ETAPAS QUE PUEDEN ESTABLECERSE
EN LA RELACIÓN
CAPÍTULO-TEXTO
1. Lectura rápida del texto para descubrir si
plantea un problema o una cuestión: de cuál de los casos se trata.
Para ello se formula una pregunta:
¿Cuál es el destino del universo?
Se trata de una cuestión, ya que el autor va en
busca de datos para informar acerca de las experiencias realizadas,
de las incógnitas ya develadas y de las que aún persisten acerca del
universo y de la vida.
2. Lectura de un capítulo y formulación de la
pregunta que, en este caso, es también del tipo cuestión:
¿Cómo serán las habitaciones del hombre en el
espacio cósmico?
3. Localización del capítulo y reconocimiento
de sus relaciones con los otros y con la cuestión principal.
Se observará cómo los capítulos están agrupados
bajo distintos títulos. En cada uno de ellos se presentan, en un
esquema paralelo, los diferentes temas que organizan el contenido y
le confieren unidad.
Los astros,
el espacio exterior,
nuestro planeta,
fuerzas y movimientos,
las mareas,
la vida.
Como puede apreciarse, estos aspectos
representan ítem caracterizadores del asunto central: el universo.
Pero el capítulo que se analiza es el último de los que agrupa el
primer título: los astros. ¿Por qué? Porque es una consecuencia de
lo que se dijo antes, es decir, que después de los frecuentes viajes
del ser humano, seguramente se construirán viviendas en el espacio.
Se trata, pues, también de un capítulo predictivo que anticipa o
anuncia algo que puede ocurrir como resultado de hechos anteriores.
Es una relación consecutiva.
Si planteamos de nuevo las dos cuestiones:
1° ¿Cuál es el destino del universo?
2° ¿Cómo serán las habitaciones del hombre en
el espacio?
Se advierte que, dada la cuestión que plantea
el capítulo y las explicaciones que en él se ofrecen, el hombre
cumplirá un papel importante en el destino del universo, o sea,
tendrá influencia sobre él. Hay una relación de tipo consecutivo: en
lo que ocurra en el universo, el hombre no estará ausente. El
capítulo presenta una de las consecuencias que se producirán cuando
el universo vaya cambiando su destino.
Si tomamos en cambio el texto de José C. Ibáñez
vemos que la cuestión planteada es ésta: cómo se desenvuelve el
proceso, la secuencia de hechos en dos etapas históricas.
El capítulo trascrito es el primero, el que
dará la tónica general a los otros.
Si leemos todos los ítem que siguen, veremos
que son enunciaciones:
los tiempos modernos,
los grandes inventos,
la pólvora,
la brújula,
etc. que van jalonando el transcurso temporal
de una época.
En el capítulo elegido hay una secuencia
marcada por estas tres unidades:
Finalización de una Era — Período de Transición
— Nueva Era.
Pero esta sucesión está cortada por el aporte
de algunas explicaciones que favorecen la reflexión: los sucesos
históricos que formando una serie continua de hechos relacionados,
son el resultado de un proceso evolutivo.
En este primer capítulo, por lo tanto, se
plantea la cuestión así:
¿Cuándo comienza una etapa? En realidad no hay
un hecho claramente divisorio, sino un período de transición,
determinado por diversas causas, ¿Cómo se vincula esto con la
cuestión gene ral? De la manera siguiente.
Diferentes causas determinan el
desenvolvimiento de los procesos históricos, según se expresan en el
capítulo que estamos analizando. Por lo tanto, la historia es una
sucesión de hechos determinados por razones causales.
Las relaciones lógicas primarias, consecuencias
y causas, suelen vincular un capítulo con los demás y con la
cuestión general de la obra. Si, en cambio, se elige el texto de
Sábato, se puede observar que en la introducción se plantea el
problema:
¿Qué es la Física?
Y en el capítulo elegido, antes trascrito, se
presenta una serie de hechos de los que se obtienen conclusiones
mediante el razonamiento y la reflexión.
En los capítulos que componen el libro, este
procedimiento inductivo se usa con bastante regularidad. Es fácil
entonces establecer la significación del capítulo y su relación con
el problema general.
La Física es algo que realizamos
cotidianamente, al caminar, al trabajar; todos somos un poco físicos
sin saberlo. Para hacerlo mejor, basta una condición: saber observar
y preguntarse ante cada hecho que se observa, cómo y por qué. Hay
que aplicar el razonamiento, la inducción. Esto es lo que se hace al
explicar el principio de la inercia y deberá extenderse a todos los
hechos físicos. Las conclusiones que se extraen del capítulo sobre
la inercia nos servirán de modelos para actuar ante cualquier hecho
físico
El problema general vuelve a plantearse en cada
capítulo: de la observación de los hechos físicos se infieren
conclusiones. El capítulo, pues, explicita el planteo inicial.
Para comprender un libro en un primer contacto,
es necesario:
a) Formular la cuestión o el problema
sustancial que surge de todo el contexto;
b) Precisar la cuestión o el problema que trata
el capítulo;
c) Establecer cómo se relacionan las
interrogaciones que sur gen de los ítems a y b, para afianzar el
sentido que el autor quiere dar al texto.
En síntesis, éstas son las preguntas problema o
cuestión y sus relaciones, consideradas en los textos citados. No se
ha hecho un análisis exhaustivo de todas las posibilidades de
relaciones; pero se ha considerado que las que siguen son las más
frecuentes.