EMPEZANDO POR EL PRINCIPIO:
APRENDER A ORGANIZARSE
«¿Cómo me puedo organizar para mis exámenes?»
Esta pregunta se la formulan muy frecuentemente todos los
candidatos a superar un examen y la frecuencia aumenta cuando se
va acercando la fecha. Algunos alumnos eligen una variación sobre
el mismo tema y dicen: «Algún día me tengo que organizar».
Pocas
personas niegan el hecho de que un enfoque bien organizado de
cualquier tarea es probable que produzca mejores resultados. Esta
sección presenta varias estrategias que te ayudarán a organizar
mejor tus estudios y a organizarse usted mismo para los exámenes.
Identificación de los fallos de organización
Dedica unos pocos minutos a
pensar detenidamente en las siguientes cuestiones. Marca aquellas que identifiquen experiencias
habituales para ti, especialmente con relación a la preparación
de los exámenes y su actuación en ellos.
( )
Frecuentemente pierdo todo el día haciendo cosas sin importancia.
( )
Normalmente hago mi trabajo de una manera ajetreada.
( ) A
menudo tengo dificultad para separar los conceptos importantes de
los detalles complementarios.
( ) Mis
resultados en los exámenes serían mejores si organizase mejor los
repasos.
( ) Me doy
cuenta de que a menudo comienzo tareas que no acabo.
( )
Frecuentemente estoy indeciso respecto a qué debo hacer a
continuación.
( ) Me doy
cuenta con harta frecuencia de que estoy repitiendo el trabajo
innecesariamente.
Indudablemente, existen muchas más variaciones del tema de la
organización. Sin embargo, tus respuestas a la lista de
comprobación te darán una indicación acerca de si, hasta ahora,
estabas bien organizado en lo que se refería a la preparación para
los exámenes. Ahora olvidemos el pasado, volvamos al presente y
veamos de qué manera puedes mejorar.
Planes
de organización a largo plazo
Tus planes a largo plazo
podrían estar pensados para una carrera en particular o para una
titulación que requiera varios años de estudio. A pesar de que los
planes para una carrera o para toda la vida son muy importantes,
vamos a centrarnos en un período de catorce semanas, que es el
período de evaluación típico en el colegio o en la escuela
técnica.
Muchos
estudiantes no quieren pensar en los exámenes que vendrán al final
del trimestre, es decir, dentro de mucho tiempo. Incluso la
planificación de los exámenes de fin de curso podría parecer un
poco temeraria, pero ¿lo es realmente así? En absoluto. Los
expertos en la buena administración del tiempo le dirán que la
pequeña cantidad de tiempo empleada en planificar sus tareas
producirá buenos dividendos a lo largo de todo el período de
trabajo y cuando éste concluya. ¿Cómo se puede organizar de mejor
manera el período de estudio que precede a los exámenes? ¡Siga
leyendo!
Un hecho
común en la vida de la mayoría de las personas que se presentan a
un examen es que tienen demasiadas cosas que hacer, pero no tienen
el suficiente tiempo para hacerlas. A consecuencia de las
presiones impuestas por otras tareas como informes, cometidos o
labores domésticas, el repaso para los exámenes se deja hasta
precisamente la noche antes del examen. Aunque nadie va a negar
aquí las presiones que atormentan durante todo el curso al
estudiante que se prepara para los exámenes, es muy importante
organizar pronto el repaso y repasar periódicamente.
Es muy
fácil decirlo, pero no tanto hacerlo», podrías contestar tú.
Sí, es verdad, pero pensemos en un método que le ayude a organizar
sus repasos a largo plazo.
El gráfico
muestra las catorce semanas de una evaluación numeradas a lo largo
de las columnas, y las asignaturas listadas a la izquierda en los
casilleros. Dentro de las otras columnas aparecen anotadas las
demás tareas, pruebas y otros compromisos del alumno.
El gráfico
contiene los compromisos típicos de un alumno que sólo se dedica
al estudio. Se puede preparar uno similar para las personas que,
yéndose a examinar de algo, tengan que atender otras obligaciones
como trabajar o las labores de la casa, cometidos que se incluirán
en el lugar de algunas asignaturas.

Hay varias
cosas importantes que advertir en el gráfico. Primero, puedes
comprobar de un vistazo cuáles son sus semanas más ocupadas. Por
ejemplo, está claro que las semanas de la cuatro a la seis, y de
la diez a la doce son duras. Con cuatro acontecimientos
relacionados con el estudio durante estos períodos, sería
demasiado tarde para empezar a prepararse para varios compromisos
dentro de estos períodos.
La segunda
característica de este gráfico está relacionada con el comentario
anterior de que «sería demasiado tarde». Esto es, si quiere hacer
un buen trabajo de preparación para sus varias tareas, incluyendo
el repaso para los exámenes, debe marcarse un período de tiempo
adecuado para preparar el terreno. Notarás que cada una de
las entradas del gráfico tiene una flecha discontinua. La largura
de la línea representa la cantidad de tiempo necesaria para la
preparación.
Al
considerar el tiempo necesario para preparar el terreno,
indudablemente te habrás dado cuenta de que la línea más larga
lleva hasta la semana catorce, la del examen final. ¿Estás
sorprendido/a, o incluso conmocionado/a, al ver que el período de
revisión para el examen final comienza en la semana dos?
Si lo
estás, no eres el único, ya que la mayoría de la gente que tiene que
hacer frente a un examen en el futuro no quiere ni pensar en un
hecho «tan lejano».
Sin embargo, lo que tienes que hacer es, exactamente, pensar por
adelantado si quieres maximizar sus probabilidades de conseguir
excelentes resultados en los exámenes. Sea cual fuere el tipo de
examen que tengas que hacer al final del trimestre, tendrás que
saberte los apuntes y otros materiales de estudio si quieres
hacerlo bien. Repasar montones de apuntes lleva su tiempo. La
mayoría de los estudiantes no tendrán tiempo suficiente en las
semanas finales para realizar bien estas labores de aprendizaje,
especialmente si todavía están tratando de terminar ejercicios y
otros compromisos.
Con objeto de tener en un lugar destacado de tu mente la mayoría
de tus compromisos, haz un gráfico similar al que hemos
presentado antes y anota tus compromisos o cualquier otra
obligación que te consuma tiempo (como pasar un fin de semana de
acampada).
Sitúa luego este gráfico frente a tu lugar de estudio,
y podrás tener en todo momento al alcance de la vista todos tus
compromisos. Con tus proyectos, tareas, compromisos y exámenes
claramente a la vista, podrás planificar con antelación y organizar
tu trabajo y tu repaso con el tiempo suficiente.
Para resumir en pocas palabras:
— ¡Empieza pronto!
— ¡Repasa periódicamente!