INTRODUCCIÓN
LA COMPRENSIÓN DE TEXTOS
Esta asignatura pone de relieve
una modalidad didáctica actual que hace hincapié en la necesidad
de establecer un buen nivel de comunicación entre emisor y
receptor para que el mensaje (clase, conferencia, texto) sea
captado fielmente por el oyente o lector, y permita luego
elaboraciones creadoras.
Comienza, pues, por apoyarse en el
pensamiento convergente para despertar las posibilidades
enriquecedoras del pensamiento divergente. Es decir, que el
problema de la comprensión de textos se sitúa en uno de los polos
de la comunicación: el de saber escuchar y saber leer y,
fundamentalmente, en el último aspecto.
El proceso de la comunicación y el libro
de texto
El gráfico siguiente, que
muchos alumnos ya conocen desde la escuela secundaria, ubica el
problema planteado en relación con todo el proceso.

DIFICULTADES DE LA COMUNICACIÓN ESCRITA
El lenguaje se emite linealmente,
una palabra detrás de otra:
Escribo una carta.
Un fonema a continuación de otro: Es/cri/bo u/na car/ta. El lector
deberá organizar jerárquicamente lo que recibe en el hilo del
discurso, en la secuencia. Una secuencia bien ordenada debe ser
transparente, es decir, debe dejar traslucir los conceptos básicos
de la emisión escrita.
Según el predominio de alguno de los aspectos
del proceso de la comunicación, pueden clasificarse los textos e
la siguiente manera:
a) Texto
expresivo: deja traslucir las emociones,
sentimientos, valoraciones y deseos del autor. Predomina la
afectividad, es decir, la función expresiva.
b) Texto
informativo: expone ideas, hechos, datos, tesis,
etcétera. Predomina el referente, la función referencial o
representativa del lenguaje.
c) Texto
apelativo: predomina la intención de actuar sobre
el oyente o lector, de influir sobre él, de persuadirlo, de
impulsarlo en un sentido determinado. Aquí aparece, en primer
plano, la función activa o apelativa del autor.
Una obra científica es un texto informativo;
una poesía lírica, un texto expresivo y un sermón o un discurso
político, textos apelativos.
El libro de texto es un mensaje escrito en
lengua informativa que suele incorporar algunos tecnicismos
propios de la disciplina que trata. Su distribución de espacios y
su diversificación tipográfica son también procedimientos
apelativos, pues la llamada diagramación trata de destacar los
lineamientos conceptuales que fijan pautas al proceso de
elaboración intelectual. Al mismo tiempo, señalan los de menor
importancia y marcan las diferencias entre aclaraciones, síntesis,
vocabulario, actividades, etcétera.
Es dificultoso enmarcar los objetivos y la
metodología de esta asignatura, ya que, por una parte, se requiere
que el receptor conozca las técnicas adecuadas para entender el
mensaje pero, por la otra, se exige del emisor (el autor del
texto) la capacidad de organizar la obra para que no ofrezca
ambigüedades, y logre trasmitir sus problemas, sus planteos, sus
enfoques doctrinarios en un lenguaje claro y preciso.
Es parte de la labor del profesor
universitario elegir textos que ofrezcan una organización
comprensible para el alumno quien, ya adiestrado en los cursos
preparatorios, llegará a una acabada y productiva comprensión del
texto.
La tarea universitaria exige un constante
manejo de la información escrita y de las técnicas adecuadas para
su mejor aprovechamiento.
Esperamos que estas páginas orienten al
alumno para que puedan cumplirse los objetivos expuestos.