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Es el aprendizaje del estudiante y su participación el logro deseado."
(Unesco, 1995)
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Cómo Triunfar
en los Exámenes

ACLARAR LAS INCERTIDUMBRES
ACERCA DE LOS EXÁMENES
Las preocupaciones y la inquietud de cara a
los exámenes producen incertidumbre. En ausencia de información
clara, la mente humana tiende a anticiparse a los acontecimientos
imaginando toda clase de contingencias catastróficas. La situación
es prácticamente la misma para los que han de presentarse a
examen.
La solución obvia para esta triste situación es cambiar la
incertidumbre por la certeza. En vez de preocuparte con el examen,
su forma, tamaño y contenido, trata de determinar tantos detalles
pertinentes como pueda. Averigua el quién, qué, dónde, cuándo y
cómo de los exámenes.
El «quién» de los exámenes se refiere a los examinadores. Para la
mayoría de los estudiantes de secundaria esta cuestión puede
contestarse fácilmente. Los examinadores serán los profesores que
han tenido a lo largo del trimestre o del curso. La gente que se
presenta a exámenes por libre probablemente no conocerán a quienes
formulan las preguntas del examen.
Centrándonos en el primer grupo de estudiantes, puedes
hacerte una idea bastante aproximada del examen pensando en los
intereses y aversiones más descollantes del examinador. Ponteen el lugar de un examinador que tiene que corregir
cantidades ingentes de ejercicios de exámenes. ¿No preferirías leer exámenes que tratasen de temas que
te interesan? Para localizar estas áreas de interés, ve retrocediendo hacia el
principio de tus apuntes y trata de detectar cualquier
demostración de preferencia que el profesor pueda haber hecho
(mayor abundancia de datos, más remisiones a obras de consulta,
etc.). Incluso puedes beneficiarte si consultas la lista de
publicaciones de los profesores para determinar los intereses de
investigación de su profesor.
Lo que se vaya a preguntar en el examen es, lógicamente, la
información más deseada y por contraste la más reservada. Mientras
que es muy poco probable que tu profesor explique con todo
detalles cuáles van a ser las preguntas del examen, tú estás en
tu perfecto derecho, sin embargo, de hacerle preguntas de tipo
general acerca del examen. Por ejemplo, pregúntale si algunas
partes del curso son más importantes que otras. Es normal que a la
materia que se estudia una semana o dos antes del examen se le dé
menos énfasis que a las que se estudiaron con anterioridad.
Identificar las posibles materias de las
preguntas del examen al leer un montón de apuntes es una habilidad
valiosa que se puede aprender. Si partes de la razonable suposición
de que cada clase debía tener, al menos, de tres a cinco puntos
importantes que el profesor trataba de transmitir, deberías
emprender el repaso de los apuntes de cada clase con el objetivo
de sacar a la luz estos puntos importantes. Anota estos puntos en
una hoja de papel de manera que tengas una lista que te ayude a
organizar el repaso de los temas.
Desde luego, si estas clases
están bien organizadas, los puntos principales deberían aparecer
tanto en los encabezamientos como en el resumen al final de la
lección. De una manera u otra, trata de hacer una lista de los
puntos más importantes de la lección, de manera que te sirva de
ayuda para concentrarte en la revisión.
Otra manera de reunir una lista de posibles preguntas de examen es
involucrar a tus compañeros de clase. Distribuyendo la tarea entre
varios se consigue que sea más llevadera para todos, al tiempo que
cada uno se beneficia también del conocimiento de los puntos de
vista de los otros, que pueden ser considerablemente distintos de
los suyos. Una comprobación del control de calidad a estas alturas
del curso puede ser una ayuda muy valiosa.
Una preocupación común de los que han de presentarse a un examen
se refiere a la amplitud con que deben abordar el repaso.
¿Consistirá el examen en experimentos de laboratorio, lecturas
recomendadas de unas listas de lectura? Estas son preguntas que
puedes formular con todo derecho a tu profesor. La peor
contestación que puedes recibir es una respuesta negativa:
«Lo siento, pero no puedo decirlo». Por otra parte, si obtienes
alguna información acerca del examen, te servirá de ayuda para
atenuar más el factor de incertidumbre y contribuir a una calma
personal mayor.
