ETAPA 2:
‘FUEGO...’
Ahora deberás animarte a romper un hábito muy arraigado en
nuestra consciencia: el de leer un libro desde la primera línea
hasta la última.
Puedes reemplazar ese viejo hábito por la Lectura Panorámica,
un proceso más simple (y divertido) en el que se busca, ante todo,
una visión de conjunto.
La Dra. Nila Banton Smith, del Instituto de Lectura de
la Universidad de Nueva York, creó una excelente metáfora
para esta técnica, que definió como ‘lectura a vuelo de
pájaro’, comparando el vuelo de la golondrina en su búsqueda
de comida y agua al método empleado por los lectores avanzados
que van sobrevolando páginas y páginas recogiendo lo que necesitan.
Con el entrenamiento adecuado, un lector puede volverse sumamente
apto para ir ‘picoteando’ la información esencial
mientras va leyendo ‘a vuelo de pájaro’.
Puedes
adoptar esta extraordinaria estrategia haciendo simplemente
lo siguiente:
a)
Colócate
en una buena postura para leer.
Para adquirir un buen hábito de lectura es necesario que mantengas
el libro a unos 40 cm. (más o menos) de su vista. Busca el
equilibrio entre la perfecta lectura de las palabras y la
visión panorámica de ambas hojas (las páginas enfrentadas).
b)
Prepárate mentalmente
para localizar la información esencial que pueda extraerse
del libro o del documento. Esto se hace prestando atención a:
1)
el índice,
2)
los títulos de las partes en las que pudiera estar dividida la obra,
3)
los títulos de los capítulos,
4)
los subtítulos,
5)
los gráficos,
6)
las ilustraciones,
7)
los textos en negrita o cursiva,
8)
los resúmenes o reseñas,
9)
las conclusiones.
Te
sorprenderás al ver cuánto puedes ganar con esta estrategia.
Este examen te permite saber qué contenidos esenciales parece
tener el texto, y puede ayudarte a predecir qué puede esperar de
él. Además, puede orientarte para buscar información
importante que necesitas especialmente.
c)
Luego de este examen previo, comienza a pasar las páginas del libro,
a razón de 2 segundos por cada una. La vista debe recorrerla
a través del ‘dibujo de una S’ realizado con la
mano derecha. Se van registrando todos los elementos antes
mencionados (estructura de la obra). Es muy importante mantener
un ritmo constante al dar vuelta las páginas proporciona
más eficiencia a la mente. Ç
El ritmo uniforme al pasar las hojas es particularmente
importante. Ayuda a la concentración, crea un hábito
de disciplina respecto a los objetivos de lectura, que a su vez
enfocan toda la mente en un estado de captación.
Un genio que aplicó su enorme capacidad de concentración a la tarea
de leer fue Thomas Jefferson, presidente de los Estados
Unidos, casi unánimemente considerado la mayor inteligencia jamás
producida en su país.
Jefferson
creía en las ventajas de planificar su lectura según un plan de
acción bien definido, fijando objetivos específicos para cada
tema y no permitiendo nunca desviarse del programa hasta
completar la tarea fijada.
Jefferson
también describió su velocidad de lectura como ‘siempre calma,
incluso majestuosa, como el tic-tac de un gran reloj de caoba’.
Intuitivamente, había reconocido y previsto el desarrollo de la
lectura rítmica. (Si tiene un metrónomo, puede utilizarlo, o
también puede ayudarse de un reloj cuya marcación de segundos sea
audible).
d)
Una vez que se has completado el pasaje de todas las páginas (un
libro de 300 páginas debería llevar 600 segundos, es
decir, cerca de 10 minutos), llega el gran momento de...
apuntar.
3)
‘Apunten...’