manera objetiva y se eliminan las preferencias personales y los
juicios de valor. Es decir, llevar a cabo investigación científica es
hacer investigación en forma cuidadosa y precavida.
La investigación
puede cumplir dos propósitos fundamentales: a) producir conocimiento y
teorías (investigación básica) y b) resolver problemas prácticos
(investigación aplicada). Gracias a estos dos tipos de investigación
la humanidad ha evolucionado. La investigación es la herramienta para
conocer lo que nos rodea y su carácter es universal. Como señala uno
de los científicos de nuestros tiempos, Carl Sagan, al hablar del
posible contacto con extraterrestres:
“Si es posible,
pues, comunicarse, sabemos
ya
de qué tratarán las
primeras comunicaciones: tratarán sobre la única cosa que las dos
civilizaciones tienen de modo seguro en común, a saber, la ciencia.
Podría ser que el interés mayor fuera comunicar información sobre
música, por ejemplo, o sobre convenciones sociales; pero las primeras
comunicaciones logradas serán de hecho científicas” (Sagan, 1978,
p,6).
Y la
investigación científica es un proceso, término que significa
dinámico, cambiante y continuo. Este proceso está compuesto por
una serie de etapas, las cuales se derivan unas de otras. Por ello, al
llevar a cabo un estudio o investigación, no podemos omitir etapas ni
alterar su orden.
Quienes han dudado de este requisito de la investigación científica,
violándolo, han pagado muy caro el precio: la investigación resultante
no es válida o confiable, o no cumple con los propósitos por los
cuales se realizó, deja de ser científica. Por ejemplo, querer
elaborar un instrumento para recolectar datos sin haber revisado
previamente la literatura sobre el tema lleva inevitablemente al error
o —al menos— a graves deficiencias en dicho instrumento. La principal
característica de la investigación científica es que debemos seguir
ordenada y rigurosamente el proceso.