CÓMO AFRONTAR LOS PROBLEMAS DE
CONCENTRACIÓN
Habiendo probado con las sugerencias que se
relacionan más arriba y en secciones anteriores, todavía es
posible que te sigan afectando tus problemas de concentración.
Consecuentemente, vamos a abordar a continuación tres problemas
normales y persistentes.
Preocupación
Las preocupaciones parecen
inquietar a unas personas más que a otras. Si bien hay diferencias
en la incidencia de los problemas de preocupación, la mayoría se
mostraría de acuerdo en que las preocupaciones son una actividad
contraproducente ya que consume grandes cantidades de tiempo y
considerable energía emocional.
La preocupación normalmente empieza como un pensamiento pasajero
que aparece en tu mente. «¡No lo puedo entender. Voy a
suspender!» podría ser una secuencia de pensamientos muy común
para muchos estudiantes. En lugar de rechazar estos pensamientos
como irracionales y estúpidos, la persona que se preocupa es
probable que les permita persistir y crecer. Se hacen más y más
activos, y acaban por llevar a la depresión o la inquietud. La
secuencia completa de pensamientos se puede imaginar como una
cadena de múltiples eslabones, que va creciendo hacia abajo. Una
preocupación está unida a una respuesta emocional que está unida a
una preocupación posterior. Todo el sistema de eslabones nos lleva
abajo, abajo, abajo. ..
¿De qué manera se puede parar la secuencia y se evita caer en las
negras profundidades de la desesperación? Rompe el segundo eslabón
de la cadena en cuanto que te des cuenta de que el eslabón número
uno está en tu mente. La ruptura de estas uniones
mentales-emocionales se llama «parada del pensamiento». La
técnica se puede aplicar como sigue:
— Se produce un pensamiento
irracional.
— Cierra tus ojos y visualiza una
señal de stop. Visualiza la señal parpadeando en su
imaginación.
— Dite con énfasis «¡Alto!» al
compás de las señales de stop que parpadean en tu
imaginación.
— Aprieta el puño y contrae los
músculos repetidamente.
— Cada vez que contraigas los
músculos, dite «¡A1to!».
— Repite el proceso seis veces,
dándote unos cinco segundos para hacer los ejercicios.
— Repite todo el procedimiento cada
vez que te des cuenta de que una preocupación ha interrumpido tu
concentración.
Una alternativa a la parada del pensamiento es dedicar un rato
cada día a las preocupaciones. Puede haber cuestiones en tu vida
que necesiten algo de tiempo para tu «contemplación constructiva»
(un término más positivo que preocupación). En cualquier momento
que notes que estás perdiendo la concentración y que te estás
metiendo en una «contemplación constructiva» de otras cuestiones
que no sean el tema que deberías estar estudiando, anota la
preocupación en una hoja de papel. Al final del día, tendrás una
lista de cosas en que pensar. Reserva unos quince minutos durante
la noche para solucionar las cosas que han interrumpido tu
concentración durante tus anteriores actividades del día.
El tiempo que dediques a las preocupaciones también lo puedes
utilizar como período para resolver problemas. PodríaS utilizar
algunas estrategias de resolución de problemas o métodos de
pensamiento lateral (puedes leer los libros de Edward De Bono
acerca del pensamiento lateral) para apartar aquellas
preocupaciones que son susceptibles de solución. Después de que
haya pasado el tiempo asignado para las preocupaciones, sé
disciplinado y vuelve directamente a los libros. La esencia de
dedicar un tiempo a las preocupaciones es que reduces las
interrupciones a tu concentración, centrándote en las
preocupaciones durante un período de tiempo limitado.
Soñar despierto
Soñar despierto, un obstáculo muy frecuente para la
concentración, no es otra cosa que permitir que tu atención se
aparte del tema y vague por cualesquiera otros derroteros. Puede
ser un pasatiempo muy agradable, pero cuando los exámenes se
vislumbran en un futuro cercano, el soñar despierto se debe
abandonar, o por lo menos controlar. Existen muchas estrategias
que puedes utilizar para evitar el soñar despierto y poder
mantener tu concentración:
— Grítate «no! ¡no! ¡no!» en cuanto te
des cuenta de que has estado soñando despierto.
— Apunta los temas sobre los que has
estado soñando despierto y la cantidad de tiempo que le han
«robado».
— Levántate y vete de tu mesa para
reforzar la asociación condicionada entre la concentración en tus
estudios y estar sentado a tu mesa.
— Haz un gráfico con sus tiempos
efectivos de concentración y pon el gráfico enfrente de tu mesa
para recordarte la necesidad de mantener una buena concentración.
— Utiliza la psicología revertida y
coloca una foto tuya encima de un dibujo de una higuera.
¿Realmente estás dispuesto a permitir que tu mente esté en la
higuera?
— Concédete a ti mismo/a un período de
dos o tres minutos para soñar despierto como recompensa por un
largo período de tiempo de concentración intensa.
Temor a los libros
Los problemas de concentración
frecuentemente son achacables al temor a los libros, un estado de
inquietud que se ha asociado con el estudio de libros, apuntes o
cualquier otro material que esté relacionado con los exámenes. El
miedo generalmente se origina de la siguiente manera. Las pruebas
y los exámenes crean inquietud en la mayoría de los alumnos. Los
libros, apuntes y otros materiales de estudio funcionan como
recordatorios de los exámenes que se avecinan. La frecuente
asociación entre los materiales de estudio y la inquietud crea una
respuesta condicionada por medio de la cual el estudiante empieza
a evitar los materiales de estudio. Este rechazo puede ser tanto
físico, en el que el estudiante simplemente no se sienta a
estudiar, como mental. Este último estado de rechazo se manifiesta
en un persistente soñar despierto acompañado de frecuentes
distracciones.
Aun cuando el temor a los libros puede ser un hábito muy arraigado
y un problema persistente para muchos estudiantes, es
reconfortante pensar que es muy susceptible de tratamiento. Para
superar el miedo a los libros y estar en disposición de comenzar a
preparar eficientemente los exámenes, es necesario consultar a un
psicólogo o a un consejero muy pronto. La
intervención temprana dará oportunidad de vencer el miedo y el
rechazo y conseguirá que el estudiante vuelva a donde le
corresponde: a su mesa de trabajo con un libro en su sitio.
Resumen
Los problemas de concentración son fuentes de distracción muy
comunes y corrientes para los estudiantes que han de presentarse a
un examen. Aun cuando sean comunes, pueden remediarse aplicando
las estrategias que se resumen a continuación:
— Establece horarios y lugares de
trabajo fijos.
— Elimina las distracciones de tu
ambiente de estudio.
— Adopta una actitud positiva hacia
tus estudios.
— Utiliza la «parada del pensamiento»
y el «tiempo para las preocupaciones» para superar tus
preocupaciones.
— Haz un gráfico de los períodos
efectivos de estudio para reducir el tiempo que pierdes en «soñar
despierto».
— Rompe los posibles vínculos de miedo
entre los libros y apuntes y el estudio efectivo.
— Busca la ayuda de un psicólogo o un
consejero si el problema persiste.
FORTALECER LA MEMORIA