‘CÓMO MEJORAR EL PRINCIPAL RECURSO NATURAL
DEL SIGLO XXI: NUESTRA INTELIGENCIA’
(Parte IV)
6) La importancia del
vocabulario
Mejorar el vocabulario ha sido, desde
siempre, uno de los factores más importantes para elevar el nivel
de la inteligencia humana.
Si uno no conoce acabadamente el idioma,
se hace muy difícil la comunicación, y desde luego, el
aprendizaje. Aun en la era de los videos, los programas de
computación e Internet, la enorme mayoría de lo que se aprende viene de la lectura de textos.
Una de las formas eficaces de mejorar notablemente nuestro
vocabulario es recurriendo al conocimiento de la formación de
palabras.
Las raíces latinas y griegas (prefijos y sufijos) intervienen en la
formación de miles de palabras en cinco idiomas: inglés,
castellano, francés, portugués e italiano.
En los Estados Unidos, país en donde se miden estadísticas
acerca de todo, nos informan que el 60 por ciento del idioma inglés
está formado por palabras de origen latino y griego, y que
veinte prefijos y catorce raíces forman parte de catorce
mil palabras inglesas relativamente comunes, y de un número
aproximado de cien mil de todo el idioma.
En este portal se presentan, como aporte directo al
enriquecimiento del vocabulario, ejercicios de reconocimiento con más
de 100 prefijos y sufijos latinos y griegos.
7) Cómo leer
más rápido
Desde la escuela primaria nos hemos
entrenado activamente, y sin advertirlo, para ser lectores lentos.
En la sección de Lectura Veloz examinaremos en
detalle por qué y cómo sucede esto, y le enseñaremos diversas
técnicas de Lectura Dinámica. El método, surgido de experiencias
francesas y norteamericanas, se difundió rápidamente por todo el
mundo. John F. Kennedy lograba leer mil quinientas
palabras por minuto. Tope que se consideraba óptimo en el
rendimiento intelectual, si se piensa que el lector común desarrolla
una velocidad de cien o doscientas palabras por minuto.
Hoy, los primeros tres puestos en
el record mundial de lectura/comprensión son éstos:
1. Sean Adam (EE.UU.) 3.850 ppm.
2. Kjetill Gunnarson (Noruega) 3.050 ppm.
3. Vanda North (Reino Unido) 3.000 ppm.
Para alcanzar un nivel de lector veloz, es
preciso cumplir las dos etapas del método, una teórica, en la
que se entiende el funcionamiento de los mecanismos perceptivos, y
otra práctica, mediante la cual se dominan esos mecanismos
perceptivos, alcanzando los objetivos deseados a través de una
buena ejercitación.
8) La pérdida
de memoria después del aprendizaje
Desde la carrera profesional
hasta la vida social, desde la escuela hasta la recapacitación en el
trabajo, desde los deportes a los juegos o al éxito financiero, una
memoria superior es una gran ventaja.
Por otro lado, recibir información de la manera convencional (por
lectura o audiencia) no sirve: el psicólogo alemán Ebbinghause,
en un estudio sobre la memoria realizado el siglo pasado, y que sigue
hoy vigente, determinó que a las 24 horas se olvida el 50
por ciento, en una semana, el 80, y a los 15 días
queda sólo un 10 por ciento.
En otras palabras, la pérdida de memoria después del aprendizaje
convencional es enorme.
Dominar métodos para reforzar los
registros en la memoria forma parte de un
proceso de aprendizaje eficaz. Y ya nadie discute que aprender a
aprender antes de dar cualquier otro tipo de formación
demuestra buen sentido empresarial. Por eso, cada vez son más las
organizaciones internacionales avanzadas que consideran las pautas
mnemotécnicas como primer paso de todos los cursos de formación.
Un simple cálculo demuestra que si se invierten diez millones
de dólares en formación, por ejemplo, y el 80 por ciento de la
misma se olvida al cabo de dos semanas, se habrán perdido
ocho millones de dólares.
9) Nuestra
expresión oral y escrita
Entre los líderes que condujeron
grandes empresas o incluso pueblos enteros, ha habido algunos
ciegos y otros sordos; pero nunca ningún mudo.
Saber algo no es lo mismo que saber decirlo. Ésta es la
importancia de la comunicación oral y escrita.
En los estudios, en los negocios, o cualquier
otra actividad de interrelación, la forma en que
hablemos o escribamos, en definitiva, la manera en que nos
comuniquemos, será el patrón por el cual se nos evaluará
o juzgará, se nos aceptará o rechazará.
Hablar y escribir con orden, con claridad, con
entusiasmo, con persuasión; en resumidas cuentas, con
eficacia, no es hoy un lujo sino una necesidad.
Si la imagen que usted quiere dar de sí mismo es la de
una persona competente, que sabe adónde va, que tiene una
actitud positiva hacia la vida, ideas dinámicas y ‘don de
gentes’, el lenguaje es el principal instrumento que
deberá utilizar para transmitir esa imagen a quienes le rodean.
LOS
ONCE CONSEJOS DE
ESTUDIANTES SOBRESALIENTES