LECTURA DE UN CAPÍTULO CON
COMENTARIO GUÍA
Para aplicar los procedimientos que hemos
sistematizado, y con el fin de llegar a la lectura comprensiva del
texto se trascribe el fragmento que sigue, perteneciente a la obra
Biología de Paul Weisz, ya citada anteriormente.
Capítulo primero-Un sistema viviente
Probablemente la mejor manera de comprender la
esencia de un sistema viviente consiste en imaginar que vamos a
planear uno.
Supongamos que todo el Universo fuese nuestro
taller. Admitamos que nuestra única tarea sea elaborar la
combinación de átomos más duradera que sea posible obtener. ¿Cómo
procederíamos?
1. El primer problema que deberíamos resolver
sería dónde colocar nuestra construcción. Tendríamos libertad para
escoger cualquier espacio cósmico.
El segundo problema sería la elección de los
materiales de construcción…., podríamos escoger cualquiera de los 90
elementos químicos existentes. Según las temperaturas y presiones
existentes en el lugar de construcción, estos materiales se
presentarían en uno o más de los tres estados físicos posibles a
saber: gaseoso, líquido o sólido. Ello limita algo la elección de
elementos, pues aunque consideremos conveniente el empleo de
algunos, tal vez éste no pueda existir en el estado físico deseado.
Antes de decidir concretamente en dónde
construir y con qué construir es necesario considerar un tercer
problema: cómo construir Son posibles dos métodos. Primero, puede
conseguirse duración aislando o protegiendo, nuestra construcción, n
lo posible, de todas las influencias desintegradoras. En este método
la estabilidad es una consecuencia automática de haber escogido
condiciones externas favorables; la construcción desempeña un papel
pasivo. Otra alternativa consiste en dotar a la construcción de una
capacidad general para resistir, en vez de elegir un con junto de
condiciones externas. En este caso la estabilidad resulta de res
puestas activas, autoconservadoras de la construcción.
En este punto comprenderemos fácilmente que las
cuestiones, dónde, con qué y cómo son estrechamente
interdependientes. La elección de un lugar determinado para la
construcción prescribe inmediatamente el empleo de materiales
disponibles y la selección de métodos practicables de construcción.
Por consiguiente, los materiales y métodos variarán según las
condiciones ofrecidas por los distintos lugares. Teniendo bien
presentes estos principios examinaremos ahora el Universo para
analizar nuestras posibilidades.
II. En las regiones de temperaturas
extremadamente elevadas ninguna clase de materiales, ni ningún
método de construcción, pueden con seguir resultados duraderos……..
Por otra parte notemos que la zona fría estaría
admirablemente adaptada a casi todas las clases de sustancias,
siendo en ella prácticamente realizable un proyecto de
“aislamiento”……..
Pero los procesos físicos y químicos
virtualmente se detendrían a causa de la temperatura, muy próxima al
cero absoluto………
Nos quedan los lugares de temperaturas
intermedias limitados a las capas superficiales de ciertos planetas
y lunas……
en esta zona el método del aislamiento tiene
poca aplicación. El mismo hecho de que las temperaturas sean
intermedias implica que ocurra una gran variedad de interacciones
químicas y físicas a velocidades relativamente grandes. Esto también
significa que ninguna combinación atómica puede tener una
estabilidad apreciable……..
concluiremos en que, en la zona de temperatura
intermedia, sólo puede lograrse en un grado mínimo la estabilidad
por aislamiento y protección. Por otra parte ¿no resulta
precisamente aquí especialmente apropiado el método de la respuesta?
De hecho, propiamente no elaboraríamos
respuestas; más bien trataríamos de conseguir una capacidad para
responder una construcción que se enfrentara con los cambios de
situación a medida que se presentasen Hemos hallado dos soluciones
posibles de nuestra tarea. Hemos comprobado que la perdurabilidad
puede conseguirse pasiva y activamente, consistiendo la diferencia
principal entre ambas soluciones en las relaciones entre el material
de construcción y las influencias externas, el ambiente. Los
materiales y el ambiente van unidos como la montaña y el valle.
Primero existe el ambiente: —los materiales se trasforman
activamente o persisten pasivamente—; en ambos casos se conservan.
“Viviente” significa, convencionalmente, sustancia activa. Nuestra
tarea consiste en hallar un modelo, ampliamente concebido, de tal
sustancia. Su rasgo más característico, es decir, la capacidad de
responder ante los cambios del ambiente, debe constituir nuestro
principal objetivo.
III. ¿Qué propiedades debe poseer la materia
viviente para conservarse, mediante acomodación, a los cambios del
ambiente de la zona de temperatura intermedia?
Notemos que muchos materiales tienen una
estabilidad temporal intrínseca... El problema fundamental, por
tanto, es idear un sistema capaz de prolongar su estabilidad
intrínseca; en otras palabras, capaz de autoperpetuación…..
Evidentemente, la conservación de un estado de
permanencia es sólo un método que permite la autoperpetuación a
corto plazo. ¿Qué otros métodos podremos idear?
La reproducción evitaría la desintegración.
Podríamos planear un sistema que, como consecuencia necesaria de su
construcción, separara una porción d su propia sustancia para
reproducirse.
No obstante, tal sistema necesitaría, además,
el mecanismo del crecimiento; además del crecimiento sería necesario
el desarrollo.
