ASIGNACIÓN DEL TIEMPO
Asignar su tiempo a las
secciones o preguntas más importantes del cuestionario sólo lleva
uno o dos minutos y es una tarea muy sencilla de realizar, pero
algunos candidatos se saltan este paso crítico en su intento de
comenzar a escribir. Muchos de estos estudiantes son los que en el
último minuto del examen escriben notas para los que los corrigen («Me
quedé sin tiempo y no pude terminar esta pregunta»), y
verdaderamente no consiguen punto alguno con hacerlo. Forma parte
del proceso del examen ser consciente de la manera en que se emplea
el tiempo. Por lo tanto, dedique un minuto o dos a organizarse al
comienzo del examen.
¿Cómo repartes tu tiempo en un examen? Corno principio básico,
necesitas obtener puntos con el material que sepas. Imagínate cuál
sería tu frustración si trabajaras en las preguntas de un examen en
el mismo orden en que aparecen y te encontraras con que no tenías
suficiente tiempo para hacer la última pregunta, que se refería a un
tema que sabías particularmente bien. Para evitar que se produzca
esta situación, debes hacerte, al principio del examen, una idea del
orden en el que tratarás de hacer las preguntas. El orden debe tener
en cuenta dos criterios importantes: tu conocimiento de las
preguntas y el valor en puntos de cada una de ellas. Habiendo
decidido cuánto tiempo piensas dedicar a cada respuesta, está en tus
manos ceñirte al plan. Recuerda, es bastante mejor haber escrito un
poco en respuesta a cada pregunta que presentar una sola respuesta
casi perfecta y dejar el resto vacías.
Otra consideración que sería pertinente respecto a su distribución
del tiempo, es tu posible preferencia por las preguntas de respuesta
larga, corta u optativa entre las varias que le formulen. Algunos
estudiantes comentan que al reconocerse francamente torpes a la hora
de redactar las respuestas largas que exigían algunas preguntas,
dedicaron tanto tiempo a esa parte del examen que, consecuentemente,
no tuvieron tiempo suficiente para responder a las preguntas para
las que había que elegir una respuesta entre las varias propuestas.
De nuevo, asegúrate de que obtienes puntos con los temas que
dominas. La siguiente sección comentará los diferentes tipos de
preguntas de examen.
Una consideración más que has de tener presente cuando planees tu
ataque, es el cansancio y «el calambre del escritor». Si tienes que
contestar varias preguntas que exigen respuestas largas y también
una serie de preguntas que sólo exigen marcar una de las respuestas
predeterminadas, sería conveniente que hicieras primero una o dos
respuestas largas, luego la sección de respuestas optativas y
finalmente terminar con el resto de las respuestas largas. De esa
manera, la mano te descansará un poco en el medio del examen. No
sólo te descansará la mano, si no que tu mente también se
beneficiará de pasar de la tarea más creativa de redactar las
respuestas largas a la función más directa de decidir cuál de las
varias respuestas es la más acertada.
En general,
marcarse un cambio de ritmo durante los exámenes es una buena idea.
Mantenerse durante bastante tiempo en la misma tarea mental puede
dar como resultado un cansancio indebido.
Una cuestión final que es digna de mención. En algunos grandes
exámenes públicos, puede existir la prohibición (o alguna
restricción) de volver a las partes del examen ya hechas. Las
instrucciones deberán especificar claramente estas prohibiciones o
restricciones. Asegúrate de escucharlas cuidadosamente y tenlas en
cuenta al planear cómo proceder en el examen.
Pulcritud
Tal como se dice arriba,
después de varias horas de estar escribiendo, tu mano se puede
cansar y deteriorarse tu caligrafía. Mira alguno de los
cuadernillos de respuestas de tus exámenes anteriores (si dispones
de ellos) y observa si tu escritura es legible. Si tu escritura es
indescifrable (puede que te convenga que un amigo te dé su
opinión), practica la escritura durante largos períodos para
acostumbrar los músculos de la mano. ¿Te puedes imaginar a un
corredor de maratón que no dedique el suficiente tiempo a la
preparación de sus músculos? La situación análoga es aplicable a
los músculos de la mano de los que han de completar un examen.
La razón de mejorar tu caligrafía es bastante simple. La escritura
clara y legible puede hacerte ganar puntos. La mayoría de los que
corrigen exámenes tiene que leer uno tras otro y si se enfrenta a
una serie de respuestas casi indescifrables, el puntuador es
probable que no sea condescendiente con la situación del cansado
examinando. Haz la situación tan fácil para el puntuador y tan
beneficiosa para ti como puedas.
Comprobación de tus respuestas
Poco antes del final del examen,
tómate unos pocos minutos para repasar tus respuestas con la
finalidad de corregir los errores ortográficos, poner la
puntuación y los acentos que pudieses haber descuidado y, en
general, ordenar un poco tu examen. Si has utilizado una hoja de
respuestas informatizada, asegúrate de que no dejas ninguna marca,
ya que esto podría ser interpretado como una respuesta por la
máquina de puntuación. De nuevo, tomarse tiempo para rectificar
los errores ortográficos y gramaticales merece la pena. Estos
errores pueden dar al examinador una impresión desfavorable de tus
conocimientos y tus aptitudes.
Resumen
Es vital que rellenes
correctamente la parte de identificación personal contenida en el
cuadernillo de respuestas del examen. A continuación, el tiempo de
lectura brinda la valiosa oportunidad no sólo de ordenar tus ideas
acerca de las preguntas que exigen respuestas largas sino también
de planear tu estrategia para el examen.
Factores tales como la dificultad de las preguntas, la profundidad
de tu preparación,
los tipos de preguntas y los límites
de tiempo son consideraciones que no ha de pasar por alto. Para
utilizar tu tiempo eficazmente, te debes mantener en calma,
organizado y disciplinado. Una estrategia bien planeada te ayudará
a mantenerte en el camino del éxito.
El valor de muchas semanas de intenso trabajo puede verse
comprometido por algunos contratiempos infortunados el día del
examen. Deberías seguir las siguientes sugerencias para asegurar
el logro de los mejores resultados:
— Asegúrate de localizar el edificio y
la sala donde se celebrará tu examen, antes del día de cada
examen.
— Llega con suficiente tiempo para
poder cumplimentar los trámites de registro.
— Si se te da opción, elige un asiento
en la sala de exámenes que te proporcione la máxima comodidad y
minimice las distracciones.
— Notifica al supervisor cualquier
ruido u otra distracción significativa que pueda afectar a tu
actuación.
— Familiarízate con el formato y las
instrucciones de las hojas de respuestas informatizadas (cuando
sea el caso) si son nuevas para ti.
— Lee dos veces las instrucciones del
examen y subraya cualquier palabra clave.
— Aprovecha el tiempo de lectura para
planificar el orden en el que responderás las preguntas.
— Asigna tiempo a las respuestas y
secciones del examen para maximizar sus puntos fuertes y
asegurarte la obtención de puntos a base del material que sabes
bien.
— Practica la escritura manual en
condiciones simuladas de examen para mejorar la legibilidad de tu
escritura, si esto es un problema.
— Corrige los errores ortográficos o
gramaticales al final del examen.