LA
EVOLUCIÓN DEL UNIVERSO
Las estrellas y los cometas se habrían formado
por condensación del gas interestelar cuya masa, a pesar de su
tenuísima densidad, menor que la del vacío más perfecto que puede
conseguirse en el laboratorio, es muy superior a la masa de todas
las estrellas juntas.
Según concepciones modernas en boga, nuestro
Sol formó parte, hace unos cinco mil millones de años, de un sistema
binario, es decir, constituido por dos estrellas compañeras, tal
como existen muchísimas en la actualida4. La estrella compañera se
convirtió en una supernova y, como sucede con éstas, al alcanzar su
máxima energía, explotó, dividiéndose en dos partes; una parte, el
núcleo central, dio origen a una estrella blanca enana, la cual
estará al presente brillando entre las miríadas que forman nuestra
galaxia o Vía Láctea; la otra parte constituyó una enorme nebulosa
gaseosa que dio origen a nuestro sistema planetario que quedó
atrapado por la fuerza gravitatoria del Sol, girando a su alrededor.
Las galaxias (sistemas estelares) se alejan
constantemente de nosotros en viaje hacia zonas cada vez más
distintas, tanto más velozmente cuanto más alejadas se hallan, dando
origen a la idea de un universo en expansión. En esas condiciones,
si la densidad media del espacio se mantiene constante, debe
admitirse entonces que el Universo es estacionario y que existe una
creación continua de materia que remplaza a la que desaparece.
Si la expansión del Universo proviene de una
gran explosión inicial, que hubiese arrojado al espacio la materia
concentrada en el núcleo que explotó (hace, sal vez, diez mil
millones de años), puede admitirse un proceso oscilante en el cual,
al cabo de un tiempo enormemente largo (tal vez, cuarenta o sesenta
millones de años) la expansión tenga fin y la masa del Universo se
contraiga progresivamente, hasta que las presiones y las altísimas
temperaturas alcanzadas durante la contracción provoquen otra gran
explosión que ponga en marcha una nueva expansión, y así de
continuo. Todas estas especulaciones de los hombres de ciencia hacen
cada vez más apasionante el tema acerca del origen y duración del
Universo y crean un acuciante deseo de saber. En cada fase, un nuevo
ciclo de vida ¿sí o no? ¿Qué extraordinarias sorpresas depararán los
años venideros? (Fesquet, Alberto, op. cit.)
Actividades relacionadas con el fragmento
anterior
1. Señale los argumentos que el autor utiliza
para explicar el origen del Universo.
2. Distinga en ellos, las premisas y las
conclusiones.
RESUMEN Y CONCLUSIONES POR PARTE DEL LECTOR
Reformulación del problema
Corresponde que el lector, una vez que haya
leído y comprendido el capítulo, actúe frente a él, se reformule el
problema que el texto trata y adopte una actitud crítica. Esto
implica dos alternativas:
1) Aceptar el problema o la cuestión y sus
respuestas y conclusiones; justificar esta actitud.
2) Presentar otro enfoque del problema y
plantear nuevas conclusiones.
La tarea requiere, indudablemente, el ejercicio
de varios tipos y niveles de lectura, que se repasarán y ampliarán
aquí, con el propósito de que el lector reconozca cuidadosamente los
caminos que ha recorrido y advierta cuáles son los que le falta
recorrer.