Pero incluso este grado de autorreproducción no
garantiza una conservación indefinida……...
es necesario que la sustancia viviente tenga la
capacidad de cambiar con el ambiente, es decir, debe tener la
facultad de la adaptación.
El término evolución describe esta sucesión
caracterizada por cambios adaptativos.
IV. Cualquier acción que ocurra en el Universo
requiere un gasto de energía......
Todos los aspectos de la autoperpetuación
requieren la acción de todas o algunas de las partes de la sustancia
viviente Ahora cristaliza el problema del abastecimiento. Puede
idearse el sistema de manera que se alimente por sí mismo, es decir,
que adquiera las sustancias químicas apropiadas de su ambiente
inorgánico o de otra sustancia viva.
Todo el complejo de los procesos químicos y
físicos que intervienen en la obtención, elaboración y utilización,
tanto de las sustancias estructurales como de los combustibles que
suministran la energía, se denomina metabo lismo. Es fácil
comprender que el metabolismo constituye el requisito funda mental
de la autoperpetuación.
V. ¿Cómo tendrá que ser la sustancia viva?
es evidente que la composición química de la
sustancia viva debe reflejar necesariamente la composición de los
ambientes lunares o planetarios en que se halla, puesto que las
sustancias nutritivas deben proceder de éstos.
Los planes específicos deben depender de las
condiciones locales. Muchos planetas y lunas, evidentemente, no
ofrecerán ambientes apropiados para los sistemas vivientes. Pero la
zona de temperaturas intermedias es enorme.
Puesto que éstos difieren en detalles
ambientales, también los sistemas vivientes que pueden existir en
ellos deben diferir en detalles estructurales y funcionales. Todos,
no obstante, deberían coincidir en los rasgos fundamentales
deducidos en estas páginas, pues sólo por estos rasgos fundamentales
reconocemos la vida.
Hemos terminado nuestro plan. Así, hemos
llegado a la conclusión de que un sistema viviente representa una
combinación de átomos que se han originado y persisten en un
ambiente específico y tienen la propiedad de autoperpetuarse. Con
ayuda del metabolismo se consigue la autoperpetuación por la
conservación de un estado de permanencia y mediante la capacidad de
reproducirse y adaptarse.
Ya se ha tratado 1a organización general de los
contenidos del libro. Dentro de ella este capítulo representa, por
su significación, la unidad más amplia, pues da una visión global
del sistema viviente; los cuatro conceptos básicos que presenta
(ambiente, sustancia viva, metabolismo y perpetuación) se amplían
luego en los capítulos de segundo nivel. Los de tercer nivel
detallan, enriqueciéndola, esa visión global.
La organización interna de este primer capítulo
presenta la siguiente secuencia de contenidos:
1.
Una introducción que plantea ya el tema
fundamental y revela la intención del autor: llevar al lector a la
comprensión gradual de la esencia de un sistema viviente, mediante
su participación activa en un razonamiento que lo conducirá a la
fijación de los caracteres fundamentales, y a la posterior
generalización. “Supongamos que todo el Universo fuese nuestro
taller. Admitamos que nuestra única tarea sea elaborar la
combinación de átomos más duradera que sea posible obtener. ¿Cómo
procederíamos?“.Se utiliza como recurso didáctico el planteo de una
hipótesis (posibilidad); la que introduce los tres problemas cuya
solución conducirá a la fijación de los caracteres fundamentales de
todo sistema viviente.
2.
Un primer subtema que plantea los tres
problemas a que hicimos referencia:
a) dónde es posible la existencia de un sistema
viviente;
b) con qué elementos debe estar constituido;
c) cómo lograr su estabilidad.
Los tres problemas, estrechamente
interdependientes, introducen los cuatro conceptos básicos que
tratan los apartados siguientes: ambiente, sustancie viva,
metabolismo y perpetuación.
3.
Un segundo subtema que presenta el concepto
de ambiente en su relación con el sistema estudiado, e introduce
además los conceptos derivados cambio y progresión —como peculiares
de las zonas de temperatura intermedia donde se sitúa la vida— y el
de capacidad para responder, como rasgo más caracterizador del
sistema viviente, en su búsqueda de estabilidad, ante los cambios
del ambiente.
4. Un tercer subtema que trata las propiedades
que debe poseer la materia viviente para conservarse, mediante
acomodación, a los cambios de ambiente (capacidad de
autoperpetuación, reproducción, crecimiento, desarrollo,
adaptación).
5. Un cuarto subtema que incorpora el concepto
de metabolismo, como requisito fundamental de la autoperpetuación.
6.
Un quinto subtema que replantea el problema
de la constitución y propiedades de la sustancia viva para llegar
luego, por el razonamiento, a la generalización que contesta los
tres interrogantes planteados en el primer subtema. Un sistema
viviente representa una “combinación de átomos que se han originado
y persisten en un ambiente específico y tienen la propiedad de
autoperpetuarse. Con ayuda del metabolismo se consigue la auto-
perpetuación por la conservación de un estado de permanencia y
mediante la capacidad de reproducirse y adaptarse”.
Analizada la secuencia, se ordenan
jerárquicamente los diversos apartados, mediante la distinción de
las relaciones que los ligan. El esquema de contenido es el
siguiente: