ESTRATEGIAS PARA AHORRAR TIEMPO
Televisión
— Lee la guía de programas y decide
cuáles son los que quiere ver.
— Date cuenta de que enchufar la
televisión requiere muy poca energía, pero desenchufarla puede ser
todo un reto.
— Pon un reloj o un despertador para
que te indiquen que ha llegado al final de los programas que habías decidido ver.
— Si sólo quieres ver las noticias,
quédese de pies, no se siente.
— Pon la televisión en un armario alto
o encima de un mueble. Cuanto menos tentadora sea y más difícil
resulte llegar a ella, menos tentado te sentirás a enchufarla.
La solución definitiva para los débiles a la hora de cualquier
disciplina es vender la televisión o tirarla.
Esperas
— Lleva siempre contigo un libro o unos
apuntes manejables de modo que mientras estés esperando el autobús,
el tren o a un amigo, pueda utilizar ese tiempo para repasar.
— Planifica con antelación y ten en
cuenta prever las esperas. Utiliza el tiempo antes de que comience una clase, o antes
de una cita o una reunión, para prepararte para el acontecimiento’.
— Si tienes una cita con el médico
y sabes por experiencia que la sala de espera está siempre llena
cuando llegas, llama previamente al doctor y pregúntate cuánto
retraso lleva. Trata de hacer las citas a primera hora para
cualquier otra consulta.
Esperar en la cola para tomar una taza de café o esperar para que te atiendan en el banco puede ser un tiempo provechoso si
llevas algunos papeles de repaso en tu bolsillo o cartera.
Llamadas
telefónicas
Llamadas a otras personas:
— Planifica un período diario de
llamadas y realiza todas ellas dentro de él.
— Planifica cada llamada. ¿Cuáles son
tus objetivos? ¿Cuánto debería durar la llamada?
Encuéntrate completamente preparado para decir «Me tengo que ir» a
tu
interlocutor para poner fin a la llamada.
— Utiliza el avisador de un
despertador o un reloj cuando llames a una persona de la que sepas
que es muy habladora. Dile al principio de la conversación que
sólo tienes un poco de tiempo para hablar y que empiece a exponer la
cuestión motivo de la llamada.
Llamadas de otras personas:
Si no quieres que te distraigan, descuelga o
desconecta el teléfono.
— No dudes en decir a la otra parte que
estás ocupado/a y que llamarás cuando esté libre.
— Dile a las personas que te llaman
muy a menudo que prefieres que lo hagan durante tu período de
llamadas.
— Si es posible, haz que te «filtren»
las llamadas y te tomen los recados, de manera que no te molesten
innecesariamente.
Viajes
— El tiempo que pases en los
transportes públicos o en tu coche puede ser utilizado
productivamente.
— En los autobuses muy llenos de gente
o en los trenes, lleva apuntes del tamaño de la mano con nuevos
términos, fórmulas y otras cosas que debas aprender de memoria, de
manera que puedas estudiarlas mientras estás de pies o sentado/a.
— En tu coche, utiliza el reproductor
para escuchar lecciones importantes o tus propios apuntes
grabados.
— Piensa en el tiempo meteorológico,
el espacio disponible y la cantidad de tiempo que utilizas en tus
viajes diarios y adapta tus apuntes y tu repaso a estas
condiciones.
Reuniones
(para los que están en la junta del colegio o los que estudian a
tiempo parcial)
— Si estás muy ocupado/a, discúlpate por
no poder asistir.
— Sugiere al grupo, con anterioridad a
la reunión, que se prepare un «orden del día» y que todos se
atengan a él.
— Si ves que está perdiendo el tiempo
en la reunión, discúlpate y retírate.
— Sugiere que los debates deberían
tener un tiempo límite en la reunión.
— Sugiere que se cancelen las
reuniones periódicas si no hay ningún asunto importante que
comentar.
— Utiliza circulares y memorandos en
vez de reuniones cuando no se trate más que de leer una lista de
asuntos poco importantes.
Visitas imprevistas
— Deja bien cerrada tu puerta si no
quiere que le distraigan.
— Para los pelmazos recalcitrantes,
pon una nota disuasoria en la puerta de tu habitación.
— Si es posible, encarga a alguien que
atienda a las visitas y que tome los recados que haya para ti.
— Si van a verte, permanece en la
puerta de tu cuarto y comenta allí el asunto que te plantee su
visitante.
— Si éste entra en tu cuarto, no te
sientes y no ofrezcas un asiento si quieres que el encuentro sea
breve. Las conversaciones de pie tienden a ser más cortas que las
que se mantienen estando cómodamente sentado.
— Practica frases terminales como
«Para terminar podemos decir que...» con objeto de que la otra
parte se dé cuenta de que quieres dar por terminada la
conversación.
Incapacidad para decir «no»
— Prevee los acontecimientos en los
que probablemente se te pedirá que asuma responsabilidades que no
quiera aceptar.
— Practica el «no» ante el espejo del
baño. Exagera la palabra, dila con énfasis. Practicándola en
privado te será más fácil decirla en público.
— Decir «no» con firmeza (una
comunicación positiva y constructiva)
puede ser una tarea compleja y delicada. Si no tienes éxito después
de intentarlo varias veces, consulta a un consejero con
experiencia profesional para analizar la cuestión.
Utilización de aparatos electrónicos
Utilizar aparatos electrónicos, como un
magnetófono, para estudiar las lecciones mientras está en el
coche, es cosa que ya se ha sugerido antes. Los grabadores (de
cinta o MP3) han sido foco de interés de los estudiantes durante
muchos años. Existe un mito popular que dice que grabando las
lecciones en una cinta y reproduciéndolas repetidamente durante la
noche con el altavoz bajo la almohada, se aprende la materia sin
esfuerzo. Este mito es totalmente infundado. El único resultado de
utilizar una grabación de los apuntes de clase, mientras estás
durmiendo es que te impida el sueño, con lo que se reducirá tu
eficiencia al día siguiente.
Además de escuchar las cintas mientras viajas en el coche, el
grabador se puede utilizar en cualquier otro momento en que no
tengas la mente ocupada activamente en otra cosa.
Una estudiante adulta que tenía un negocio de preparación de
alimentos precocinados descubrió que podía utilizar para aprender
una gran parte del tiempo que pasaba cocinando. Se preparó unas
cintas con las grabaciones de las palabras del vocabulario, las
conjugaciones y declinaciones (estudiaba idiomas) y dejó espacios
«en blanco» para responder entre cada una. Mientras sus manos
estaban ocupadas cocinando, su mente podía estar repasando
información vital para sus clases y sus exámenes.
Con la aparición de los aparatos grabadores en las casas y los centros
educativos, teóricamente es posible lo mismo que acabamos de
señalar. Pero no parece que la cinta de vídeo tenga ventaja sobre
la de audio, a menos que la materia que esté estudiado tenga un
contenido visual importante. Por ejemplo, un estudiante de bellas
artes puede encontrar de provecho los videos con imágenes de
edificios, pinturas o esculturas famosos, para repasar de cara a
los exámenes importantes. De un modo similar un estudiante de arte
dramático puede repasar diferentes obras, centrándose
especialmente en los aspectos técnicos de las producciones
grabadas en vídeo.
LOS APUROS DE
TIEMPO DEL ESTUDIANTE QUE TRABAJA