EXÁMENES
(Y FRACASOS)
¿Por qué es particularmente traumático el
fracaso en un examen? Podrás pensar que participar en una carrera
y no ganar es perfectamente lógico, pero entrar en una sala de
exámenes y suspender es otra cosa totalmente diferente. Pero, ¿es
esto verdad, realmente? La razón de que los exámenes se vean como
experiencias acongojantes es que la gente los considera medidas
definitivas de sus méritos, indicadores de su máxima valía
personal.
Ahora bien, ¿es éste realmente el caso? Es muy importante ver la
experiencia de un examen desde una perspectiva correcta. Sí, el
resultado de un examen puede ser un factor muy importante en su
educación, trabajo y vida privada. Por ejemplo, aprobar el examen
de conducir puede marcar una gran diferencia en su forma de vida
diaria. Pero aunque los exámenes son importantes, generalmente no
son una experiencia irrepetible en toda la vida. Si tienes la mala
fortuna de hacer mal un examen, es probable que puedas hacer un
segundo intento en una fecha posterior. Ni por un momento estoy
sugiriendo que sea mejor dar un enfoque despreocupado a los
exámenes. Estoy diciendo, sin embargo, que es inapropiado
considerar que un examen es una experiencia definitiva.
Un enfoque optimista
¿Qué puedes hacer usted para
ayudarte a ser más optimista, sobre todo respecto a sus exámenes?
Primero considera en qué estás pensando cuando reflexiona sobre un
examen venidero. Pensamientos tales como «Voy a reprobar» o
«¿Sé lo suficiente para aprobar?» probablemente te
desmoronarán o provocarán en tiuna fuerte reacción de inquietud,
lo que impedirá cualquier perspectiva optimista. Es bastante mejor
decirte a ti mismo/a: «Tengo que hacerlo» o «Puedo
aprobar». Desde luego, las últimas suposiciones asumen que te
has preparado para el examen y tienes oportunidades realistas de
aprobarlo. Te das perfecta cuenta de la inutilidad de albergar
pensamientos optimistas si has hecho poco o nada para poder
aprobar el examen.
Una segunda estrategia para ayudarte a ser más optimista es caer
en la cuenta de que con cada nuevo examen que haces te conviertes
en una persona con más experiencia. Incluso si los resultados de
algunos de tus exámenes no son éxitos tan espectaculares como
esperabas, todavía tendrás oportunidad de aprender algo positivo
de esta experiencia.
Con objeto de sacar el mayor provecho posible de tus exámenes,
rememora cuidadosamente tu período de preparación y el examen en
sí. Muchos estudiantes arrinconan los apuntes y papeles de los
exámenes a que se han presentado y nunca los vuelven a mirar. ¿Por
qué desperdiciar un recurso de aprendizaje tan valioso? Después de
todo, los exámenes probablemente contarán en un gran porcentaje
para su resultado final.
Puedes hacerse un mejor examinando si analizas cuidadosamente los
puntos fuertes y débiles de tus esfuerzos anteriores. «¿Empecé
mi repaso suficientemente pronto?», «¿había áreas
importantes a las que no presté suficiente atención?», “¿utilicé
bien mi tiempo en el examen?”.
Preguntas de este tipo te ayudarán a centrar su atención en las
áreas vitales de aprendizaje. El objeto, después de todo, es
potenciar al máximo tus características positivas y minimizar las
negativas. Después de repasar tus papeles de examen, consigue una
cita con su profesor para comentar las técnicas que utilizaste en
el examen. La información que recibas del examinador podrá ser una
valiosa orientación para los próximos exámenes.
Medidas positivas para triunfar en los exámenes
Pregúntate a ti mismo/a cuál es el hecho singular más
interesante de cada lección o clase.
Ponte en el lugar del examinador. Haz tres preguntas de examen a
partir de los apuntes de cada lección dada en clase.
Pon un cartel enfrente de tu mesa con un mensaje
significativamente positivo como «El éxito es el resultado de
ser optimista» o algo más personal como «Juan García
estudiará a diario y aprobará sus exámenes».
Establece objetivos para el estudio con un amigo de confianza y
encuéntrate a menudo para comparar tus progresos.
Mantén en la mente tu objetivo a largo plazo.
Haz una tarjeta comercial con su nombre y el título o puesto al
que aspiras en el futuro y míralo a menudo.
Recompénsate por pensar con optimismo y actuar productivamente.
Haz una lista de temas que no comprendiste en clase, y después de
leer algunos textos acerca de ellos, ve a tu profesor. Muéstrate
interesado e ilusionado por aprender más de la asignatura, incluso
aunque al mismo tiempo estés un poco confundido.
Puedes decirte, cada vez que atravieses una puerta: «¡Puedo
aprobar!».
Analiza tu situación. Si no hay ninguna razón real por la que no
puedas aprobar, entonces cuenta con aprobar y trabaja con ese fin.
Haz una lista de tus éxitos y logros pasados. Confía en que con un
esfuerzo apropiado tu éxito personal se repetirá.
Resumen
Ser optimista en su forma de
pensar antes y durante el examen puede mejorar tus resultados.
Puedes adoptar una perspectiva más positiva acerca de tu
preparación y actuación en el examen teniendo en cuenta lo
siguiente:
— Evita etiquetarse a ti mismo/a de
estúpido o de incapaz.
— Piensa que cada examen es una
oportunidad de aprender.
— Rechaza cualquier creencia de que
los exámenes son experiencias definitivas e irrevocables.
— No dejes de decirse cosas optimistas
a ti mismo/a.
— Estudia los papeles de los exámenes
anteriores para mejorar tu técnica.
— Aumenta tu motivación vinculando tus
exámenes actuales con tus objetivos futuros.
— Considera tus éxitos pasados, y date
cuenta de que con la preparación y el trabajo apropiados se
seguirán produciendo resultados similares.