LOS PRINCIPIOS DE LA BUENA ORATORIA (IV)
17.
ADÁPTATE AL AUDITORIO
Un vez
que conoces el tipo de auditorio que te ha tocado, debes estar
facultado intelectualmente para adaptarte al mismo. Los oradores
experimentados tienen un sentido especial para adaptarse a los
cambios anímicos del auditorio, durante el discurso. Un aspecto
muy relacionado con la capacidad de adaptarse a nuevas circunstancias,
en el discurso, es el dominio de un principio muy importante: la
improvisación.
18.
INTENTA improvisar
Siempre está la posibilidad de que en algún momento cualquiera, debas
hablar sobre un tema que previamente no conocías. En estos
casos debe improvisarse. Sin embargo, la improvisación nunca es total,
siempre se acude a algún elemento adquirido con anterioridad. Pero
esta experiencia hay que saber utilizarla, y un método sencillo y
práctico es:
a)
Estar mentalmente preparado para improvisar en cualquier
reunión.
b)
Relacionar rápidamente el tema con alguna experiencia personal.
c)
Relatar la experiencia y luego continuar con el desarrollo del
discurso.
Supongamos que a un orador le piden que hable sobre “Ruidos
Molestos” en una reunión a la que concurrió sin saber que
debería exponer ese tema. Siguiendo las técnicas descriptas, podría
empezar: “Hace unos quince días, me encontraba en la casa de un amigo;
un departamento sobre la calle Viamonte, en un primer piso. La
cercanía a varias oficinas públicas, especialmente Tribunales, y la
hora de gran movimiento de vehículos, hacían de esa vista algo
insoportable...” Luego le resultaría muy sencillo esbozar una crítica
a los ruidos molestos y sintetizar los conceptos fundamentales sobre
el tema.
Un
orador que cultive el arte de la improvisación habrá desterrado la
rigidez e inflexibilidad en sus exposiciones.
Existen algunos ejercicios que te ayudarán a mejorar la
capacidad de improvisar.
a)
Desarrolla diariamente cinco temas distintos durante un minuto cada
uno, sin preparación anterior.
b)
Al
reunirte con un grupo de amigos practica el cuento encadenado,
que consiste en un relato comenzado por alguno de los presentes y
continuando sucesivamente, sin pausas, por los demás uno a uno.
c)
Otro
ejercicio, en grupo, consiste en agregar ideas a un concepto
central. Por ejemplo, que cada uno diga un pensamiento distinto al
de los demás, referido a un objeto o situación.
19. CONOCE LA ocasión
Es un
principio de la oratoria: conocer la ocasión y circunstancias
en que se desarrollará el discurso. Los puntos importantes a tener en
cuenta son los siguientes:
a)
Naturaleza de la ocasión.
b)
Tiempo
acordado para exponer.
c)
Tamaño, acústicas y ayudas visuales en la sala.
d)
Cantidad de oyentes.
e)
Si es
el único orador, o de lo contrario, en qué orden hablará.
f)
Temas
que tocarán los demás oradores, si los hay.
20.
sÉ sincero
Todos
los conceptos que viertas, deben ser fiel reflejo de tu forma de
pensar. Para ello, juega un papel fundamental la elección del
tema, pues debe ser uno realmente sentido y valorado por
el orador. Esto da una dosis afectiva al discurso que despierta
un interés en los oyentes muy superior al mero conocimiento
intelectual del tema desplegado por el expositor.
Busca
dentro del tema lo que más te conmueva o atrape la atención, lo
que más deseos te da de comunicar, lo que entiendas que es práctico,
aplicable, que ayuda.
21.
ten CONFIANZA
Esta
es una condición necesaria para no fracasar en la exposición, examen o
clase especial. La forma de lograrla es enfrentar y superar el miedo
oratorio. (Punto que será explayado más adelante).
22. usa la imaginacion
Para
llegar a ser un buen orador tienes que tener buena dosis de
imaginación. Es una facultad que permite poner nuevos matices a tus
ideas.
23. TEN sentido del humor
Es un
arma, que sabiéndola utilizar, se convierte en un gran aliado, al
despertar y mantener la atención de los oyentes.