PARA HACER BIEN
EL EXAMEN
El tan esperado día ha llegado. Después de
mucho sudor y arduo trabajo tendrás la oportunidad de demostrar
todo lo que sabes de los diferentes temas que has estado
estudiando con tanto interés durante las semanas pasadas. Con un
buen desayuno entre pecho y espalda y mucho tiempo para llegar al
sitio donde se van a celebrar los exámenes, das comienzo al día
del examen. Mientras vas de camino tu mente puede estar dando
vueltas a algunas de las siguientes preocupaciones que se
relacionan con todo lo concerniente a lo que te falta por hacer
para rematar bien tu examen.
Espero que puedas encontrar un sitio donde aparcar cerca del
colegio.
— ¿Está el sector F, donde está la
sala de exámenes, al final del edificio principal o está entre los
edificios temporales nuevos?
— ¿Tendré de nuevo esas sensaciones de
pánico, como me pasó el año anterior?
— Espero que no me distraiga otra vez
una zarabanda de ruido similar a la que organizaron los albañiles
el año pasado, cuando se pusieron a reformar las aulas de arriba
precisamente los días de los exámenes.
— Las hojas de respuestas
informatizadas pueden resultar confusas. Me pregunto si nos las
volverán a presentar este año.
— Tengo que estar seguro de haber
leído las instrucciones cuidadosamente, de manera que no vuelva a
contestar las preguntas que no me corresponden, como hice la vez
anterior.
— Trataré de descansar la mano más a
menudo, de manera que mi escritura no se deteriore tanto.
Tal vez los pensamientos sugeridos arriba
parezcan una zona de desastre en potencia para el examinando que
está a punto de enfrentarse al cuestionario de su examen. Sin
embargo, las cuestiones son importantes y ciertamente merecen su
atención. Los días de exámenes tienen más importancia que la
mayoría de los días de su curso académico, así que le convendrá
estar lo mejor preparado posible, tanto académica como
prácticamente. Esta sección se centrará en algunas de las
cuestiones que merecen toda tu atención y consideración antes y
durante los exámenes.
Verifica dónde se celebrarán los exámenes
Tal como se sugiere más arriba
y se ha mencionado brevemente con anterioridad, es muy importante
averiguar la localización exacta del lugar donde se celebrarán sus
exámenes. En algunas grandes instituciones docentes, sus exámenes
se pueden celebrar en lugares que no sean conocidos para ti.
Cuando hayas consultado el horario de exámenes, tómate el tiempo
necesario para localizar los lugares exactos donde se vayan a
celebrar cada uno de tus exámenes.
No sólo deberás encontrar los edificios, sino también las aulas
precisas. A pesar de la buena fama de planificación y orden lógico
que tienen las instituciones docentes, es bastante normal
encontrarse con que las aulas no siguen necesariamente el orden
numérico, o que los edificios se identifiquen sólo por un nombre.
No esperes hasta la mañana de un examen para desembrollar en tu
mente un lío de mil demonios a cuenta del lugar a donde tienes que
ir a examinarte.
Horario de registro
Dependiendo del tipo de examen
al que te presentes, necesitarás estar seguro/a de la hora
correcta de llegada. Para los exámenes particularmente largos,
podría haber una hora específica de llegada que permita el
registro de los examinandos. Puede sonar a indebidamente
complicado y potencialmente paranoico, pero en algunos exámenes
tales como los destinados a seleccionar candidatos que trabajarán
en el extranjero, el proceso de registro puede implicar la
revisión de pasaportes e incluso de muestras de la escritura
manual de cada aspirante. Es importante llegar a la hora
especificada para no sentirse agobiado y por lo tanto propenso a
inquietarse.
El sitio donde sentarse
La cuestión del sitio donde
sentarse en la sala de exámenes ha surgido brevemente en la
sección anterior, pero como pasarás un tiempo considerable en el
sitio del examen, la cuestión necesita un análisis más amplio
ahora. Al entrar en la sala de exámenes, o bien se te puede
asignar un sitio o se te permitirá que elijas el que quieras. Si
este último es el caso, pueden ser oportunas varias
consideraciones.
Primero, si te has dado cuenta que en exámenes previos te han
distraído mucho los examinandos que estaban sentados a tu
alrededor, puede que te convenga elegir un sitio en las primeras
filas de la sala de exámenes. Aunque tendrás otros examinandos a
tu lado, la mayoría de ellos estarán detrás de ti. El único
problema de sentarse en la primera fila de la sala de exámenes es
que podrían distraerte los supervisores que generalmente andan
paseando por la clase.
Una vez que hayas decidido si prefieres un sitio al frente o en
algún otro lugar más retrasado de la sala, tendrás que considerar
seguidamente el factor temperatura. Si tienes que hacer sus
exámenes en los meses calurosos, ten en cuenta dónde están las
ventanas y el ángulo del sol. Si ya hace calor en tu clase cuando
entre, se puede generar todavía más temperatura cuando esté llena
de estudiantes. Por lo tanto, evita los sitios en los que esté
expuesto al sol. Si te asignan un sitio en el que pega el sol,
pregúntale al supervisor si se pueden correr las cortinas o bajar
las persianas para aliviar tanto el calor del sol como la
intensidad de la luz, acaso demasiado fuerte.
Del mismo modo que los accidentes familiares parecen ocurrir más
frecuentemente en los días de exámenes, también los trabajadores
del ayuntamiento parecen elegir estos días para levantar el
pavimento de fuera de la sala de exámenes. Tratar de disuadir a un
equipo de trabajadores del ayuntamiento de que hagan el trabajo
que se les haya establecido para ese día es una tarea inútil. Si tienes la mala fortuna de enfrentarte a esta situación,
parece que su único recurso es cerrar las ventanas y bajar las
persianas o correr las cortinas para disminuir el ruido todo
cuanto sea posible. Si el ruido es la máxima distracción, menciona
tu preocupación a los supervisores. En los grandes exámenes, es
normal que los supervisores tengan instrucciones de informar de
este tipo de irregularidades al centro administrativo.
IDENTIFICACIÓN EN LAS HOJAS DE
EXAMEN