TRATAR DE ADIVINAR LA RESPUESTA
Si has seguido que se te han ofrecido hasta
aquí,
habrás determinado previamente si serás o no penalizado por tratar de
adivinar la respuesta. Si se aplica un sistema de penalización a los
intentos de adivinación de la respuesta, podrías deteriorar tu
nota final si tratara de adivinar las respuestas de las preguntas en
las que tuvieras dudas. Por otra parte, si no hay penalización por
tratar de adivinar la respuesta, estás tirando por la borda una
oportunidad entre cinco con cada pregunta que dejes sin contestar. Si
no tienes corazonada alguna de cuál pueda ser la respuesta, y
las cinco opciones parecen ser igualmente plausibles (o sea, que
no tienes pista alguna respecto a la respuesta), te enfrentas al
problema de seleccionar entre (a), (b), (c), (d) y (e). Por
esto merece la pena que contestes (b) a todo este tipo de
preguntas. La lógica de esta elección es que (a) y (e) son
demasiado extremas; (c) es demasiado central y (b)
está más cercana al principio que (d). Si puedes justificar
convincentemente otra opción, utilízala.
Copiar
El advenimiento
de los exámenes de respuestas optativas parece que ha disparado el
desarrollo de una agudeza visual verdaderamente sorprendente entre
los que se presentan a este tipo de examen. Lo que significa,
hablando en plata, que los que se presentan a exámenes de respuestas
optativas se suelen ver en la tentación de copiar las respuestas de
la hoja de su vecino (suponiendo, desde luego, que su vecino goce de
fama de ser un estudiante más brillante y con más conocimientos que
ellos mismos).
Los examinadores han encontrado rápidamente la forma de
contrarrestar este problema de “plagio visual”. Han diseñado no sólo
versiones paralelas del examen, sino que han impreso los formularios
tanto en vertical como en horizontal con objeto de disuadir o de
confundir a los posibles «copiones». Además de estos obstáculos,
siempre hay un supervisor, que está observando los movimientos de la
cabeza y los ojos de los examinandos. En vez de correr el riesgo de
un incidente muy embarazoso y un posible perjuicio en tu futura
carrera, emplea tu tiempo en prepararte a fondo para el examen. Por
lo tanto, olvídate de copiar. Aparte de las implicaciones morales de
copiar, puedes comprobar (a un precio muy caro) que tus compañeros
de clase tienen menos conocimientos que tú.
Comprobación
de su hoja de respuestas
Poco antes de
que finalice el examen, reserva un poco de tiempo para comprobar que
has contestado tus respuestas correcta y completamente. Borra
cualquier marca de tu hoja de respuestas, ya que ésta podría ser
leída por el ordenador que las revisa, como una respuesta.
Finalmente, comprueba que has escrito correctamente tus datos
de identificación como examinando.
Exámenes
del tipo «verdadero o falso»
Al tiempo que el examen de
respuestas optativas se está haciendo más popular, el examen de
«verdadero o falso» parece que cada vez se utiliza con menos
frecuencia. Tal vez la explicación sea que el examen de respuestas
optativas es realmente un examen del tipo «verdadero o falso», pero
le permite al examinador probar más profundamente el conocimiento
del examinando. Al responder a las preguntas del tipo «verdadero o
falso», se deben seguir los mismos principios que los comentados en
la sección anterior. El candidato deberá prestar particular atención
al texto de la pregunta y deberá subrayar las palabras clave. Como
en un examen de «verdadero o falso» hay un cincuenta por ciento de
probabilidades de adivinar la respuesta correcta, suelen existir
penalizaciones para los errores. Averigua
si esto es así antes de que comience el examen.
Preguntas de
emparejamiento
Las preguntas
de emparejamiento se presentan, generalmente, en forma de dos
columnas de términos y se le pide al candidato que empareje cada
término de una columna con el que le corresponda de la otra. Cuando
te enfrentes a preguntas de emparejamiento, lee deprisa las dos
columnas para hacerte una idea de conjunto de los temas que cubren.
Entonces considera los temas en la columna de la izquierda que pienses que sabes y busques
en la columna de la derecha la
pareja más apropiada. Cuando hayas completado los
emparejamientos fáciles, considera los restantes. Si te estancas
trata de trabajar en el otro sentido. Es decir, piensa primero en
los temas sobrantes de la columna de la derecha y busca la pareja
más apropiada
en la columna de la izquierda. Si al
final tienes muchos asuntos
sin unir, adivínalos a menos que se
te haya avisado que no lo hagas porque existe una
penalización para los errores.
EXÁMENES A LIBRO ABIERTO