LA
ORGANIZACIÓN DE LOS CONTENIDOS
Y EL ÍNDICE
Así como la lectura del prefacio o prólogo
permite conocer el propósito del autor y los criterios que sustentan
su obra, el manejo inteligente de los índices de los libros,
especialmente en obras de texto y científicas, dará una idea clara
de las distintas fases del tema tratado y nos 1le a la comprensión
de la estructura de la obra y, a través de ella, a la intención
última del autor.
Especialmente en los- libros de tipo
informativo, es necesario conocer qué premisa o principios rigen la
distribución de los contenidos (lo que hemos llamado concepto
organizador), y qué relaciones establecen sus secuencias.
El acento que hoy se pone sobre la estructura
de la disciplina para organizar textos, planificaciones, planes, es
producto de los grandes cambios que han surgido en el enfoque y
tratamiento de diferentes materias: Biología, Matemática,
Lingüística. . . Los estudios sistemáticos e integradores propician
una visión total de la problemática de las distintas disciplinas,
para luego desglosar sus temas y conectarlos nuevamente, de modo tal
que el -objeto analizado no se disgregue, no se pierda el hilo
conductor que lleva hacia una comprensión certera y profunda.
Generalmente el índice presenta la siguiente
estructura de organización:
a) Lista de las unidades mayores o partes del
texto y páginas donde se encuentran.
b) Orden de los capítulos que las integran con
mención del contenido que tratan y páginas donde aparecen.
En los libros de texto, en general se expone en
el índice la materia distribuida de modo tal que evidencie la
ordenación de los materiales y la relación que existe entre ellos.
Al final suele figurar un repertorio alfabético de todos los
términos importantes mencionados en el cuerpo del libro, con
indicación de las páginas donde se hallan. A veces se incluyen
también los nombres de todas las personas (en especial autores)
citados en la obra.
Las antologías literarias presentan índices
organizados por nombres de autores y también los títulos de los
cuentos, artículos o poemas.
Paralelismo y jerarquización
Cuando los capítulos tienen la misma jerarquía
conceptual, los índices resultantes se organizan en un esquema
paralelo aunque aquéllos se vinculen por relaciones y/o lógicas.

Pueden, pues, sugerir el enfoque con que se
aborda el contenido: preeminencia del carácter descriptivo que
podríamos reducir a este enunciado:
Hay esto, hay esto, hay esto
o bien formular lo mismo con estas letras: A +
B + C
Cuando los índices están jerarquizad0s hecho
muy frecuente en los libros de texto, se establecen relaciones de
dependencia de diferentes tipos que luego señalaremos. Hay, pues, en
estos casos, situaciones de subordinación como se verá más adelante.
Tipo jerarquizado
-
Diversidad
a.
Microorganismo
a’ El punto de partida.
a’’ La bacteria.
a’ ‘ ‘ Organismo de gran importancia.
b. Plantas
b’ Hongos verdaderos.
b’’ Tendencia a la complejidad.
b’’’ La tierra se vuelve verde.
-
Continuidad.
(Consejo Nacional para la Enseñanza de la
Biología, op. cit.)
Su enunciado podría expresarse sintéticamente
mediante pa labras y niveles, de este modo:
Estos que comprenden estos aspectos los cuales
comprenden estos otros aspectos los cuales a su vez comprenden estos
otros...
Este tipo jerarquizado podría formalizarse así:

Este ejemplo puede admitir otras variedades y
posibilidades.
Relaciones en la organización secuencial
A. CONEXIONES DE TEMAS
a. Temas paralelos
Los contenidos se refieren a un mismo tema que
despliega como en un abanico sus diferentes ítems. En este caso el
mismo título sirve de enlace entre ellos. La tipografía del índice y
la disposición de los contenidos a un mismo nivel destacan este tipo
de secuencia. En algunas ocasiones, el primer capítulo sirve de
introducción a los otros, pero no indica un mayor nivel jerárquico.
Ejemplo: véase el índice de Historia del Alambrado en la Argentina,
citado en página 19.
b. Temas jerarquizados
Veamos un índice que ofrece más detalles.

Obsérvese cómo se destacan y van numerados los
títulos que. el capítulo desarrolla (primer nivel). En segundo
nivel, en blanca y en el mismo cuerpo los temas básicos:
De la conquista a la colonia.
Del Renacimiento al Barroco.
El barroco en Indias.
Estos temas básicos siguen un orden
cronológico. En tercer nivel aparecen aspectos que desarrollan los
títulos de segundo nivel, por ejemplo:
El barroco en Indias.
Los géneros literarios del barroco americano.
Los autores del barroco americano.
El cuarto nivel comprende los nombres de los
autores del barroco, señalados con un asterisco. Por último, al
mismo nivel que el título inicial va la Síntesis de la unidad,
en bastardilla.
Como se advierte, estas conexiones de temas
expresan un orden lógico externo que se basa en la mayor o menor
importancia de los temas vinculados, pero no señalan una relación
lógica intrínseca. Este último caso es más fácil encontrarlo en los
capítulos o fragmentos de los libros científicos.
La ordenación cronológica y espacial
En estos textos, donde priva la conexión
temática, podemos establecer dos subcategorías:
1. La ordenación temporal: puede ser
cronológica o alterar ese orden. En los textos de historia, en las
biografías y en los textos de literatura, priva el ordenamiento
cronológico. En muchas novelas de nuestra época aparecen manejos no
convencionales del tiempo (ir del presente al pasado; vaivenes
presente pasado, etcétera).
2. La ordenación espacial: supone la
descripción de un ámbito, de diferentes elementos (maquinarias,
construcciones). Esta ordenación aparece en los textos de geografía,
de mecánica y otros.
En algunas antologías literarias, la
organización temática y cronológica adquiere formas más complicadas
pero más enriquecedoras; veamos, por ejemplo, en Antología 2, de
María H. Lacau y Mabel V. Manacorda de Rossetti, Kapelusz, Buenos
Aires, 1971.
Los contenidos están organizados de esta
manera:
— Se presentan los propósitos.
— Se parte de una visión panorámico histórica
sobre una época.
—
Se destaca el movimiento literario que surge en esa época (el
modernismo).
—
Se analizan textos que se consideran antecedentes de ese
movimiento o directamente vinculados con él; se analizan también
obras que son proyecciones del modernismo.
—
Se procede, pues, en forma de vaivén.
— Se destacan e intercalan los temas propios
del movimiento: El comienzo de siglo: Nuevas formas de vida, La
“Belle époque”: evasión; La “Belle époque”: realidad; Vida porteña,
Nace el séptimo arte.
—
Se completa con síntesis, nómina de autores, correlaciones
con otras manifestaciones artísticas.
Los gráficos, sinopsis, representaciones
visuales, pueden ser analizados- teniendo en cuenta las pautas que
se ofrecen en las páginas que tratan sobre las ayudas visuales.
La organización temática suele completarse con
los siguientes agregados:
— Un texto inicial que plantea el tema de cada
capítulo.
— Un vocabulario, un resumen y una ejercitación
adecuada al final del capítulo.
— Un índice de autores mencionados.
—
Un índice bibliográfico (comprende las obras en que se ha
basado el autor).
— Al final del libro, o después de cada
capítulo, un vocabulario específico.
— Índice de obras de consulta para facilitar el
avance del alumno o de los alumnos cuya vocación los incline hacia
esas disciplinas. Estos ejemplos no agotan todas las posibilidades.
B. LOS GRANDES ESQUEMAS LÓGICOS