El estudio es la principal actividad de
muchas personas durante la mayor parte de su vida. Sobre todo
hoy, cuando el conocimiento se multiplica geométricamente, y es
necesario una actualización permanente. Sin embargo, el
estudio, entendido en su acepción más amplia, como la absorción de
nuevos conocimientos, no siempre nos resulta una actividad grata,
ni obtenemos de ella los frutos esperados.
Si quienes pretenden aprender toman conciencia
de sus propios procesos de pensamiento, así como de sus estrategias
de aprendizaje, pueden no sólo acrecentar el repertorio de estas
destrezas, sino también adquirir su dominio consciente y, además,
saber cuándo y cómo aplicarlas.
Se puede señalar que la diferencia entre
desarrollar nuestra vida con o sin un método de trabajo
intelectual es como establecer la diferencia que existe entre
una PC que contiene un ‘software’ y otra que no lo contiene.
¿Cómo se sentiría usted si al encender una PC
descubriera que no tiene un sistema operativo válido y sencillo?
Por tomar el ejemplo del sistema operativo más difundido en el
mundo, el Windows, ¿qué haría si no encontrara en su
máquina el Word, o el Excel, o el
Power Point?
Algo parecido a esto ocurre con nuestro
cerebro.
El cerebro es el órgano más maravilloso que ha
inventado la Naturaleza. Todavía no han logrado medirse los límites
de su capacidad. Pero tiene un inconveniente: viene sin manual de
uso.
Nadie nos enseña a utilizar nuestra mente al
máximo de sus posibilidades. Y esto no lo dice solamente un autor, o
dos, o tres... Todos los científicos que estudian el cerebro están
de acuerdo con este enigma: usamos nada más que entre un 5% y un 10%
de nuestra capacidad cerebral.
Y no hay en la escuela primaria o secundaria, o
en la Universidad, una materia que se llame ‘Métodos Eficaces
de Aprendizaje’. ¿Ha pensado usted alguna vez en esta
carencia ?
ESTUDIAR NO ES COMPRENDER
Estudiar
es situarse
adecuadamente ante unos contenidos, interpretarlos, asimilarlos,
retenerlos, para después poder expresarlos en una situación de
examen o utilizarlos en la vida práctica.
APRENDER es
obtener el resultado positivo que se busca con la
actividad de estudio.
El
punto crucial es aprender
a aprender. Y se aprende gracias a estrategias
(desarrolladas extensamente en esta obra).
Una vez adquiridas, las buenas estrategias de
aprendizaje, nos sirven para toda la vida.
BUSCANDO UN ESTILO PROPIO
Existen diversas técnicas que permiten
obtener el máximo rendimiento en el estudio; pero tales
técnicas han de seleccionarse, en cada caso, teniendo en cuenta :
·
tus características
psicológicas
·
la materia que es
necesario aprender
·
los medios de que
dispones.