ACTIVIDADES
Análisis de un libro de texto: el proceso
gradual de comprensión
PRESENTACION MATERIAL Y ARREGLO TIPOGRAFICO
El libro: breve reseña histórica
La historia del libro se halla vinculada
estrechamente con el desarrollo y evolución de los métodos usados
para reproducir, mediante diversas técnicas, textos de distinto
carácter y propósitos. Así, en la antigüedad, los textos
considerados de mayor importancia eran trascritos en piedra,
tabletas de arcilla, madera o metales, procedimientos mediante los
cuales se intentaba asegurar su sobrevivencia. Otro tipo de textos
se escribían sobre papiro o pergamino, tal el caso de los tratados
de índole filosófica y científica, las obras literarias y las
relaciones históricas, así como los documentos comerciales, la
correspondencia, etcétera.
En la Edad Media y durante el apogeo del
cristianismo, la tarea de copiar manuscritos y realizar libros
estuvo a cargo de los monjes; los pocos libros que así se obtenían
eran muy costosos. La aparición de la imprenta permitió el reemplazo
del arte de la caligrafía y posibilitó que mayor número de personas
tuviera acceso a la obra escrita: fue una auténtica revolución
técnica e intelectual.
La imprenta tuvo origen en China por el siglo
IX; el primer trabajo que se conoce realizado con el nuevo
procedimiento, es un texto budista impreso por el sistema de la
Xilografía, es decir utilizando una plancha de madera grabada con la
que se impri mían numerosas copias. Por el siglo XI, un chino
llamado Pi Sheng utilizó los caracteres móviles, que él mismo
fabricaba con arcilla endurecida mediante el fuego.
En occidente y desde principios del siglo XIV,
comenzó a usarse el ya mencionado sistema de la xilografía,
consistente en planchas de madera en las que se dejaban en relieve
las figuras y las letras de los textos que, una vez coloreadas, se
estampaban en papel o pergamino. Esto constituyó un avance respecto
de la labor de los copistas, pero era también un procedimiento lento
y costoso. Al comienzo del siglo XV, Lorenzo Coster creó las letras
movibles de madera, pero la fragilidad del material exigía la
reposición frecuente de dichos tipos. Por fin, Gutenberg (1397-1468)
imaginó un procedimiento que eliminaba las desventajas de los
anteriores: comenzó a utilizar matrices o moldes para cada una de
las letras del alfabeto, en los cuales yació antimonio, plomo y
estaño. Esta mezcla de metales, de suficiente resistencia y
durabilidad, dio a los tipos de imprenta la necesaria vida útil. De
ahí en más, la impresión de libros y de otros materiales, se abarató
considerablemente. Estaban echadas las bases que posibilitarían la
difusión amplia de obras científicas, literarias e informativas,
mediante el libro, que se convirtió, así, merced a la capacidad
creadora de Gutenberg, en el medio más idóneo de divulgación
cultural y científica existente hasta nuestros días.
El libro como objeto material
¿Qué es el libro? ¿Cuáles son sus
características fundamenta les? “Libro es por lo pronto, una
palabra; una palabra que, como todas las palabras importantes, tiene
más de una significación. Ella denota a la vez el contenido y el
continente. Es la obra de pensamiento escrito; pero es también su
vehículo portante y andador.
Nos referiremos ahora a este aspecto, el libro
como objeto material. La Unesco considera que es libro todo impreso,
que sin ser periódico, posea en un solo volumen más de cuarenta y
ocho páginas. Además de estas características, hay otras de tipo
mate rial como la encuadernación, la compaginación y la caja
tipográfica, que aparecen necesariamente en todos los libros.
ENCUADERNACIÓN
Es la vestimenta del libro, la que lo define
exteriormente como objeto material; dos son los tipos fundamentales
de encuadernación.
a) Cartoné. Así se denomina genéricamente a
toda encuadernación con tapas duras, realizadas, por lo general, en
cartón. Este cartón puede estar forrado en papel, tela (natural o
artificial), cuero u otros materiales.
El título de la obra y el nombre del autor, así
como la casa que lo publicó o editó figuran generalmente en la tapa
y en el lomo del volumen, impresos en oro o en tintas especiales.
Por su resistencia y calidad, este tipo de
encuadernación, es el que se usa, generalmente, para enciclopedias,
diccionarios, libros de arte, tratados científicos fundamentales y
de gran número de páginas, colecciones históricas, filosóficas o
literarias, etcétera.
b) Rústica. Este es el tipo de encuadernación
estándar; las tapas de los libros encuadernados de esta manera, son
de cartulina o de un papel más pesado que el de sus páginas. En la
cartulina se imprime el nombre de la obra y el de su autor, así como
el de la casa editora; estos datos se repiten, por lo general, en el
lomo. Diseños de distinto tipo, abstractos, realistas o simplemente
el juego de las letras o tipografía, impresos en varios colores,
contribuyen a realzar la presentación de los volúmenes.
Esta encuadernación es la usada habitualmente
en los libros que se pueden llamar económicos: obras literarias y de
información general, obras de divulgación, textos escolares (sobre
todo para los niveles secundario y universitario), etcétera.