LOS ONCE CONSEJOS DE
ESTUDIANTES SOBRESALIENTES
Los siguientes son los mejores recursos
que usan los estudiantes de éxito.
Es el resultado de una investigación (patrocinada
por la revista Reader’s Digest) que determinó qué principios
y actitudes contribuían a que los estudiantes avanzaran sin
problemas en el colegio secundario o en la Universidad.
1. ESTABLECER TUS
PRIORIDADES.
Los estudiantes sobresalientes no admiten intromisiones mientras
estudian. Una vez que abren los libros o encienden la computadora,
ya no contestan llamadas telefónicas, ni se distraen con la
televisión, ni van a buscar algo para comer.
2. ESTUDIAR EN
CUALQUIER SITIO...O EN TODOS.
A pesar de que te aconsejaremos vivamente la regularidad en los
horarios y lugares para estudiar, también es importante que vayas
formando el hábito de estudiar ‘en cuentagotas’. Mientras haces
cualquier otra cosa, puedes aprovechar unos minutos para leer
fragmentos de material que necesitas asimilar, o, sobre todo, para
hacer breves pero frecuentes repasos.
3. ORGANIZARSE.
Procura no perder ningún minuto
en buscar elementos que dejaste en algún lugar sin prestar atención.
Un estudiante de la enseñanza media sigue, por ejemplo, este sistema:
archiva de inmediato los trabajos escolares del día en carpetas de
distintos colores, según la materia, para poder encontrarlos
fácilmente en tiempo de exámenes y repasarlos sin dilaciones.
4. APRENDER A LEER.
‘La mejor clase que he tomado fue
la de lectura veloz’, dice el estudiante Christopher Campbell.
‘No sólo llegué a leer más palabras por minuto, sino que
aprendí también a mirar primero el índice de los libros, así como sus
gráficas y sus ilustraciones. Entonces, cuando comenzaba a leer ya me
había formado una idea general de su contenido y retenía mucho más’.
El secreto de la buena lectura’, explica un experto, estriba en ser
‘un lector activo, una persona que continuamente formula
preguntas conducentes a la plena comprensión del mensaje
del autor’.
5. PROGRAMAR TU
TIEMPO.
Cuando un profesor les asigna un
trabajo largo, los buenos estudiantes elaboran un programa,
dividiendo la tarea en partes pequeñas, para que no les resulte
tan abrumadora. En este sentido, recuerda la frase que dice: ‘No
es posible comerse un elefante... Salvo que se lo haga
progresivamente, pedazo a pedazo...’
6. TOMAR BUENOS
APUNTES...
y usarlos.
‘Leer el libro de texto es
importante, pero también es cierto que un profesor tomará examen en
base a aquello en lo que hizo hincapié, y eso lo que encontrarás
en tus apuntes’. Los estudiantes sobresalientes también toman notas
mientras leen el libro de texto. El universitario David
Cieri, por ejemplo, utiliza su propio sistema: traza una línea
vertical en el centro de la hoja de su cuaderno y escribe, en un lado,
las notas sobre el texto, y en el otro, las de la lección impartida
por el maestro. Así puede revisar ambas facetas de la asignatura
simultáneamente.
7. ENTREGAR TRABAJO
PROLIJOS.
Los trabajos limpios pueden
ayudarte a obtener calificaciones más altas. ‘El alumno que
entrega un trabajo pulcro tiene más posibilidades de conseguir
una buena calificación’, asegura uno de los profesores
consultados. ‘Es como si a uno le sirvieran una comida deliciosa. Por
suculento que sea el manjar, no resulta apetecible si viene en un
plato sucio’.
8. EXPRESARSE Y
CONOCER EL ESTILO DEL PROFESOR.
‘Si no entiendo el concepto que el
profesor está explicando, le pido que lo repita. Sin embargo,
la participación en clase consiste en algo más que en hacer preguntas;
se trata de mostrar curiosidad intelectual. ¿Por qué es tan importante
conocer el estilo que tiene el profesor para diseñar las pruebas?.
Algunos suelen repetir los temas y hasta las preguntas. Por eso
será una ventaja si considera ciertas preguntas con anticipación para
tener las respuestas prontas cuando el tiempo apremia durante el
examen.
Aun si no es posible anticipar las preguntas, trata de conocer qué
métodos emplea cada profesor. Por ejemplo, unos se inclinan por la
narración, mientras que otros por las preguntas con
posibilidades o por completar espacios en blanco. Al
familiarizarte con cada uno, sabrás si debes concentrarte en la
generalidad de un tema o sólo en hechos específicos.
9. ESTUDIAR EN GRUPO.
La importancia de estudiar en grupo
se puso de manifiesto en un experimento llevado a cabo en la
Universidad de California. Cuando era estudiante de post-grado en
esa institución, Uri Treisman observó una clase de
cálculo para alumnos de primer año en la que los estadounidenses de
origen asiático obtuvieron, en promedio, mejores calificaciones
que otros alumnos de grupos étnicos minoritarios e historiales
académicos similares. Treisman descubrió que los
primeros analizaban juntos las dificultades que planteaban sus
tareas escolares, aplicaban enfoques diferentes y compartían las
soluciones. Los otros, por el contrario, estudiaban solos, pasaban
la mayor parte del tiempo leyendo y releyendo el texto, e
intentaban el mismo enfoque una y otra vez, aun cuando no les
diera resultado. Apoyándose en sus hallazgos, Treisman
propuso que en ese curso se enseñaran métodos de estudio en grupo.
Cuando esto se hizo, los grupos alcanzaron los mismos buenos
resultados.
10. EXAMINARSE.
Cuando toma apuntes, la estudiante Domenica Roman
subraya los puntos que, en su opinión, podrían incluirse en los
exámenes. Después formula preguntas tentativas basadas en esos puntos
y se examina sola por escrito antes del día de la prueba. ‘Si no puedo
responder la pregunta satisfactoriamente, vuelvo a repasar mis
apuntes’, explica.
11. HACER MÁS DE LO
QUE TE PIDEN.
Si el profesor de matemáticas le plantea cinco problemas, la
estudiante Christi Anderson resuelve diez. Si el
profesor de historia le encomienda leer ocho páginas, ella lee 12.
‘Parte del aprendizaje es la práctica’, asegura Christi.
‘Y cuanto más se practica, más se aprende’.
M O T I V A C I O N Y C A P A C I D A D