‘CÓMO MEJORAR EL PRINCIPAL RECURSO NATURAL
DEL SIGLO XXI: NUESTRA INTELIGENCIA’
(Parte II)
3) El factor stress
¿Se siente usted agobiado por el
permanente flujo de datos e informaciones? Acaso esté experimentando
los primeros síntomas de la sobrecarga de información. Los
psicólogos de las grandes empresas afirman que la mitad de los
empleados que los consultan padece de ese trastorno.
El trastorno, conocido como el síndrome de la fatiga de la
información, es cada vez más común en la vida moderna.
El Dr. David Lewis, un psicólogo que da conferencias sobre el
control del stress en importantes compañías, como British
Airwais, British Telecom e IBM,
confirmó que el problema es serio.
‘El stress es causado por la sensación de una pérdida de control’,
afirma Lewis. ‘Ser despedido, por ejemplo, provoca un estado
semejante, aunque ahora esa amenaza, debida al excesivo número de
empleados, está desapareciendo ya que las compañías completaron en
gran medida los planes de reducción de personal. Ahora el temor es el
siguiente: ¿puedo seguir el ritmo de la información? Un empleado
describió esa sensación como tratar de subir una escalera debajo de
las cataratas del Niágara’, agrega el psicólogo.
Los primeros síntomas de la fatiga de la información son: falta de
memoria, dolores de cabeza, irritabilidad, pérdida de la
concentración, perturbaciones del sueño y angustia.
4) Por qué es tan
necesario aprender a aprender
Porque el entorno de cambio
permanente en el que vivimos exige el aprendizaje de
nuevas habilidades y actitudes.
Porque estamos ante una multiplicación geométrica de la
información, verdadera moneda de cambio del presente
(avalancha de libros y revistas, páginas Web, chats, e-mails, news
groups, etc.)
Con la llegada de la red mundial de computadoras -Internet- el
problema ya no es obtener información, sino cómo transformar tanta
información en conocimiento.
La gran cuestión es cómo aprender todo lo que se precisa saber
para poder actuar con eficacia y eficiencia en nuestra sociedad
cada vez más globalizada.
En los últimos dos años, según la revista FORTUNE, las
principales empresas del mundo invirtieron miles millones de
dólares en la formación de sus empleados; y la prioridad ha
sido el desarrollo del capital intelectual, incluyendo el de
uno de los valores más poderosos del mundo: la inteligencia.
La percepción de lo importante que es el desarrollo de las
facultades mentales, en nuestro progreso personal, se
refleja en una encuesta que se ha realizado durante los últimos años a
más de cien mil personas de diversos países.
Las diez áreas principales, y que se mencionan con mayor
frecuencia como aquellas en las que se necesita progresar, son:
1. Asimilación de la información.
2. Velocidad de lectura.
3. Comprensión de lo leído.
4. Memoria.
5. Concentración.
6. Técnicas de comunicación oral.
7. Técnicas de comunicación escrita.
8. Pensamiento creativo.
9. Análisis de Problemas.
10. Motivación.
Informarse con rapidez implica,
entre otras cosas, tomar las decisiones oportunas.
Se cuenta que Nelson Rockefeller nunca echó al cesto de los
papeles una oferta sin haberla leído previamente. Y John F. Kennedy
(célebre ‘lector veloz’) lograba conocer el contenido de todos los
documentos dirigidos a Presidencia, manteniendo el control personal
de la información vinculada a su cargo. Para esto se necesitan
unos eficientes hábitos de lectura y modernos sistemas de
aprendizaje, porque ellos permiten alcanzar la concentración
y el alto rendimiento intelectual.
Porque el éxito mismo ha adquirido hoy una nueva dimensión,
y podría calificárselo como la preparación constante y continua de
nosotros mismos, de cara a nuestra respuesta y adaptación a
los cambios constantes y continuos de nuestro entorno
social, tecnológico y económico. El éxito es ahora un camino,
y no un punto de llegada.
En cuanto al enfoque del conocimiento personal, debemos
entender que la preparación es un proceso que no
tiene fin. Debe moverse siempre y jamás permanecer
estática. La escuela nunca termina para la persona que en
realidad desea triunfar. No hay punto de saturación;
todos los centros de investigación económica concuerdan en que
debido a las fases rápidamente cambiantes de nuestra
economía, la persona promedio en cualquier línea de empresa hoy día,
sin importar su campo particular, debe volver a entrenarse
cuando menos cuatro veces a lo largo de su vida.
‘CÓMO
MEJORAR EL PRINCIPAL
RECURSO NATURAL DEL SIGLO XXI:
NUESTRA INTELIGENCIA
(Parte III)