Los estudiantes que se preparan para grandes exámenes a escala
regional o nacional pueden obtener, algunas veces, información que
les ayude a organizarse, si la solicitan al centro responsable de
la organización de los exámenes. En ocasiones hay a disposición de
los candidatos folletos que describen el tipo de preguntas y tal
vez incluso algunos ejemplos de preguntas.
El factor «dónde» está bastante claro. Si vas a
tener tus exámenes en las mismas aulas donde recibiste las clases,
no hay ningún problema. Sin embargo, si vas a ir a un local diferente,
en el mismo instituto o en otro campus, asegúrate de que tienes el
tiempo suficiente para encontrar la sala de exámenes antes del
comienzo.
Una preocupación similar es «cuándo» se celebrarán tus diversos
exámenes. Dependiendo del tipo de institución docente que sea la
tuya, podrás consultar un horario provisional de exámenes que habrá
publicado la administración del centro, bastante antes del período
de los exámenes. Generalmente esto se hace para que los
estudiantes puedan analizar cualquier posible conflicto en el
horario. En las instituciones grandes y complejas no es nada raro
que se cometan errores de administración y que un alumno esté
citado el mismo día y a la misma hora para hacer dos exámenes. La
razón de mencionar la posible existencia de un horario provisional
es alertarle del hecho de que poco antes de los exámenes se
publicará el horario definitivo. Por lo tanto no te hagas a la idea
de que los detalles provisionales vayan a ser los definitivos. ¡Ay
del estudiante que se entera de que el examen al que acude hoy, se
celebró ayer!
Una segunda razón de la conveniencia de comprobar por adelantado
la fecha y la hora de sus exámenes es que ello te ayudará a
planificar tu repaso final. Si tienes la buena suerte de que
tus exámenes estén bien espaciados dentro de un período de dos a
tres semanas, puedes planificar tu repaso de acuerdo con esto. Si,
por el contrario, tienes la mala suerte de tener cuatro o cinco
exámenes seguidos en varios días, tu esquema de repaso será
considerablemente diferente.
Veamos ahora la cuestión de «cómo» serás examinado. Preguntar a tu
profesor cómo será el formato del examen es probablemente
una de las preguntas que más te pueden ayudar y que menos
suspicacias puede despertar. Por ejemplo, es muy provechoso saber
si te van a examinar solicitándote la redacción de un ensayo sobre
la materia de cada pregunta (respuesta larga), respuestas concisas
a cada pregunta (respuestas cortas) o eligiendo la respuesta que
se considere correcta entre las varias que se presenten a
continuación de cada pregunta (respuesta optativa). Si te hacen
preguntas que exijan la redacción de un ensayo, pregunta cuántas
necesitará responder. ¿Tendrás la posibilidad de elegir tres de
cinco preguntas? ¿O no tendrás elección y habrás de responder a
todas las preguntas que se te hagan?
Si el examen se va a basar en
preguntas de respuesta optativa, consulta cuántas va a haber.
Además de preguntar qué tipo de preguntas se van a hacer, también
te convendrá saber cuánto tiempo tendrás para hacer todo el examen
o si habrá algún límite de tiempo para alguna de las secciones.
Una vez más recuerda que cuanto más sepas acerca del examen
y de su procedimiento, más relajado/a estarás.
En resumen, es crítico que consigas todos los detalles
importantes lo antes que puedas, dentro de tu período de
preparación. Obviamente, cuanto mayor sea tu certeza acerca de los
exámenes, tanto más compuesto/a y
seguro/a de ti mismo/a estarás. Si vas
a presentarte para un examen local, conviene que conozcas a tu examinador: sus
intereses académicos especiales, participación en tareas de
investigación, etc. Pregunta qué áreas se van a cubrir en el
examen. Te conviene saber dónde se va a celebrar (localiza el lugar antes del
día del examen y comprueba el horario para estar al tanto de
cualquier posible cambio de fecha u hora). Si es posible pregunta
a tus examinadores qué tipos de preguntas y cuántas de cada tipo
va a haber en el examen. Haz todo lo necesario para obtener ayuda
de antemano si logras prevenir que vayas a tener algún tipo de dificultad
específica.
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Director del Portal: Abel Cortese
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