LECTURA INTRÍNSECA Y LECTURA
EXTRÍNSECA
Ya se ha visto qué sentido tiene hablar de
lectura intrínseca: es aquella que no sólo ciñe al lector a un
texto, sino que pretende llegar con la lectura connotativa hasta la
fundamentación de lo que expone; pretende ahondar toda la
problemática del autor hasta descubrir sus objetivos recónditos.
Hay, pues, una comprensión textual denotativa y connotativa, que
constituye la lectura intrínseca del capítulo.
La lectura extrínseca es aquella que realiza un
lector cuando acude a buscar información sobre el mismo tema del
capítulo a otros textos o libros de consulta; apreciará así las
conclusiones, las evaluará y podrá replantear el problema general o
algún aspecto del mismo problema, en particular. Esto no quiere
decir que para evaluar un texto sea siempre necesario acudir a la
lectura extrínseca, pero indudablemente un asunto planteado con
enfoques diferentes incitará y afinará la capacidad de valoración
del lector.
¿Qué es necesario evaluar después de la
búsqueda de nuevos y adecuados materiales de consulta, con respecto
a lo que se dice en el capítulo analizado?
a) Si los hechos son fidedignos, auténticos, y
si el autor ofrece, por lo tanto, una buena información.
b) Si estos hechos se integran en un conjunto
organizado que les da coherencia y favorece su clara interpretación.
Por ejemplo, en el capítulo que se analizará del libro de Biología,
los datos que se refieren a las características fundamentales de un
sistema viviente, aparecen relacionados entre sí en una secuencia
que confluye naturalmente hacia la generalización final.
c) Si los criterios adoptados, elegidos para
seleccionar hechos y datos resultan operativos es decir, si
proporcionan capacidad para actuar en situaciones nuevas, para
presentar una nueva Organización y para utilizarla en el momento
conveniente.
Si la lectura de un texto lleva al lector a
alcanzar estos tres niveles de evaluación, éste habrá comenzado a
desarrollar su juicio crítico. Para ello necesita también la memoria
lógica, que retiene no sólo conocimientos, sino también las
relaciones que los conectan e integran en un conjunto unitario. El
lector podrá así manipular los conocimientos y sus relaciones, para
utilizarlos en la creación individual. De aquí la importancia que la
memoria lógica adquiere como poderoso auxiliar del pensamiento
crítico.
LA REFORMULACIÓN DEL PROBLEMA
En busca de nuevos datos que permitan
reformular el problema que se plantea en la Historia dinámica, se
trascribe el siguiente fragmento de dicho libro:
La Infanta Isabel de Castilla
Fernando será elegido como esposo por la
princesa castellana Isabel, que vive en la desdichada corte de
Enrique IV, su hermano.
Esta joven rubia, de dieciséis años, demostró
así su inteligencia y perspicacia política. ¿Por qué prefirió al
príncipe de Aragón antes que al duque de Guyena, posible heredero de
Luis XI de Francia, o al rey de Portugal, Alfonso V, que también
aspiraba a su mano?
Isabel meditó y pidió informes. Quiso saber
también de la elegancia y aspecto exterior de sus candidatos.
Alguien le contó que el duque francés era
“débil, afeminado” y que daba la impresión de no ser apto “para toda
empresa caballeresca”. A Alfonso V lo conocía. Era mucho mayor que
Isabel y se hablaba de los sospechosos intereses de este monarca
sobre el reino castellano. Fernando, joven como ella, de correcta
apariencia será aceptado al fin.
El problema que planteaba el capítulo sobre
Egipto, La región y sus hombres, era según se ha dicho, el
siguiente: ¿Qué relación hay entre el medio y la vida humana?
De la lectura y posterior análisis del
capítulo, se llegaba a esta conclusión: Sólo el ambiente es el
factor determinante de las características y la historia de un
pueblo. Recuérdese en este sentido, esta argumentación:
Egipto se comunica por medio del Nilo con el
corazón de África, y por la depresión de Siria-Palestina, con el
Asia Menor. No obstante, como está rodeado de desiertos, la región
se encuentra relativamente aislada. Por esta razón el pueblo egipcio
ha vivido replegado sobre sí mismo
De la lectura del fragmento sobre Isabel de
Castilla, se puede inferir este problema:
¿La proclamación de Isabel como reina de
Castilla, con sus peculiaridades de carácter y su agudeza política,
cambió el rumbo de la historia de España?
El problema, entonces, podría ser reformulado
de este modo:
¿Qué papel desempeñan en la historia, el
ambiente en que se mueven los pueblos, y la acción individual de sus
hombres representativos, de sus héroes?
Síntesis de las conclusiones obtenidas
Si relacionamos las conclusiones de los tres
capítulos de historia leídos, podemos llegar a esta síntesis:
La historia se desenvuelve a través de las
relaciones del ambiente y de los pueblos que lo habitan; es decir,
que existen factores determinantes; pero no es posible aseverar que
la actuación de los grandes hombres, o sea la presencia del ser
humano y su gravitación espiritual y/o carismática, deba descartarse
totalmente.