ACTIVIDADES
1. Buscar
distintos libros de textos o auxiliares:
a) Con bibliografía general al final.
b) Con bibliografía comentada. En este último
caso, marcar el texto que fue mejor evaluado y justificar la
apreciación.
c) Con capítulos que lleven intercalados
textos, citas, documentos, etc., establecer la relación con el
tema del capítulo.
d) Con bibliográfica de cada capítulo.
Averiguar si alguno de los libros mencionados apunta hacia un
pensamiento divergente.
e) Buscar epígrafes significativos y
comentarlos.
f) Buscar textos que no tengan ninguna
referencia.
2. Buscar la
significación de una palabra (por ejemplo mate, república,
automóvil), en una enciclopedia y en un diccionario; establecer
semejanzas y diferencias.
3. Integrar un
catálogo de nombres con los de los autores que se mencionan a pie
de página o en los fragmentos intercalados en el libro de texto
que posea.
4. Si se trata
de una bibliografía sencilla, clasificar los libros, que pueden
ser:
a) de consulta.
b) de especialización en el tema.
c) de divulgación.
Utilizar algún libro citado por el autor,
leerlo y establecer por qué y cómo se hizo la conexión con el tema
tratado.
Argumentos expuestos: ideas fundamentales
enunciadas en el capítulo.
Fundamentación de las mismas
Se ha mostrado ya, al tratar
la lectura comprensiva, cómo la consideración del esquema de
contenido de un texto y el análisis en el plano lógico confluyen
para el logro de una mejor y más rica interpretación de los
contenidos de un capítulo.
En la realización de este doble proceso se
partió de las unidades más amplias —los capítulos— para llegar a
los apartados o subtemas que los integran. Pero los capítulos y
sus principales divisiones contienen muchas proposiciones y,
generalmente, muchos argumentos. Para distinguirlos, se partirá
otra vez del plano lingüístico (de los párrafos y oraciones) en
dirección al plano lógico.
Vocabulario. Es conveniente, en este
tipo de tarea, y antes de continuar con los problemas que presenta
el plano lógico, definir algunos conceptos que se utilizarán. Si
el significado de las palabras (términos) es decodificado por el
lector, atribuyéndole el mismo contenido y valor que les dio el
autor, se inicia así el primer paso para una cabal comprensión.
Término. Significado único, no
ambiguo, dado por el autor a una palabra que el lector debe captar
con la misma acepción. Por ejemplo: la palabra reproducción tiene
en Biología un valor técnico, pero ese vocablo puede tener otras
significaciones. Así, si se habla de las ilustraciones de un
texto, equivale a lámina.
Proposición. Enunciado con contenido
informativo del cual puede predicarse si es verdadero o falso.
Ejemplo: El Universo es un conjunto de miles de galaxias, una de
las cuales es la Vía Láctea.
Premisa. Proposición que se utiliza
para justificar la verdad de otras. Ejemplo: Si con las manos
sostenemos una piedra, notamos que empuja hacia el suelo, en
cuanto la soltamos, cae. Hay, por lo tanto, una fuerza que trata
de hacer caer el cuerpo hacia la tierra.
Las dos proposiciones subrayadas son
premisas.
Conclusión. Proposición que resulta de
la verdad de las premisas. En el ejemplo anterior, la conclusión
es: hay, por lo tanto, una fuerza que trata de hacer caer el
cuerpo hacia la tierra.
Razonamiento o argumento. Serie de
proposiciones en la cual la verdad de una está condicionada por la
verdad de la otra. Véase el ejemplo trascrito: “Si con las manos..."