CONSTRUCCIÓN SINTÁCTICA DEL PÁRRAFO
Donde,
verdaderamente tiene importancia el orden lógico, no es en la frase
unitaria, sino en el párrafo o período. Los principios esenciales de
la construcción sintáctica del párrafo se resumen en estas tres
reglas:
a)
Conviene ligar las ideas entre dos o más frases.
b)
Deben
presentarse tales ideas según su importancia.
c)
Es
necesario evitar las faltas de sentido que resultan de no respetar el
orden ‘lógico-psicológico’ de nuestro pensamiento.
EJEMPLO:
‘El edificio incendiado era un chalet de lujo. El fuerte viento
reinante avivaba las llamas y les daba una espantosa intensidad’.
¿Cuál
de las dos frases siguientes liga mejor con la expuesta?
a)
‘El salvamento de los habitantes del chalet tuvo que hacerse en medio
de este brasero ardiente’.
b)
‘En medio de este brasero ardiente, tuvo que hacerse el salvamento de
los habitantes del chalet’.
Sin
duda alguna, la segunda.
En un
párrafo compuesto de varias frases hay que tener en cuenta el orden de
las ideas y situar los elementos según su importancia; de lo
contrario, el párrafo resultará confuso y desordenado.
Ejemplo:
‘El maestro a todos los alumnos a someterse al examen médico, por
orden de la superioridad’.
En
realidad teníamos que haber escrito:
‘Por orden de la superioridad, el maestro obligó a todos los alumnos a
someterse al examen médico’.
Otro
ejemplo:
'El teniente Martínez tuvo que tomar el mando del batallón cuando
mataron al comandante López y al capitán García'.
Se
tendría que haber escrito:
'Cuando mataron al comandante López y al capitán García, el
teniente Martínez tuvo que tomar el mando del batallón'.
EL
RELATIVO ‘QUE’ Y SU ANTECEDENTE
Norma
general: El pronombre relativo debe colocarse lo más próximo posible a
su antecedente.
Ejemplo:
‘Señalaré un capítulo en este libro que me parece muy interesante’.
Es
mejor escribir:
‘Señalaré en este libro un capítulo que me parece muy interesante’.
A
veces, no resulta fácil colocar el relativo inmediatamente después de
su antecedente. En tal caso, si el empleo de ‘que’, ‘cual’, ‘cuyo’,
etc., fuese causa de equívoco, se recomienda sustituirlo por ‘el
cual’, ‘del cual’, etc., o bien repetir el antecedente o, simplemente,
dar otro giro a la frase.
Si
escribimos : ‘Hay una edición de este libro que resulta muy agradable
por su impresión’, la colocación del relativo engendra confusión.
Pero
si, por colocar el relativo inmediatamente después de su antecedente,
escribimos: ‘Hay una edición que resulta muy agradable de este libro’,
la frase es inaceptable estilísticamente.
Por
tanto, podríamos escribir: ‘Hay una edición de este libro, la cual
resulta muy agradable por su impresión’.
O
también: ‘De este libro hay una edición que, por su impresión,
resulta muy agradable’.
Pero
dado que ninguna de estas variantes nos gusta, lo mejor, en este caso,
sería dar otro giro a la frase.
Ejemplo:
‘Hay una edición de este libro muy gratamente impresa’.
EL
SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS
Cuando
uno sospecha que el significado que tiene para una palabra podría
estar equivocado, existen formas (que son útiles al escribir o al
hablar) para estar seguro de comunicar el significado que propone
comunicar.
Es difícil expresar
nuestros pensamientos y emociones sin disponer de un amplio
vocabulario. Una persona con vocabulario limitado es como un indigente
en el campo de la comunicación. Con frecuencia se siente empobrecido
al tratar de decir lo que realmente quiere decir, y esto puede hacer
su vida más difícil. El dejar de expresarse obstruye el flujo normal
de las relaciones interpersonales.
Las palabras también
tienen vínculos emocionales, además de los fríos significados del
diccionario. Al escoger palabras, se debe tener cierta idea de su
asociación emocional actual, así como de su definición pura. La
capacidad de entender a nuestro interlocutor o lector está matizada
por la asociación emocional de algunas de las palabras que se
utilizan.