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Los tiempos modernos
Todo el siglo XV y mediados del XVI
constituyen la llamada “época de transición” de la Edad Media a
los Tiempos Modernos, por cuanto en este largo período se
produjeron importantes cambios en la forma de pensar y vivir.
Entre los factores que contribuyeron a esta
trasformación, que diferencian ambas épocas, podemos citar los
siguientes:
a) Científicos: las grandes invenciones
(pólvora, imprenta, papel, brújula) y la aplicación del método
experimental por parte de los estudiosos.
b) Geográficos: los diversos des
cubrimientos marítimos que permitieron a los europeos vincularse
con otras civilizaciones.
c) Artísticos: el renacimiento general de
las obras clásicas.
d) Culturales: la amplia difusión del
saber, que se debió a la invención de la imprenta y a la
intensificación de los estudios.
e) Religiosos: la crisis producida en el
siglo XVI, llamada “la Reforma”, que produjo la división del
mundo cristiano.
f) Políticos: la extinción del feudalismo y
el surgimiento de grandes monarquías centralizadas, en las que
el rey ejerció el poder absoluto.
g) Económicos: las riquezas de los países
conquistados, el proteccionismo aduanero y las nuevas
manufacturas dieron vitalidad e impulso a la economía mundial.
Al finalizar la Edad Media fueron
perfeccionados y alcanzaron utilidad práctica algunos inventos
ya conocidos anteriormente; además, el ingenio humano produjo
otros, que contribuyeron a mejorar las condiciones de vida.
Por las importantes consecuencias a que
dieron origen, merecen citarse: la pólvora, la brújula, el papel
y la imprenta.
(Ibáñez, José C., Historia moderna y
contemporánea. Troquel, Buenos Aires, 1975.) |
II
El principio de la inercia
Los filósofos griegos se admiraban y no
ocultaban su sorpresa al ver cómo una flecha podía seguir en
movimiento después de haber abandonado el arco que la había
arroja do. “ es posible que siga moviéndose si nadie la impulsa?
La inercia
Todos sabemos que, cuando un automóvil o un
ómnibus frena, los pasajeros son impulsados hacia adelante, como
si sus cuerpos trataran de seguir.
Un patinador, después de haber adquirido
cierta velocidad, puede seguir avanzando sin hacer esfuerzo
alguno. En equitación, no es poco frecuente, entre los que
aprenden a saltar vallas, que frente a una de ellas el caballo
se detenga de golpe y el jinete “la salte limpiamente”.
Todos estos ejemplos muestran que:
Los cuerpos que están en movimiento tienden
a seguir en movimiento.
Esta propiedad de la materia se llama
inercia. Pero hay otros aspectos de la inercia. Cuando arranca
un ómnibus, por ejemplo, los pasajeros son impelidos hacia
atrás, como si trataran de quedar en el reposo en que se
hallaban. En los circos y variedades suele verse a artistas muy
hábiles que, con un rápido movimiento, extraen el mantel de una
mesa sin que caigan ni abandonen su lugar los objetos colocados
encima Al arrancar bruscamente un as censor, los pasajeros
sienten una desagradable sensación en el estómago, debido a que
sus cuerpos se resisten a ponerse en movimiento. Si se hiciera
la prueba de colocar una balanza de resorte sobre el piso del
ascensor y subir sobre su plataforma, se observaría que la aguja
marca un brusco aumento al arrancar, pues el cuerpo se resiste a
salir del re poso; una vez que el movimiento se hace uniforme,
la aguja señalará nuevamente el peso real del pasajero. Por lo
que hemos dicho antes, podemos prever lo que sucederá al frenar:
el cuerpo tratará de seguir su movimiento, por lo cual la
balanza marcará menos.
Cuando se haya detenido, la balanza marcará
nuevamente el peso del pasajero.
En conclusión:
Los cuerpos que están en re poso tienden a
seguir en reposo.
(Maiztegui, Alberto P. y Sábato. Jorge A.,
Física, Kapelusz, Buenos Aires, 1973..) |