LA FATIGA FÍSICA
El último problema de examen que trataremos es
la fatiga física. Muchos examinandos es probable que menosprecien
este problema, fundamentalmente por la naturaleza sedentaria del
examen. Sin embargo, si el examinando ha estado trabajando mucho y
prolongando sus horas de estudio a base de privarse de horas de
sueño en las semanas anteriores al examen, el cansancio va a ser un
problema, con toda certeza.
De igual manera que se recomendaba un programa de acondicionamiento
para el problema del calambre del escritor, o cansancio de los
músculos de la mano, se recomienda un programa similar para el
cansancio en general. Es muy importante que las horas de sueño no se
vean reducidas drásticamente a largo plazo. El cansancio crónico
derivado de la insuficiencia de sueño puede afectar Tu actuación en
el examen, si bien la pérdida de unas pocas horas de sueño la noche
anterior al examen no es probable que sea un problema significativo.
Además, para disfrutar de un sueño adecuado y regular, ten cuidado
con su dieta. Evita los estimulantes, tanto en forma de bebidas con
cafeína como de fármacos que no te hayan recetado. Tu metabolismo
probablemente estarás lo suficientemente estimulado por el examen y
no necesitarás ayuda adicional alguna, ni en forma de alimentos ni
en la de fármacos. Trata de hacer algo de ejercicio al día para
mantener los músculos de tu cuerpo a tono y darse la oportunidad de
«quemar» algunas de las tensiones emocionales antes del examen.
Durante los exámenes haz pausas ocasionales
para estirar los brazos, el cuello y la espalda, y las piernas. Si
te sientes tenso y rígido y esta sensación impide tu buena
actuación en el examen, pregúntale al supervisor si te puede
autorizar una salida al aseo. Aprovecha la oportunidad para
mojarte la cara con agua y hacer algún ejercicio más de
estiramiento. Estos pocos minutos que estás fuera del examen te
pueden dar un renovado vigor para volver de nuevo al trabajo del
examen.
Resumen
Los problemas de los ataques de pánico, bloqueos de
memoria, calambres del escritor y cansancio físico en general
tienen su mejor tratamiento en la prevención: empiece pronto,
prepárese y practique. Las directrices adicionales quedan
resumidas a continuación.
Ataques de pánico:
— Practica el control mental
excluyendo los pensamientos que puedan provocar pánico.
-— Desarrolla una fuerte reacción de
relajación que pueda ser aplicada en la sala de exámenes.
— Mantén un ritmo respiratorio lento y
uniforme. Cambia los pensamientos negativos por otros optimistas.
Bloqueos de memoria:
— Anota conceptos asociados con el
asunto olvidado y busca líneas de conexión.
Imagínate que eres el profesor escribiendo la pregunta y anotando
la respuesta correcta. Mira la pregunta desde puntos de vista
alternativos.
— Utiliza otras preguntas del examen
como trampolines o palancas para ayudarte a pensar en el asunto
olvidado.
Calambre del escritor:
— Entrena los músculos de la mano para
que soporten crecientes períodos de escritura en condiciones de
examen simuladas.
— Ocasionalmente deja que tu mano
cuelgue suelta a su lado, para aliviar el estrés y la tensión.
Fatiga física:
— Asegúrate de que no reduce
drásticamente tus horas de sueño durante mucho tiempo. Necesitarás
estar bien despierto durante el período de sus exámenes.
— Estira tus extremidades a intervalos
frecuentes durante el examen, para aliviar la tensión.
— Échate agua fría en la cara en el
cuarto de baño si te sientes muy cansado y mentalmente agotado.
Fin de la Sección
'CÓMO TRIUNFAR EN LOS EXÁMENES'