LA DENOTACIÓN Y LA CONNOTACIÓN
Toda ilustración figurativa reproduce objetos,
ambientes, elementos de la realidad, es decir, denota, apunta
claramente a esos aspectos. Pero en muchos casos existe un segundo
significado indirecto, sugeridor, que proviene de la extrapolación
del texto. Por lo general, ese segundo significado, la connotación
expresa el sentido de la obra, su trascendencia En los cuadros puede
llegarse a la connotación a través del mensaje lingüístico (el
título que acompaña una imagen periodística, una fotografía, las
palabras que la conectan con el artículo, ofrecen indicios para
llegar a la connotación).
Imaginemos esta escena: un escaparate visto
desde el interior de la casa de comercio y en el que se exhiben
golosinas. Un chico las contempla apoyando su nariz en el vidrio.
Hemos señalado los elementos denotativos. Pero si consideramos el
aspecto del niño y su actitud general, la connotación se nos
presenta claramente y el título de la escena podría ser: Triste
infancia.
Es decir, que el cuadro aspira a acercarnos a
una segunda interpretación: que los objetos sean inalcanzables para
ese niño y que sus deseos no pueden ser satisfechos.
Los cuadros no figurativos, fuertemente
connotativos, pueden utilizarse en los textos de literatura para
establecer conexiones entre obras y movimientos literarios y
pictóricos. El surrealismo, verbigracia, ofrece ejemplos muy claros
de esta vinculación.
El lector comparará temas y técnicas y así, a
través del texto y de la imagen pictórica, podrá caracterizar los
lineamientos generales de un movimiento. Para un texto de Rubén
Darío se elegirá un cuadro de Watteau y se relacionarán época,
ambiente y estilo; se desentrañarán de este modo algunos rasgos
típicos del modernismo.
TEXTO Y REPRODUCCIÓN VISUAL
La reproducción visual repetitiva
En muchos textos (anatomía, biología, física,
química), la ilustración aclara, con la representación gráfica,
elementos, procesos, nociones generales. Por ejemplo, un dibujante
puede representar los dos pulmones coloreados, el proceso de la
destilación, la germinación, la estructura interna del átomo, el
sistema solar. Estas imágenes son muy necesarias porque ofrecen un
verdadero apoyo para interpretar aspectos complejos de los
contenidos y ayudan a consolidar su aprendizaje. En tal sentido el
Tratado de anatomía humana, de M. Testut y A. Latarjet es un modelo
de disposición gráfica de tipos de letras y de ilustraciones que mar
can con precisos niveles de contenido y aclaran visualmente la
intrincada composición física del ser humano.
La representación visual creadora
La ilustración va acompañada de preguntas
creadoras que la conectan con el texto y, al mismo tiempo, proyectan
al alumno hacia otros campos del conocimiento. Por ejemplo: al pie
de un dibujo de un castillo medieval que ilustra una poesía, se
pregunta cuándo dejaron de construirse, y por qué, para qué servían
las almenas y el foso que los rodeaba, etcétera.
Representaciones gráficas
Son “materiales que comunican hechos e ideas de
un modo claro y sucinto a través de una combinación de dibujos,
palabras e ilustraciones”. Los dibujos pueden tener la forma de
diagramas, gráficos o mapas a los que se agregan palabras (y
números) para los títulos y explicaciones.
Pueden ser definidos como “representaciones
visuales de datos numéricos”. Su objetivo fundamental es
proporcionar una información cuantitativa-comparativa, de un modo
rápido y claro.
Las características de los gráficos bien
construidos, son:
a) Ser simples. Destacar sólo una o dos ideas.
b) Mostrar comparaciones o relaciones entre los
hechos que se presentan.
c) Expresar aproximaciones, más que cantidades
precisas. Se justifica la inclusión de gráficos cuando completan o
aclaran el texto.
Existen diversos tipos de gráficos. Los más
corrientes son:
Gráficos de línea. Gráficos de círculos.
Gráficos de rayas o barras.
Gráficos de ilustración.
Gráficos de línea
Estos últimos son los más precisos. Se emplean
cuando es necesario representar las tendencias o relaciones entre
dos series de datos, y éstos son numerosos o continuos.
Observaremos en primer lugar un gráfico de
línea simple.
Los porcentajes indican índices de cobertura, ,
es decir, el porcentaje de tierras forestales a que se refieren los
datos ciertos.
(Tomado de Lorenzo D. Cedrola, op. cit.)
Este gráfico combina varias informaciones;
además de indicaciones cuantitativas, muestra la distribución de los
distintos tipos de asociaciones forestales.
Una variante de este tipo de gráficos son las
pirámides de edades, donde la disminución de la longitud de las
barras en la parte superior del gráfico determina la forma de
pirámide. Se construyen escalonando sobre el eje de las ordenadas
las edades y, sobre el eje de las abcisas, el número de personas.