CÓMO RELAJARTE RÁPIDAMENTE
EN LOS EXÁMENES
Los estudiantes que habitualmente tienen
graves problemas como consecuencia de sus intensas sensaciones de
inquietud en los exámenes, obtendrán muchas ventajas asegurándose
la capacidad de relajarse rápidamente, incluso en las condiciones
reales del examen.
Existen, cuando menos, tres razones por las que la capacidad de
relajarse rápidamente en un examen puede beneficiar al examinando.
Una: es más que probable que estarás más cómodo/a, ya que
las salas de exámenes generalmente no están diseñadas pensando en
la comodidad de quienes han de pasar por ellas. Dos, puede
evitar los calambres musculares. Los «calambres del escritor» son
un fenómeno clásico cuando los músculos de la persona que está
escribiendo están al límite de sus posibilidades. Tres,
bajar con la mente relativamente relajada (dado el alto nivel de
actividad que es normal en un examen) propiciará una mayor
flexibilidad de pensamiento. Necesitarás estar en disposición de
utilizar tu memoria y aprovechar tus aptitudes al máximo y para
ello habrá de mantener tu sistema mental organizado pero
distendido y a punto para trabajar de manera eficaz.
Una vez establecido lo que probablemente es obvio para la mayoría
de las personas experimentadas en todos estos lances relativos a
los exámenes, ¿qué puede hacer una persona que tiende a
inquietarse en un examen, para mantener una actitud flexible y
relajada ante el examen?
Para mantenerse (relativamente) relajado en los exámenes:
— Periódicamente, cierra los ojos y
respira profundamente de una manera cómoda, y deja salir el aire,
despacio y tranquilamente. Al tiempo que expulsas el aire di
relájate y siente que la tensión sale de tu cuerpo.
— Mientras te relajas durante la
respiración profunda, deja que tus brazos caigan a lo largo de tu
cuerpo. Siente el calor de la sangre fluyendo por tus manos.
Imagina que la tensión está saliendo por la punta de los dedos.
— Flexiona y relaja varias veces los
músculos de tus dedos para provocar la circulación de la sangre.
— Cambia la posición de tu cuerpo
suavemente para permitir que fluya más sangre por tus muslos,
nalgas y espalda. Haz los movimientos lenta y suavemente de manera
que no puedas molestar a tus compañeros.
— Estira los brazos, piernas y
espalda.
— Toma otra vez aíre suave y
profundamente y di: 'relájate' al tiempo que sale el aire,
y vuelva a tu trabajo en el examen.
Todo el proceso de respirar, dejar los brazos colgando, flexionar
los dedos, cambiar de postura y respirar de nuevo puede realizarse
en unos treinta segundos, más o menos. Los beneficios que se
pueden derivar del descanso periódico para relajarse, hacen que
esta inversión de tiempo bien merezca la pena. Con objeto de
experimentar las sensaciones del proceso, ¿por qué no intentas
ahora todas las etapas? Practicar es la clave para una mejor
actuación.
Resumen
Tratar la inquietud y los
«nervios» que pueden asaltar y afectar a la mayoría de los
candidatos a aprobar un examen requerirá una temprana y enérgica
campaña. Esta sección se ha ocupado de las tres cuestiones
principales que conforman un método activo de aprendizaje para la
inquietud ante los exámenes:
aprender a relajarse
a voluntad;
utilizar la
insensibilización sistemática para neutralizar la inquietud de los
exámenes;
y aprender a tratar
la inquietud en la sala de exámenes.
Los puntos más importantes de esta sección quedan resumidos a
continuación.
Aprender a relajarte:
— Practica todos los días.
— Establece la expectativa de que vas
a relajarte.
— Ponte en situación de máxima
tranquilidad y comodidad.
— Centra tu atención en su
respiración.
— Estrecha el ámbito de tu atención
utilizando la imaginación.
— Preséntate a si mismo/a sugestiones
positivas y realistas.
— Vuelve al «aquí y ahora».
— Registra tus progresos diarios en el
aprendizaje de las técnicas de relajación.
Practicar la insensibilización sistemática
para neutralizar la inquietud producida por los exámenes:
— Estructura una jerarquía de valores
de la inquietud producida por los exámenes.
— Relájate.
— Preséntate a ti mismo/a escenas de
esta jerarquía mientras estés relajado/a.
— Avanza por la jerarquía hasta que
completes totalmente la serie.
Relajarte durante el examen:
— Haz pausas breves y periódicas
durante el examen.
— Cierra los ojos y relaja tu cuerpo y
tu mente.
— Estira tus extremidades y cambia la
posición de tu cuerpo.
— Comprueba si tu respiración sigue un
ritmo lento y regular.