MEMORIZACIÓN CON UN GRABADOR
En esta era de la tecnología moderna, los
estudiantes se están sirviendo de los grabadores, calculadoras y
otros dispositivos electrónicos para mejorar la eficiencia de su
aprendizaje. Una calculadora puede ser una ayuda significativa en
matemáticas, y un magnetófono puede ser una gran ayuda en un
trabajo de memorización. Un grabador, especialmente los que
funcionan a pilas y cuentan con unos cascos o auriculares muy
ligeros, puede servir estupendamente para el repaso. En lugar de
escribir el vocabulario, los términos clave y los conceptos en
fichas, puedes grabar esas palabras en un grabador. Deja una pausa en la cinta y graba a continuación el
significado del término, palabra o concepto que
estás repasando. Puedes escuchar la grabación mientras viajas,
friegas, andas, o en otras muchas ocasiones en que tu mente está
libre para hacer algún aprendizaje constructivo, incluso en el
caso de que tus manos o tu cuerpo estén ocupados haciendo otra
cosa.
Recordatorios situacionales
Otro método, para utilizar tu tiempo diario con el máximo provecho
posible para el aprendizaje, es vincular con el repaso algunos
acontecimientos normales del día. En otras palabras, te dice a ti mismo/a que cada vez que
te pares en un semáforo en rojo o cruces
una puerta o cojas el teléfono, iniciarás una tarea de memorización
en particular. De este modo, si revisas cinco términos de
vocabulario cada vez que coges el teléfono o pasas por una puerta,
el resultado será un montón de aprendizaje. La parte agradable de
este proceso es que el repaso tiene lugar en pequeñas dosis
durante su rutina normal del día.
Listas de repaso
Una lista de repaso es una ficha en la que puedes apuntar los
varios temas que tiene que aprender y revisar. Apunta estos temas
verticalmente en la parte izquierda de la tarjeta y pon los días
del presente mes horizontalmente en la parte superior. Lleva la
ficha contigo todos los días y cuando hayas revisado uno de los
temas de la ficha, haz una pequeña marca en el lugar
correspondiente bajo la fecha apropiada. Trata de repasar cada
tema varias veces durante un mismo día. Al final del día, podrás ver de un vistazo qué temas han sido repasados y así puedes
planear el repaso del próximo día.
Utiliza tus conocimientos
Después de que hayas estudiado un tema, trata de utilizarlo. Por
ejemplo, ve la manera de sacarlo a colación en las conversaciones
del día siguiente con tus amigos o familiares. Desde luego, existe
un límite en la cantidad de tiempo que tus amigos aguantarán el
teorema de Pitágoras cuando quieran hablar de otros temas más
interesantes. Mientras esté dentro de las reglas sociales dee la
conversación, siempre hay mucho que ganar si se utilizan los
conocimientos recién adquiridos. Tal vez el hecho de crearse el
reto personal de utilizar el material aprendido el día anterior
pueda ayudar a motivarte.
Actúa
Mientras que actuar o hacer mimo con una fórmula matemática como
único guión puede ser un reto fenomenal, incluso para el más
experimentado de los actores, no existe razón para que no
intentes representar algunos temas más apropiados. Por ejemplo,
representar un poema o incluso los movimientos en el campo de
batalla de los ejércitos de un conflicto histórico que estés
estudiando, puede hacer el trabajo de aprendizaje más sencillo.
Las guerras gálicas de César se convirtieron para mí en un
ejercicio de aprendizaje fascinante porque mi profesor de latín
trajo tapas de cubos de la basura (escudos) y palos de las cuerdas
de tender la ropa (lanzas) a fin de que la clase pudiera
reconstruir las clásicas batallas. El suelo de la clase no estaba
lleno de sangre y cadáveres. Antes al contrario, estaba lleno de
mentes absortas y cuerpos atentos.
Utiliza sus dotes creativas
Tal como se ha sugerido con anterioridad, se puede ampliar la
memoria utilizando la imaginación. Cuando trates de memorizar una
fórmula química compleja piensa en la posibilidad de hacer una
caricatura o un dibujo de ella. Si adquieres la capacidad de
generar imágenes interesantes a partir de cosas corrientes, el
aprender puede cobrar una nueva dimensión y su memoria mejorará
también.
Un acrónimo apropiado, que incluye la mayoría de los puntos de
este capítulo, es ACCIÓN.
A
- aplicarse
C
- caricatura
C
- comprensión
I
- imaginación
O
- orador
N
- negar lo negativo, ser positivo
Resumen
Una memoria retentiva y activa mejorará los resultados de los
exámenes a la mayoría de los examinandos. Tu memoria puede mejorar
si sigues las recomendaciones que exponemos a continuación:
— Empieza pronto a repasar.
— Lee tus apuntes unas cinco o seis
veces.
— Recita el material que estás
aprendiendo.
— Escribe breves notas para asegurarte
de que aprendiste el material. Repite los pasos anteriores con toda
la frecuencia que te sea posible.
— Ajusta los procesos de aprendizaje
al tipo de material que tengas que aprender.
— Aprende los poemas, discursos y
obras en su conjunto. Divide las grandes y complicadas tareas de
aprendizaje en unidades más pequeñas y manejables.
— Utiliza agrupaciones, rimas e
inflexiones para facilitar el aprendizaje.
— Aprende las listas difíciles
utilizando la mnemotecnia. Dedica el tiempo que antes perdías, a
leer fichas de repaso, apuntes y listas de comprobación, todos los
días.
— Aplica tu imaginación para las
tareas de aprendizaje, utilizando la actuación, los dibujos y
otros recursos expresivos.