QUINTO
PASO: CONCÉDETE RECOMPENSAS
ESPECÍFICAS POR EL TRABAJO YA REALIZADO
El dar
largas a las cosas es uno de los hábitos más fuertes y más
enraizados para muchas personas. Para cambiar esto tendrás que
encontrar recompensas o premios positivos para reforzar un nuevo
tipo de conducta regida por la puntualidad, perseverancia y
seriedad.
«Basta! ¡Basta!» puede que estés gritando. Sí, éstas son pautas
de conducta un poco rígidas que pueden representar una amenaza
substancial para la mayoría de nosotros, a quienes nos gusta seguir
con nuestra vida de siempre, a nuestro aire de siempre y con
nuestros horarios de siempre.
La mayoría de las personas que han de
examinarse no pondrían en tela de juicio la utilidad y beneficios
que derivarían de saber que pueden depender de ellos mismos para
acabar el repaso de la materia con regularidad y profundidad.
¿Qué tipo de estímulos y recompensas pueden utilizarse para ayudarle
a desarrollar las cualidades positivas relacionadas más arriba?
Las
recompensas dependen de lo que más te guste a ti en particular.
Tal vez comer una naranja, dar un buen paseo, telefonear a un amigo
(ponga un cronómetro y un avisador), pueden ser el tipo de
recompensa al que podrías recurrir para reforzar una conducta
que no dé lugar a dilaciones de ningún tipo.
Sin embargo, es muy posible que desees confeccionar tu propia lista de recompensas. Piensa en las
cosas que te producen las mayores satisfacciones y anótalas en una
hoja de papel.
Sería provechoso eliminar cosas tales como «Dejar de
estudiar» o «Tomarme unas vacaciones de nueve meses». El objeto de
este ejercicio es identificar una gama de reforzadores que pueden
ser utilizados a corto plazo, varias veces en una noche, por el
trabajo realizado.
¿Cómo puedes hacer que funcione el sistema? En todas las fases
importantes del proceso de repaso, recompénsate por los progresos
positivos. Por ejemplo, si el hacer algún tipo de ejercicio físico
te permite sentarte a estudiar con una actitud positiva para hacer
bien su trabajo, prueba a frotarte las manos vigorosamente durante
unos segundos. El gesto de frotarte las manos puede ser agradable y
también se puede asociar con la idea de productividad.
El principio más importante para hacer que funcione provechosamente
para ti el sistema de recompensas personales que establezcas es
contar con un conjunto real de recompensas asequibles y utilizarlas
al completar cada paso adelante. Pon cuidado en no permitir que la
recompensa cobre preeminencia sobre el objetivo de la tarea: ponerte
a repasar y alcanzar la meta que te fijaste.
Problemas prácticos a cuenta de las dilaciones
Habiendo
tratado los cinco pasos para evitar los peligros de las dilaciones,
es necesario ser realista y plantearte la pregunta: «¿Qué ocurrirá
si la estrategia no funciona?»
Si has puesto en práctica los pasos del uno al cinco en varias
ocasiones y todavía no has sido capaz de centrarte en la preparación
de tus exámenes, te deberías hacer las siguientes preguntas:
— ¿Tengo tanto miedo a los exámenes que
cualquier contacto con los apuntes o los libros parece que me impide
ponerme a trabajar?
— ¿Soy un perfeccionista que tengo que
llegar al nivel del cien por cien en todas las ocasiones?
— ¿Interfieren frecuentemente en mi
trabajo las críticas de personas cercanas a mí (familia, amigos)?
La primera de estas cuestiones, miedo a los exámenes, se tratará con
detalle más adelante. Las otras dos se salen del alcance
de esta guía.
Sin embargo, deberías consultar con un consejero
especializado profesionalmente para analizar cualquier problema
residual que te esté apartando de hacer los progresos necesarios en
tu preparación para los exámenes. Los problemas no desaparecerán
sencillamente porque no les hagas caso. Reconócelos y busca ayuda
para resolverlos.
En resumen, superar esa propensión a dar largas a las cosas puede
ser una gran tarea, pero como a la hora de mover una montaña, puede
hacerse con paciencia y con ayuda de las recompensas apropiadas. El
programa de cinco pasos que se ha descrito con anterioridad te
ayudará a superarla y si lo practicas con frecuencia, el proceso de
repaso no debería parecerte un objetivo insalvable ni un solo día
más.